ESCENARIOS
Las 12 Casas

EL TEMPLO DEL PONTÍFICE

       
         
         
         

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Tras una larga ascensión y después de atravesar el duodécimo palacio, se llega a la última escalinata que conduce a la cumbre de la montaña, cuyas marchas están completamente cubiertas por el jardín de Royal Demon Roses de Afrodita para prevenir la intrusión y eliminar a los invasores con su fragancia (a pesar de ello parece ser que hay caminos alternativos para llegar a este lugar y evitar esta defensa, pero muy pocos deben conocer su existencia).

Cerca de la cima del Santuario se alza el “segundo” templo del Pontífice (教皇間 → (きょうこうのま) pron. jp. Kyōkō no ma, literalmente: Pontífice + palacio) “Recinto / Habitáculo del Pope”, localizado justo antes de la colosal estatua de Atenea (este es el templo al que llega Seiya en el episodio 71), se trata de la residencia oficial del Pontífice y sede principal del gobierno de la orden de los Saints, siendo la parte más inaccesible del Santuario, pues se encuentra al final de las 12 casas protegidas por los Gold Saints, gozando de una buena vista de todo el Santuario de Atenea.

A primera vista, es innegable que el Palacio del Pontífice demuestra gigantismo, pues el edificio es enorme si lo comparamos con las casas del zodíaco seguramente para asentar la jerarquía del poder del Pontífice como brazo derecho de la diosa Atenea. El templo posee dos niveles, aunque el primer piso no se haya explotado fuera del hecho de que al Pontífice Saga le place pasear por su balcón, un super balcón multinivel (aunque eso pone en tela de juicio la existencia de dos templos usados por el Pontífice). Exteriormente dispone de un vasto balcón en la primera planta, mientras que en el techo puede apreciarse la estatua de un dragón con las alas desplegadas, que viene a ser el símbolo del Pontífice, además el acceso al palacio está cerrado por un gran portal doble. Para terminar, decir que se observa una semejanza no desdeñable de esta construcción con un templo dedicado a Zeus. Notar que la forma del templo del Pontífice cambia en las OVAs de Hades Junikyu.

Los apartamentos del Pontífice son muchos y vastos, por lo que su templo parece ser lógicamente el más grande del Santuario. Aunque el edificio es muy espacioso interiormente, en realidad sólo se conocen dos (y quizás tres) habitaciones / salas:

Aposentos y salón del trono / audiencias del Pontífice

Pope Hall o Pope Chamber (Cámara del Papa o Pontífice)
(教皇の間) Este es el lugar en el que reside el comandante de los Saints.

Se trata de una gran y lujosa estancia pavimentada con azulejos, muy amplia y con el techo a gran altura (no sabemos si dispone de antesalas, pero es muy probable pues Aioria tuvo que lidiar con varios guardias antes de poder ver al Pontífice), presidida por el trono dorado, asiento oficial del Pontífice (la palabra trono procede del Griego θρόνος (tronos), "asiento, silla"), el cual tiene un significado simbólico y ceremonial importante, pues lo legitima como representante de Atenea.

Fanart de Alexandre Tunis (Francia)

Es una silla de metal que no permite reclinarse, presenta como ornamentos particulares bajorrelieves y la figura de un dragón tallado en lo alto del amplio respaldo y dos serpientes en los reposabrazos, el sillón es de grandes proporciones, más alto que la cabeza del Pontífice cuando reposa en el mismo, y está elevado en relación al suelo, debiendo subirse cuatro escalones (aunque varía según las imágenes). Transmite la sensación de lugar sagrado.

La sala cuenta con una doble puerta de acceso blanca con hojas policromadas con oro en el relieve, aparentemente sin picaporte ni cerradura, cuyos cuarterones (inferiores, intermedios bajos y principales) están decorados con motivos vegetales y con filetes dorados a la hoja, de un estilo barroco (propio de los palacios clásicos franceses del siglo XVIII) que se manifiesta en una inclinación hacia la exageración de lo suntuoso y recargado, que es característica fundamental de este movimiento.

El camino que conduce al trono está cubierto por una larga alfombra roja con bordes dorados que parte desde la entrada, y flanqueado por columnas circulares de base rectangular. La parte posterior del trono está cubierta por unas grandes cortinas, también rojas y con bordes dorados, que ocultan el pasaje que conduce al altar y templo de Atenea. Saga también esconde ahí unos estantes donde reposan las Pandora box de las armaduras de oro en un expositor.

