EL TEMPLO DEL PATRIARCA
Tras una larga ascensión y después de atravesar el duodécimo palacio, se llega a la última escalinata, completamente cubierta con las rosas de Afrodita, que conduce a la cumbre de la montaña, donde se alza el “segundo” templo del Gran Patriarca, edificio de dos pisos mucho más grande si lo comparamos con las casas del zodíaco, cerrado exteriormente por una gran puerta doble, en el que reside y descansa el sumo sacerdote protegido por los caballeros dorados (este es el templo al que llega Seiya en el episodio 71).
A primera vista, es innegable que el Palacio del Gran Pope demuestra gigantismo, seguramente para sentar el poder del Gran Pope como brazo derecho de la diosa Atenea. El templo posee dos niveles, aunque el primer piso no se haya explotado fuera del hecho de que al Gran Pope Saga le place pasear por su balcón, un super balcón multinivel. Edificio muy espacioso, se le conocen realmente dos partes. La primera y más importante la sala de audiencias del Pope. Especialmente extensa, permite acoger a una asamblea importante de caballeros en reuniones excepcionales. Esta parte fue el escenario del último combate de Seiya e Ikki contra Saga en su travesía del Santuario. Por esta razón fue devastada por los formidables cosmos que entraron en colisión. La segunda parte es más anodina, puesto que se trata de la sala de aguas termales, donde nadie tiene el derecho a penetrar. Para terminar, decir que se observa una semejanza no desdeñable de esta construcción con un templo dedicado a Zeus. Aposentos y sala de recepciones del Pontífice Fanart de Alexandre Tunis (Francia)
En esta sala el Patriarca convoca a Milo de Escorpión (el primer caballero de oro que es presentado oficialmente con su armadura puesta y que marca una nueva etapa de la saga del Santuario). Aquí también es donde el Patriarca tiene el incidente con Aioria, y donde se produce el impresionante enfrentamiento entre dos caballeros de oro, Aioria vs Shaka ...
Balnearios del Pontifice
Los apartamentos del Patriarca son muchos y su templo parece ser lógicamente el más grande del Santuario. Su interior alberga una zona termal en la que vemos a menudo al Patriarca usurpador Saga bañarse y purificarse con las aguas mientras hace reflexiones sobre sus malvados planes, y una sala de recepciones cubierta por una larga alfombra roja, que parte de la entrada hasta llegar al trono, sobre en el cual se sienta normalmente el Gran Patriarca.
Ambos lugares están concebidos para que este medite y tome decisiones sobre asuntos de trascendencia, reciba a las visitas importantes o encomiende misiones a sus caballeros dorados. Tras las cortinas Saga guarda las cajas de Pandora de las armaduras de oro. Notar que la forma del templo del Patriarca cambia en las OVA de Hades Junikyu. Episodio
71
– difundido en Francia el 26 de marzo de 1.988 – En las proximidades de las doce casas, Marin (entrenadora de Seiya) se enfrenta a un enemigo del Santuario cuando llega Shaina (enemiga de Seiya y Marin) y la ayuda. Shaina le pregunta a Marin en donde se había metido todo este tiempo. Marin le dice que fue a un lugar sagrado donde esperaba encontrar las respuestas del porqué de la actitud extraña del Patriarca y cuando llegó ahí, vio el cuerpo muerto del antiguo Patriarca. Lo que significa que alguien usurpó su lugar. Shaina se preocupa, ¿quién puede ser más poderoso que el Patriarca que está por encima de los 88 Caballeros del Santuario?. Marin de Águila arrastra con ella a Phaeton y le pide, como conocedor del Santuario, que la guíe hasta la Casa de Piscis para salvar a Seiya, no podemos descartar que quizás pudieran existir caminos alternos o pasadizos secretos (seguramente subterráneos) que conecten los diferentes templos del Zodíaco, es algo que no se desvela con claridad en ningún momento de la serie.
Marin llega a donde se encuentra Seiya tirado y lo intenta ayudar para llegar a la cámara del maestro. Seiya despierta y con su Golpe de Meteoro acaba con todas las Rosas Rojas Sangrientas del camino.
Tras los épicos combates a través de las 12 casas, Seiya es el único caballero de bronce que llega al Templo del Patriarca. Corriendo, Seiya llega ante la puerta del salón del Sumo Pontífice, que abre inmediatamente con sus meteoros, sin embargo, una vez en el interior, con lo que se encuentra es con un Patriarca arrepentido derramando lágrimas por sus malos actos.
