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Las 12 Casas

                     
                     
                       
                       
                       
                       

LAS ESTATUAS DE ATENEA

A lo largo de la serie vimos muchas (demasiadas) estatuas que representaban a la diosa Atenea por aqui y por alla, pero las 2 verdaderamente importantes son :

La estatua de oro

(1) Detrás del trono y escondida por unas cortinas blancas y rojas, existe una estrecha escalinata por la que se accede a la cúspide de la montaña (que Seiya tendrá grandes dificultades a subir por sus heridas), el punto neurálgico de adoración a la diosa. Al final de la escalera se llega a un patio amplio y descubierto donde, en un pequeño altar, al que se accede subiendo varios peldaños más, se erige, elevada sobre un pedestal, una estatua de oro de Atenea, inspirada evidentemente en la gran estatua de oro de Atenea (Athéna Niké), de 12 m de altura y construída de oro y marfil, que se erige en el templo del Partenón, en Atenas. El escudo de la justicia que usa Seiya para salvar a Saori de la flecha de oro pertenece a dicha estatua.

La gran estatua de Athéna Niké

(2) Mientras que en el exterior se alza otra gigantesca estatua de piedra, Athéna Niké (que se puede ver claramente muchas escenas del manga, la serie TV Anime y en las películas, sobretodo la de Lucifer pues el ángel caído le corta la cabeza, y en las Ovas de Hades, aunque con diferente forma), que representa también a la diosa de las guerras justas y que preside majestuosamente todo el valle.

Fanart de Carlos Lam Reyes (Perú)

LA ESTATUA DE ORO

Episodio 72 – difundido en Francia el 9 de abril de 1.988 –
Título original : “Iké Seiya ! Tomo no shi o koeté”
(¡ Vamos Seiya ! No te detengas por la muerte de un amigo)
Etapa : Ikki vs Saga

Seiya por fin llega arrastrándose al altar de Atenea donde se erige la estatua de oro de Atenea y agarra el escudo dorado, pero cuando lo va a dirigir hacia Atenea, Saga lo alcanza y lo golpea, haciendo que pierda el equilibrio y caiga. No obstante, en el último instante, el reflejo luminoso del escudo ilumina el cuerpo da Atenea, poco antes que se apague el fuego de Piscis.

Episodio 73 – difundido en Francia el 16 de abril de 1.988 –
Título original : “Tsudoé tomo yo ! Athena no moto ni”
(¡ Reuníos alrededor de Atenea, amigos míos !)
Etapa : Seiya vs Saga 2 (muerte)

Saga cree erróneamente que ha ganado, pero no sabe que la flecha del pecho de Atenea desaparece, la joven abre los ojos y se comienza a levantar. El maestro de Libra se da cuenta y manda un mensaje telepático a todos los Caballeros Dorados supervivientes, explicándoles la verdad. Atenea recorre los 12 templos y por el camino resucita a los caballeros de bronce que habían perecido luchando por ella, Shiryu, Hyoga y Shun. Consciente y desilusionado porque nota la energía renacida de Atenea y como esta se aproxima, Saga golpea sin misericordia a Seiya; Ikki vuelve a aparecer, pero es vencido por Saga.

Saori llega a la cumbre de la montaña acompañada de todos los santos de bronce caídos en batalla y los santos dorados sobrevivientes. Una vez allí, Atenea exhorta a Saga que se detenga, ya que está solo y derrotado, pero el espíritu aguerrido del lado malvado de Saga no se rinde, Saga quiere venganza por haber arruinado sus planes, sigue dando batalla e incluso desafia a todos los santos de oro que, ahora sí, conscientes de sus malas obras, están en desacuerdo total con él. Los compañeros de Seiya, en un último esfuerzo, lanzan ataques combinados a Saga que este evita sin problemas. Seiya se levanta a pesar de sus graves heridas y con la ayuda del cosmo de sus amigos lanza un ataque cósmico muy poderoso que eleva a Saga por los aires.

El ataque conjunto de todos los caballeros de bronce no afecta aparentemente a Saga, que regresa indemne, el golpe si bien no lo mata, le dejó un terrible golpe en su mente. Los Caballeros Dorados se preparan para pelear con él, pero Atenea los detiene y piensa enfrentarse ella sola a Saga. En un instante, la armadura dorada de Géminis se separa del cuerpo de Saga, Atenea le explica que el ataque de Seiya ha intentado debilitar a su lado maléfico, y su alma bondadosa empieza a recuperar el control de su cuerpo, la armadura lo ha abandonado para ver que es lo que hará ...