La galería está decorada con grandes espejos, dispuestos estratégicamente para aumentar la sensación de amplitud del salón, así como cortinas y algunas obras pictóricas de grandes dimensiones que representan al Pontífice con su casco y hombreras rojas, y con su larga túnica de terciopelo blanco. El dramático contraste de color favorece la visión individualizada de cada elemento: paredes y suelo gris, pilastras blancas, cortinas y alfombra rojas.

 
 

Aparentemente no hay ventanas y no se aprecia como penetra la luz exterior. Tampoco hay información respecto a la calefacción y la iluminación de la estancia, pues no se aprecia la presencia de braseros, antorchas o lámparas, de hecho nunca se pudo ver qué tipo de decoraciones o forma tiene el techo. Asimismo, aparte del trono del Pontífice tampoco hay ningún tipo de mobiliario adicional por lo que se supone que todas las visitas deben inclinarse y conversar en esa posición o de pie con el Pontífice.

Especialmente extenso, es en este suntuoso salón donde el Papa preside con gran fanfarria las recepciones, conferencias y ceremonias oficiales, aquí medita, toma decisiones y da consejos sobre asuntos de trascendencia, concede audiencias y visitas, recibe homenajes, concede regalos, donaciones o títulos, encomienda misiones y realiza todo tipo de funciones oficiales. Si bien cada una de estas funciones se pueden transferir o trasladar temporal o permanentemente a otras estancias o edificios. Esta sala también es utilizada por Atenea, pues se supone que pocas personas pueden ir hasta el altar de Atenea.

Se supone que en la planta superior, o incluso en la planta noble, en los laterales de la sala del trono, debe haber varias alcobas, aposentos o dormitorios específicos para el Pontífice y su servicio, un despacho, una sala de reuniones privadas, un comedor de gala, un jardín, un baño etc..

En el siglo XX, en esta sala el Pontífice convoca a Milo de Escorpión (el primer caballero de oro que es presentado oficialmente con su armadura puesta y que marca una nueva etapa de la saga del Santuario). Aquí también es donde en el pasado, el Pontífice solía escuchar las melodías de la lira de Orfeo, y en este lugar es donde Aioria se batió contra Shaka antes de ser golpeado por el Genro Mao Ken de Saga, además, aquí es donde tiene lugar la batalla final de la travesía del Santuario entre el impostor Saga, Ikki y Seiya. Por esta razón fue devastada por los formidables cosmos que entraron en colisión. En la saga de Hades, Milo ofrece aquí la redención a Kanon a través de la técnica Scarlet Needle.

Sala / cámara de purificación

La segunda parte de este palacio es más anodina, puesto que se trata de una zona de balneario, una sala de aguas termales y baños de vapor privada del Pontífice, un oasis de paz y tranquilidad entre aguas donde nadie tiene el derecho a penetrar y donde el Pontífice se lava de vez en cuando para purificar su cuerpo, seguramente antes de reunirse con Atenea. Suponemos que sus servidores también deben procurarle masajes y otros tratamientos termales.

Saga, en particular, utiliza muy a menudo este espacio diseñado para relajar tanto su cuerpo como su mente y beneficiarse de las propiedades curativas del agua mineromedicinal a distintas temperaturas mientras hace reflexiones sobre sus malvados planes o la evolución de la batalla de las 12 casas.

En el anime nunca se llegó a tener una visión completa de esta sala termal, tan sólo algunos planos cortos de Saga con agua, muros y columnas. En cambio en el manga existen algunas viñetas donde podemos apreciar mejor la estructura y decoración del balneario.

Balnearios del Pontífice

manga The Next Dimension - Capítulo 46: "Laberinto de los Dioses"

Laberinto de los Dioses
神々の迷宮(ラビリンス) - kamigami no rabirinsu, litt: 神々: dioses , 迷宮: laberinto

En el manga precuela Next Dimension se pone en evidencia que el Pontífice ha erigido un laberinto en su templo como medio de protección, para evitar que los intrusos puedan atravesarlo, como la ultima defensa del Templo de Athena. Esta trampa se activa automáticamente con el fin de retener a los que penetren en el palacio en una complicada red de ramificaciones. El funcionamiento de esta técnica es aun desconocido. Aquellos que son atrapados se encuentran en un laberinto tridimensional complejo del que sólo el Papa conoce la salida. Es un laberinto infinito del cual se dice que ni los dioses pueden escapar una vez que es activado. Cuando se activa la técnica dentro del Templo parece como si el lugar se deformara, creando una compleja ilusión de caminos, entradas y escaleras por todo el lugar, en los muros laterales e incluso en el techo y el suelo, impidiendo que la persona tome el camino correcto regresando al mismo lugar una y otra vez.

