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TAURO / TOURO / TAUREAU / TORO: La segunda casa es la morada de Aldebarán, es un templo similar en su estructura a la primera casa, pero las dos alas laterales son más pequeñas. En la parte superior del ala central resalta una escultura, tallada en relieve sobre el pórtico de la entrada, que representa la cabeza y cuernos del toro. Como podéis apreciar en la comparativa de las imágenes, este templo no es más que un sincretismo o fusión entre el logo de un rancho tejano y un templo greco-romano.
Internamente
la casa esta dividida en numerosas estancias, este hecho se aprecia cuando
Seiya se enfrenta solo al caballero de oro, mientras sus amigos se encuentran
aturdidos en otra sala, y atraviesa los muros divisorios al ser golpeado
brutalmente por Aldebarán. Como característica especial
de esta construcción, señalar que en la nave principal existen
varios pisos de columnas adosadas a los muros, sin duda debe ser uno de
los templos de mayor altura, dada la envergadura de su caballero protector.
Los caballeros de bronce no perciben ningún cosmo en el interior de la Casa de Tauro, por lo que deciden entrar a toda velocidad para cruzarla. No obstante, algo los detiene en seco en la entrada, de la oscuridad aparece Aldebarán, el cual merced a su habilidad de enconder su energía cósmica, los ha pillado por sorpresa y les ha barrado el paso con su gigantesco cuerpo.
Episodio
43
– difundido en Francia el 22 de agosto de 1.987 – Tras la primera embestida, Seiya intenta interceptar a Aldebarán con sus meteoros para permitir así que sus compañeros atraviesen la Casa, pero Aldebarán no se deja engañar, los meteoros de Seiya no le hacen ningún efecto y les bloquea una vez más el paso con su poder Gran Cuerno, rechazándolos por los aires, Hyoga, Shiryu y Shun caen vencidos ante la mirada atónita de Seiya.
Seiya se ha quedado sólo frente al enorme caballero de oro y se niega a darse por vencido. Aldebarán le dice que su combate es inútil, y para demostrárselo vuelve a hacer gala de sus poderes, sin moverse apenas y con un simple guiño de los ojos, desmonta el suelo de su casa para aplastar a Seiya como un diminuto insecto, a pesar de ello este consigue escapar merced a su velocidad y agilidad, aunque no puede evitar ser zarandeado a su turno contra las paredes del templo por la energía de Aldebarán.
Seiya ha quedado bastante maltrecho a los pies de Aldebarán, el caballero de oro levanta su bota para aplastarlo y menosprecia el esfuerzo de Seiya por evitarlo, la fuerza del cosmos dorado hunde a Seiya bajo el suelo de la Casa de Tauro. Eliminado Seiya, Aldebarán puede ocuparse ahora de los otros tres caballeros de bronce, aun inconscientes en el suelo por los efectos de su primer ataque.
Gracias al cálido cosmos de Atenea y a las enseñanzas de Marin, Seiya logra volver de las profundidades con un cosmos renovado, capaz de entrever y resistir a los ataques del caballero de oro. Seiya consigue romper la postura de Aldebarán, y lo amenaza con romper el cuerno dorado, Aldebarán le replica que si es capaz de semejante proeza promete dejarle atravesar su templo. Seiya despierta el séptimo sentido durante la lucha. Aldebarán no puede creerlo y vuelve a ejecutar el poder de su ataque "Gran Cuerno". Seiya es lanzado varias veces contra las paredes de la casa de Tauro, hasta que logra ver la técnica de Aldebarán y la detiene.
Episodio
44
– difundido en Francia el 29 de agosto de 1.987 – Su nueva energía y coraje perite a Seiya contraatacar, concentra su poder y logra enviar una ráfaga de meteoros a Aldebarán que incluye un cometa a una velocidad que deja perplejo al caballero de oro, el cual tras un gran esfuerzo apenas puede deternelo con sus manos. El combate parece ahora más igualado que antes. Tras uno de los muchos embites, Seiya sorprende a Aldebarán y rompe con su brazo uno de los cuernos dorados de la armadura de oro. Este se enoja, pero al final, tal y como prometió, deja pasar a Seiya a la siguiente casa, pero no así a Hyoga, Shiryu y Shun, que deben quedarse para pasar la prueba. Seiya se niega a irse sin sus compañeros, pero las palabras de estos lo convencen para que siga su camino solo, ya que su objetivo es salvar a Atenea.
Seiya se adelanta a la siguiente casa, mientras Dragón, Andrómeda y Cisne se quedan para combatir al Caballero Dorado de Tauro. En los primeros compases, los tres se ven sorprendidos por la velocidad de los ataques de Aldebarán, incapaces de evitarlos ni de atacar ...
Sólo una combinación del Dragón Naciente de Shiryu, las cadenas de Andrómeda y el Trueno de la Aurora de Hyoga, logrará romper la postura de Aldebarán congelar sus manos. Aldebarán acepta su derrota y deja pasar a Hyoga, Shiryu y a Shun a la siguiente casa.
Tras el desenlace del combate, Mu de Aries se desplaza hasta la casa de Tauro para conversar con su buen amigo Aldebarán, cuestionándole porque, si era perfectamente capaz, no ha fulminado a los caballeros de bronce, a lo que el enorme caballero de Tauro le responde que la determinación de estos ha hecho plantearse la duda de si son o no traidores, aunque la siguiente prueba que les espera en el templo de Géminis puede ser la más terrible de todas y poner fin a su odisea ...
En la saga de Asgard pudimos ver de nuevo, aunque fugazmente, la Casa de Tauro cuando el guerrero divino Syd de Mizar atacó a Aldebrán antes de presentarse en la mansión Kido para cortar la cabeza a Atenea y traerla como trofeo a Asgard. El templo se ve recubierto de un bello color blanco, producido por los efectos glaciales del ataque de Syd, que deja aturdido a Aldebarán.
Versión
Hades En la saga de Hades, el templo de Tauro volvió a ser escenario de un combate entre Aldebarán y el espectro Niobe de Profundidad, donde el caballero de oro hizo gala de un ataque inédito hasta entonces, el Golpe del Tiempo, un ataque con efecto retardado pero increíblemente mortífero que salvó a Mu de morir a manos de ese espectro, como él mismo confesó. No os sorprenda que la arquitectura del templo cambie radicalmente, pues las ovas de la saga de Hades vuelven a la "versión manga" de los templos y dejan de lado la "versión anime" que hemos visto y analizado anteriormente.
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