No obstante, en un último arrebato, Saga se lanza contra Atenea con la intención de golpearla con el puño derecho pero, en el momento crucial, la propia mano izquierda de Saga hace que se golpee el pecho contra el báculo de Atenea. Saga cae al suelo herido de muerte, su pelo cambia de color gris a azul y pide perdón a Atenea y a todos los caballeros, justo antes de morir.

LA GRAN ESTATUA de ATHÉNA NIKÉ

La gran estatua de Atenea mide varios metros de altura y sobresale en la cumbre de la montaña por todo el Santuario. Esta imponente estatua fuerza el respeto. Emblema consagrado de la diosa, contiene muchos secretos en su interior...

Fanart de OUV (Francia)

En primer lugar, en su mano derecha, sostiene a Niké, la diosa de la victoria. Este icono fue robado por Aiolos y cambió de forma para transformarse en cetro dorado que Saori Kido lleva constantemente con ella en sus desplazamientos como diosa Atenea. Su mano izquierda sostiene el escudo de la justicia que puede pasar a ser de tamaño humano para que uno de los caballeros pueda dirigirlo, si es necesario, como lo hizo Seiya, para salvar a Saori de cualquier mal que la efecte, para el caso una flecha de oro clavada en su pecho.

Además, la propia estatua puede transformarse. En efecto, si la sangre de la diosa Atenea riega la estatua, esta última desaparecerá en un relámpago de luz convirtiéndose en una pequeña estatuilla que se puede sostener en la palma de la mano. Esta estatuilla hace de urna para la armadura divina de las diosa Atenea. Y para terminar, en el episodio G, descubrimos que los fundamentos de la estatua albergan una estructura hueca, una especie de sala donde fue sellaba el arma divina de dios titán Cronos, el Mégas Drepanon.

Versión OVAS Hades

Versión MANGA

Versión ANIME

Versión EPISODIO G

Las dos esculturas sostienen en su brazo derecho una pequeña estatua, la imagen alada de Nike, diosa griega de la victoria, que se esconde en el cetro de Thule que lleva normalmente Saori, cuyo espíritu surge en las batallas y da fuerza a los caballeros, guiándolos a la victoria, y en su brazo izquierdo un enorme escudo cuya misión es proteger a la diosa, el escudo de la Justicia repele cualquier tipo de mal. Para salvar a Saori de la muerte, cuyo cuerpo estaba atravesado por una flecha de oro, Seiya deberá orientar ese escudo en su dirección.

Las estatuas son esculturas de estilo griego clásico, la diosa viste una túnica y una especie de corona (fiel imagen de las originales ej: estatua de Atenea de Varvakeion).

Atenea Varvakeion - Le Scribe du Sanctuaire, Vincent (Fra)

La estatua de Atenea que se encuentra en la cumbre del Santuario es una contraparte de la construcción de Fidias que antes estaba en el Partenón, pero hoy en día ya nada queda de aquel lugar (considerando que se la construyó por el año 450 a.C.). Sin embargo, el Museo Arqueológico de Atenas tiene una copia romana en mármol que, aunque no alcanza los 12 metros de altura de la original, es la mejor representación que existe. Esta copia data del siglo II y lleva el nombre de Varvakeion Athena.

la estatuilla de mármol del Museo Arqueológico Nacional de Atenas: la Atenea del Varvakeion, que mide aproximadamente un metro y es copia romana del siglo II d. C.. Pese a la enorme diferencia de escala, sus efectos de la ponderación como la estructura de la composición son notables, dando la sensación de energía, como si estuviera dispuesta a moverse o actuar. Este rasgo es aportación característica de Fidias. El programa iconográfico concebido por Fidias para decorar distintas partes de la estatua de Atenea Partenos, conecta directamente con el del Partenón y tiende a resaltar la gloria y grandeza de la diosa, de las que a través de ella participa Atenas.

En el escudo de 5 m de alto iba labrada por la cara exterior una amazonomaquia y en la cara interior, tal vez pintada, se representó una gigantomaquia. El borde de las suelas de las sandalias de Atenea fue decorado con una centauromaquia. En la cimera del casco ático hubo una esfinge entre dos pegasos y, por último, el basamento de la estatua fue aprovechado para representar en relieve el nacimiento de Pandora, tema que Fidias trata con estilo peculiar, como si fuera un acontecimiento cósmico contemplado por los dioses olímpicos. Todas estas creaciones fueron tan famosas que todavía en época imperial romana se copiaban y reproducían como obras independientes.