Su diseño se inspira claramente en la obra del pintor neerlandés Maurits Cornelis Escher, conocido por sus grabados xilográficos y litográficos que tratan sobre figuras imposibles, teselados y mundos imaginarios, cuya obra experimenta incluye dibujos de 2 o 3 dimensiones que representan espacios paradójicos.

Esta ilusión sólo se pone de manifiesto en el manga Next Dimension y la usa el Pontífice para retener a Shijima de Virgo en su escape para salvar a Athena. Es tan poderosa que incluso alguien como el Gold Saint de Virgo, el cual es experto en el movimiento entre dimensiones o el manejo de ilusiones, y goza de una buena capacidad para sentir la presencia de los objetos a gran distancia, no puede escapar.

Según Shijima de Virgo, que se encuentra prisionero en su interior junto a la joven Atenea, incluso los dioses no podrían salir, las víctimas encerradas en esta trampa están completamente aisladas del mundo exterior. Por lo tanto, sus Cosmos se desvanecen y nadie en el Santuario puede notar su presencia, creyendo que han desaparecido del recinto. El Laberinto de los Dioses sigue siendo un enigma, especialmente porque provoca fallas espacio-temporales!. ¿Acaso será un Laberinto de Chronos?.

Episodio 71 – difundido en Francia el 26 de marzo de 1.988 –
Título original: “Kieru hidokei ! Kyôkô no shôtai”
(¡ El reloj de llamas se apaga ! el verdadero rostro del Gran Pontífice)
Etapa: Seiya vs Saga 1

En las proximidades de las 12 casas, Marin (maestra de Seiya) se enfrenta a unos soldados del Santuario cuando de repente aparece Shaina (enemiga acérrima de Seiya y Marin) y la ayuda. Mientras Shaina lucha, Marin de Águila arrastra con ella a Phaeton y le pide, como conocedor del Santuario, que la guíe hasta la Casa de Piscis para salvar a Seiya, no podemos descartar que quizás pudieran existir caminos alternos o pasadizos secretos (seguramente subterráneos) que conecten los diferentes templos del Zodíaco, es algo que no se desvela con claridad en ningún momento de la serie, el caso es que Marin llega rápidamente a la posición de Seiya.

Seiya, aturdido por el aroma y veneno de los Royal Demon Roses de Afrodita está vagamente consciente, apenas puede abrir los ojos, se dice a sí mismo que tiene que tratar de llegar al Palacio del Pontífice rápidamente. Sin embargo, le fallan las fuerzas y es incapaz de moverse. Entonces llega una ayuda providencial, Marin de Águila acude a su rescate. Lo levanta y apoya sobre su hombro mientras le pone su máscara en la cara para evitar que el perfume de las rosas rojas le afecte, e intenta transportarlo hasta las estancias del Pontífice.

Seiya nota una presencia familiar y de repente algunos recuerdos de su hermana Seika, de quien fue separado cuando inició su entrenamiento como caballero, flotan en su cabeza. Se despierta y se da cuenta de que Marin lo está ayudando sin protección contra los Royal Demon Roses. También nota que el Cosmos de Shun ha desaparecido, entonces le pregunta a Marin donde están sus compañeros y Marin le confirma que él es el único sobreviviente.

Akai Bara. 赤いばら (Akai Bara) “Rosa Roja”. Se dice que en el trayecto entre la casa de Piscis y el Salón del Pontífice se encuentra un jardín de rosas rojas. Llamadas también Demon Rose “Rosas del Demonio” o “Rosas Diabólicas”. No pueden ser tocadas ya que su polen y sus espinas contienen un veneno letal.