Una vez frente a frente, Seiya le pregunta si él es el gran Patriarca del Santuario y éste le contesta que sí, mientras se quita su casco y máscara, y le pide perdón por todo el mal que ha causado. Seiya le dice que debe de acompañarlo para que saque la flecha del pecho de Saori, a lo que el Gran Patriarca le contesta que no puede. Seiya se enoja porque cree que ha sido engañado y golpea al Patriarca, quien comienza a llorar. El Patriarca le dice a Seiya que él no puede sacar la flecha del cuerpo de Atenea, pero que existe una esperanza. Detrás del salón del maestro, se encuentra el templo de Atenea, allí se encuentra una estatua de oro cuyo escudo puede detener cualquier ataque que se dirige a la diosa. Si Seiya dirige el reflejo de la luz del Escudo hacia Atenea, seguramente podrá salvarse.
Seiya sigue sus consejos y se dirige hacia el cuarto de Atenea, pero de repente el Patriarca le dice que se detenga. Seiya se voltea y comprueba estupefacto como el cabello del Pope cambia de color de azul a gris y empieza a emanar un cosmo maléfico. Saga le dice que no lo dejará ir al cuarto de Atenea y lo ataca. Seiya se da cuenta entonces del secreto que rodea al Gran Patriarca, este tiene dos caras, bien y mal. El otro Saga ataca a Seiya y lo tumba, confiesa sus verdaderos planes de gobernar la Tierra usando el Escudo Dorado de Atenea y el báculo de Niké, con los que desafiará a Dioses como Zeus, Poseidón y Hades.
Seiya golpea al maléfico Patriarca y destruye sus vestimentas, en ese momento aparece la armadura dorada de Géminis y Saga se la pone. El secreto está revelado: fue el Caballero Dorado de Géminis quien mató y usurpó el lugar del Patriarca del Santuario trece años atrás.
Saga, provisto de su armadura de oro, golpea sin piedad y sin pausa a Seiya, ya que si lo mata, nadie podrá detener su ambición maligna. Aunque un mal interno lo atenaza por momentos y hace perder efectividad a sus ataques. Episodio
72
– difundido en Francia el 9 de abril de 1.988 – El Saga malvado logra imponerse a su otro yo y opta por privar a Seiya de todos sus sentidos, hasta dejarlo completamente inconsciente e indefenso, a su merced. En ese momento Mu de Aries es contactado telepéticamente por Shaka, el caballero de oro de Virgo, el cual solicita su ayuda para volver a su templo desde una dimensión distante. Mu le replica que es lo suficiente poderoso como para volver por sus propios medios, pero Shaka confiesa que necesita de sus poderes psíquicos para transportar a otra persona. Mu acepta colaborar.
Shaka e Ikki regresan al templo de Virgo, el caballero de oro logra revivir a la armadura del Fénix esparciendo sus restos sobre el cuerpo de Ikki, y pide al Fénix que acuda al templo del Patriarca en ayuda de Seiya. Antes de partir, Ikki le pregunta a Shaka por que razón ha decidido traerlo de vuelta al Santuario, Shaka le confiesa que su fe inquebrantable en Saori le instauró una duda sobre la legitimidad del Pope, aunque ahora no es el momento de hablar de ello, Shaka lo exhorta para que se apresure ... El combate entre Saga y Seiya se recrudece, el caballero de bronce está en inferioridad pues ha perdido todos sus sentidos e intenta como maniobra desesperada sus técnicas más selectas, el Meteoro de Pegaso y el Torbellino de Pegaso, aunque logra sorprender y asestar buenos golpes a Saga, este no resulta apenas afectado y contraataca, Seiya es noquedao y queda a merced del caballero de oro.
En ese momento empieza a llorar la parte buena de su máscara de Géminis. Saga no lo entiende, y cuestiona qué tiene de malo que una persona con poder quiera dominar el mundo, si él no lo hace, la Tierra podría verse atacada por Zeus en el cielo, Poseidón en el mar, o Hades en la Tierra de los Muertos, Saga no estaba dispuesto a dejar que la diosa recobrara la vitalidad, así que tras su reflexión intenta cortarle la cabeza a Seiya de un sólo gesto, pero entonces aparece Ikki de Fénix y lo evita in extremis... Saga se sorprende de ver de nuevo a Ikki con vida, y se enfrenta sin temor a su nuevo adversario, con su intervención Ikki distrae a Saga y permite a Seiya que continue su avance hasta la estatua de Atenea a por el escudo de oro. Entretanto Saga domina a Ikki con aparente facilidad y lo proyecta a otra dimensión, pero el Fénix inmortal regresa sin problemas. Saga se da cuenta que sólo está perdiendo el tiempo y ataca con su poder a la velocidad de la luz, haciendo que todo el cuarto alrededor de Ikki se destruya y lo sepulte. |