Muy pronto, Marin se derrumba, ha sobrevalorado sus fuerzas y sucumbe al veneno de las rosas demoníacas, pero Seiya se niega a continuar sólo protegido por la máscara. Se la pone de nuevo en el rostro a Marín y eleva sus Cosmos, logrando arrasar el jardín de rosas sangrientas que cubre el camino con un Pegasus Ryūsei Ken.

Shaina llega para cuidar de Marin y le dice que siga su camino, Seiya se apresura a llegar a la Sala del Papa, cuyo templo ya está a la vista una vez eliminado el jardin de Royal Demon Roses de Afrodita.

Seiya llega al Palacio del Pontífice y abre inmediatamente las enormes puertas de la sala del trono con otro Pegasus Ryūsei Ken. Entra y ve a un hombre con un casco de color escarlata que lo aguarda. Este se levanta y se quita el casco, revelando su largo cabello azul y una cara tranquila, ante el asombro del Saint de Pegaso.

Con una voz suave el hombre felicita sinceramente a Seiya por haber logrado cruzar los doce templos, su actitud es completamente extraña. Seiya no se preocupa por los elogios, que suenan como un intento de disculparse, y lo ataca para obligarlo a ir a sacar la flecha de oro del corazón de Atenea. El Pontífice encaja el puño de Seiya sin hacer el más mínimo movimiento, y luego declara ser incapaz de retirar esa flecha. Seiya, incrédulo, se enoja porque cree que ha sido engañado y lo vuelve a atacar con un Pegasus Ryūsei Ken, pero este no produce ningún efecto sobre el Papa. De repente, el Pontífice empieza a llorar y pide disculpas por los crímenes que ha cometido. Seiya, aturdido, se pregunta si este Papa es la reencarnación del mal como habían creído.

El hombre le dice que él no puede sacar la flecha del cuerpo de Atenea, pero que existe una esperanza. Más allá del Palacio del Papa se encuentra el altar de Atenea, donde está erigida una estatua de oro de la diosa, la cual lleva en su mano izquierda el escudo de la justicia, el cual puede detener cualquier ataque que se dirige a la diosa, y en el derecho a Nike, la diosa de la victoria, aunque esta última ya no se encuentra en el Santuario, pues trece años atrás Aiolos se la llevó durante su huida. La diosa Nike, que ha cambiado la forma, es en realidad el cetro de Saori, que ha guiado a los Bronze Saints a la victoria.

   
 
 

El Papa, aparentemente enfermo se contorsiona presa de un dolor que Seiya no alcanza a comprender, le pide Seiya que no se preocupe por él y vaya rápidamente a recoger el escudo de oro para orientarlo hacia Atenea, el reflejo de la luz del escudo destruirá la flecha. Seiya, sorprendido, sigue sus consejos y se dirige hacia el cuarto de Atenea, pero de repente el Papa adopta otro tono de voz y le dice que se detenga. Seiya se voltea y comprueba estupefacto como el cabello del Pontífice cambia de color de azul a gris y empieza a emanar un Cosmo maléfico. Este le dice que no lo dejará ir y lo ataca, asestando un golpe por la espalda al Bronze Saint.

Cuando Seiya ha partido y Marin ha recuperado el conocimiento, Shaina le pregunta en donde se había metido todo este tiempo. Marin le dice que fue a Star Hill, un lugar sagrado donde los Pontífices observan las estrellas para predecir el futuro, un lugar prohibido a los Saints y cuyo acceso es difícil. Esperaba encontrar las respuestas del porqué de la actitud extraña del Pontífice. Cuando penetró en el templo de la cumbre descubrió el cadáver del antiguo Pontífice, asesinado trece años atrás, bañado por un dulce Cosmos que conservaba su cuerpo en descomposición. Lo que significa que alguien usurpó su lugar y que el Pontífice actual sólo puede ser su asesino. Shaina se preocupa, ¿quién puede ser más poderoso que el Pontífice que está por encima de los 88 Saints del Santuario?.

Sin duda este es uno de los momentos más esperados tras los épicos combates a través de las 12 casas, Seiya es el único caballero de bronce que llega al Templo del Pontífice, por fin vamos a conocer a la persona que se oculta bajo la máscara. Llegamos al último combate, quizás el más bello / interesante de Saint Seiya, y también uno de los más cortos a pesar de su importancia capital. Asistimos a un sinfín de revelaciones: la identidad del Pontífice, el desdoblamiento de Saga, Niké, las dudas de Shaka etc..

El falso Pontífice, que ha cambiado completamente de carácter, confiesa sus verdaderos planes, cuenta con recuperar el báculo de Niké con la muerte de Atenea. Armado con este y el escudo de la justicia, proclama que desafiará a Dioses y que podrá vencer a Zeus, Poseidón y Hades para reinar en la tierra y en el universo entero.

Seiya utiliza de nuevo su Pegasus Ryūsei Ken, que sólo tiene el efecto de desgarrar las ropas del Papa y dejarlo desnudo. A continuación, este mueve un dedo y hace aparecer el Gold Cloth de Géminis, cuyas corazas cubren su cuerpo. Seiya se da cuenta entonces del secreto que rodea al Gran Pontífice, en realidad fue el Gold Saints de Géminis quien mató y usurpó el lugar del Pontífice del Santuario trece años atrás, un individuo que tiene dos caras, bien y mal.


De inmediato Saga provisto de su armadura de oro, golpea sin piedad y sin pausa a Seiya, ya que si lo mata, nadie podrá detener su ambición maligna, para rematarlo utiliza la técnica Another Dimension.

Seiya, impotente, es aspirado, pero el ataque termina abruptamente. Saga está de rodillas, presa de una lucha interna entre sus dos personalidades, lo que ha hecho perder efectividad a su ataque. La personalidad bondadosa le dice que no dejará que mate al Bronze Saint de Pegaso, pero la personalidad maléfica toma de nuevo el control y se enoja diciendo que ya habría conquistado el mundo hace mucho tiempo sin esas intervenciones constantes para molestarlo. Él dice que si es así, no matará a Pegaso, pero lo convertirá en un cadáver viviente, entonces envía un rayo a Seiya que destruye su sentido del tacto.

 

Episodio 72 – difundido en Francia el 9 de abril de 1.988 –
Título original: “Iké Seiya ! Tomo no shi o koeté”
(¡ Vamos Seiya ! No te detengas por la muerte de un amigo)
Etapa: Ikki vs Saga

El Gold Saint de Géminis malvado logra imponerse a su otro yo y propina una serie de golpes secuenciales a Seiya que acaban por destruir sus cinco sentidos hasta dejarlo completamente inconsciente e indefenso, a su merced. Saga considera que ha alcanzado la victoria.

Mu y Kiki están inquietos al ver que la duodécima llama del reloj zodiacal está a punto de apagarse, cuando Mu entra en contacto de repente con un Cosmos que le pide ayuda. Es Shaka de Virgo, quien le informa que se encuentra en plena deriva en una dimensión más allá del espacio y el tiempo, quiere que Mu le ayude a regresar al Santuario porque él es quien tiene los poderes telequinéticos más desarrollados de todos los Gold Saints.

Mu le replica que es lo suficiente poderoso como para volver por sus propios medios, pero Shaka le responde que hay alguien que quiere llevar con él. Mu se compromete a ayudarlo e intensifica su Cosmos. En la Casa de Virgo, una luz dorada baña el Gold Cloth de Virgo. De repente Shaka está de regreso con su armadura y con Ikki en sus brazos.

Shaka despierta a Ikki y le dice que se dé prisa en ir al palacio del Pontífice para ayudar a Seiya. Luego esparce los restos de su armadura sobre Ikki quien concentra sus Cosmos y logra revivir el Bronze Cloth del Fénix, a continuación se pone en marcha, pero antes de partir le pregunta a Shaka por qué razón ha decidido traerlo de vuelta al Santuario. Shaka admite que por primera vez en su vida ha despertado dudas en su espíritu, le confiesa que su determinación y fe inquebrantable en Saori le instauró una duda sobre la legitimidad del Pontífice, aunque ahora no es el momento de hablar de ello, Shaka lo exhorta para que se apresure (el diálogo no está a la altura del manga, es un grave error no precisar que Shaka conoció al Saga bondadoso).

Esta es una imagen curiosa del manga e inédita en el Anime (que refleja aún más si cabe las variaciones y diferencias narrativas entre manga y anime), cuando Ikki cruza los templos de Libra a Piscis encuentra a Hyoga y Shun, aparentemente muertos, pero en la casa de Capricornio descubre a Shiryu, que ha sido transportado desde los cielos y salvado por la armadura de oro de Capricornio. Una escena que fue omitida en el anime, no fue hasta la saga de Asgard que supimos como sobrevivió Shiryu a su técnica suicida del "último dragón".

El combate se recrudece, Seiya se levanta al límite de sus fuerzas y arde su Cosmos, el caballero de bronce está en inferioridad pues ha perdido todos sus sentidos e intenta como maniobra desesperada sus técnicas más selectas, prueba lanzar el Pegasus Ryūsei Ken a su enemigo, quien lo bloquea fácilmente. Sin embargo, los meteoros se vuelven más y más rápidos y empiezan a parecerse a los rayos de luz (como el Lightning Plasma de Aioria) y muy pronto Saga cae bajo los golpes de Seiya.

Seiya cree haber derrotado a Saga y camina hacia la estatua de Atenea, guiada por esta a pesar de que sus ojos están ciegos. De repente, el Gold Saint se levanta en perfectas condiciones y le golpea directamente en el estómago. Seiya no se deja detener y se coloca detrás de su adversario para agarrarlo y salir volando por los aires con su Pegasus Rolling Crash. Los dos hombres vuelan por encima del templo del Pontífice y caen en picado hasta estrellarse en el salón. Seiya queda magullado y no puede levantarse, pero el impostor Saga se recupera con sus piernas intactas, Seiya está sumido en la desesperación de tener que enfrentarse a un oponente tan poderoso.

 
 

El Gold Saint se prepara para darle el golpe final, pero se da cuenta de que el rostro de la justicia representado en el lateral del casco de su Gold Cloth comienza a derramar lágrimas. Saga no entiende por qué su Gold Cloth llora la muerte de un traidor, y cuestiona qué tiene de malo que una persona con poder quiera dominar el mundo, si él no lo hace, la Tierra podría verse atacada por Zeus en el cielo, Poseidón en el mar, o Hades en la Tierra de los Muertos, piensa que el mundo necesita un salvador como él para protegerlo de las ambiciones de los dioses que quieren apoderarse del planeta.

El falso Papa no está dispuesto a dejar que la diosa recobre la vitalidad, así que tras su reflexión ataca y tumba violentamente a Seiya, que acababa de levantarse, Seiya es noqueado y queda a merced del caballero de oro, quien está a punto de cortarle la cabeza de un sólo gesto. Súbitamente varias plumas del Fénix se clavan en su mano y lo evitan in extremis...

Saga se sorprende de ver de nuevo a Ikki con vida, y se enfrenta sin temor a su nuevo adversario. Ikki ha podido ver los cuerpos de sus amigos muertos en acción y está decidido a que el desenlace de esta batalla no sea inútil. Con su intervención Ikki distrae a Saga y permite que Seiya tenga tiempo suficiente de llegar a la estatua de Atenea.

 

Ikki lanza su Hō Yoku Tenshō, que Saga evita sin dificultad. El Gold Saint opta por expedir a Ikki a otro mundo usando su Another Dimension, y el Fénix desaparece en la nada. Seiya avanza lentamente por las escaleras, arrastrándose hacia el altar de Atenea, oye las voces de sus amigos que le animan y le dan aliento para continuar. Al fin supera las escaleras, la estatua de Atenea se alza frente a él.

Ante la estupefacción de Géminis, el Fénix inmortal regresa sin problemas de la otra dimensión y lanza un Hō Yoku Tenshō que proyecta al Gold Saint hasta estrellarse contra un pilar. Saga se da cuenta que sólo está perdiendo el tiempo. El palacio del Papa comienza a desmoronarse, por lo que Saga, presionado por deshacerse rápido de su adversario, lo utiliza a su favor. Envía una serie de rayos luminosos que rozan a Ikki, pero que en realidad tenían por objetivo dañar la estructura del templo, que esta vez cae a pedazos mientras el suelo se está resquebrajando.

Ikki salta para evitar caer en el abismo, pero es interceptado por el puño de Saga que lo hace caer por la grieta y logra sepultarlo bajo los escombros. El Gold Saint de Géminis, despojado de su oponente corre hacia la estatua de Atenea para detener a Seiya, cuando este ya tiene el escudo en la mano. Todo tiene lugar en un ritmo frenético y estresante, lo que nos señala que quedan pocos segundos para que la última llama del reloj se apague.

 

videojuego PS3 Saint Seiya Senki, Saint Seiya: Sanctuary Battle (Europa)