Hay que precisar que existen algunas variaciones en la forma y ubicación de la estatua gigante, si os fijáis en las diferentes capturas expuestas, en la Saga del Santuario de la serie TV anime y las películas vimos como la estatua se erige en el techo del templo donde se encuentra la estatua de oro, pero tanto en el manga, ovas de hades y el episodio G la estatua aparece sobre tierra firme, y no tenemos estauta de oro ...

En las recientes Ovas de Hades, así como en el Manga, la pequeña estatua de Niké aparece decapitada, contrariamente a los episodios 71 a 73 del Anime.

Niké, la diosa de la victoria que suele acompañar a Atenea o a Zeus, suele estar representada como una mujer con alas con una guirnalda en las manos, ya que era la que velozmente guiaba los caballos de los héroes hacia la victoria en la batalla. Una de las representaciones de la diosa de la victoria es la “Victoria de Samotracia”, la cual ya no conserva la cabeza. Suponemos que en la saga de Hades se inspiraron en la estatua que Atenea tenía en el Partenón de Atenas, en la que Niké no conserva la cabeza actualmente y se parece bastante a la Victoria de Samotracia. Aunque la estatua original de oro y marfil sí que conservaba la cabeza.

Niké es una divinidad que personifica a la victoria, una alegoria en la mitología griega... Por esa razón es improbable encontrar a Niké en persona como otros dioses en saint seiya.

Victoria de Samotracia - Le Scribe du Sanctuaire, Vincent (Fra)

También llamada Victoria alada, escultura griega de alrededor del 190 a.C. que representa a Niké, personificación griega de la victoria. Los fragmentos de esta escultura, de un tamaño mayor que el natural, fueron hallados en la isla de Samotracia, en el norte del mar Egeo, en 1863. Una vez reconstruida, aunque sin brazos ni cabeza, la Victoria de Samotracia se conserva en el Museo del Louvre de París, donde ocupa un lugar de honor.

 

 

Durante la Saga de Hades, descubrimos que la gran estatua esconde en su interior la gran armadura mitológica de Atenea, que la diosa viste durante su combate final contra Hades en Elisium (volumen 28). La Gran estauta se transforma en la armadura de Atenea cuando es bañada en la propia sangre de la diosa. Shion, como Patriarca, es el único que conoce ese secreto, riega y baña con la sangre de Saori la gran estatua y esta se transforma en la legendaria armadura de Atenea, que es confíada a los caballeros de bronce para que se la lleven a Saori. La armadura se despierta brillante y en forma minúscula (idéntica a la estatua gigantesca) tras el contacto con la sangre divina.

Athena Pensativa - Le Scribe du Sanctuaire, Vincent (Fra)

Cuando se hace mención a la Athena Exclamation, aparece una representación de Athena con sus soldados a sus pies. Por lo que se refiere a la parte superior de la imagen, el modelo es llamado comúnmente como “Athena Pensativa”, data del año 450 a.C. y hoy en día es conservado en el Museo Arqueológico de Atenas. A tener en cuenta que esta misma imagen reaparecerá poco más tarde en la sala del Gran Pope, sobre una de las paredes.

 

Fanart de Carlos Alberto Lam Reyes (Perú)

AXIA FORUM (Brasil)
Post de João Pereira, Saint Mistyc (Portugal)
"O Calabouço de Megas Drepanon"

Fuente : TAIZEN BLOGGER (Brasil)
web brasileña de dossieres y artículos sobre Saint Seiya

Artículo "Sala confinamiento" Artículo autoría de Michael Serra

El Calabozo del Megas Depranon (Episodio G)

En la Sala de Confinamiento del Megas Drepanon vemos lo que parece ser un texto estampado en el suelo, techo y paredes laterales. De este modo fue fácil completar la lectura de la inscripción buscando la parte que faltaba en una de las otras tres paredes...

El resultado:

T????d?d?s ????a??? ???e?p?a?e t?? p??eµ?? t?? ?e??p????s??? ?a? ????a???, ?? ep??eµ?sa? p??? a???????, a??aµe??? e???? ?a??staµe??? ?a? e?p?sa? µe?a? te eses?a? ?a? a???????tat?? t?? p???e?e??µe???, te?µa???µe??? ?t? a?µa???tes te ?sa? e? a?t?? aµf?te??? pa?as?e?? t? pas? ?a? t? a??? ????????? ???? ????staµe??? p??? e?ate????, t? µe? e???s, t? de ?a? d?a????µe???. ????s?? ?a? a?t? µe??st? d? t??? ????s?? e?e?et? ?a? µe?e? t??? t?? ?a?ßa???, ?s de e?pe?? ?a? ep? p?e?st?? a????p??. ta ?a? p?? a?t?? ?a? ta et? pa?a?te?a saf?? µe? e??e?? d?a ?????? p????? ad??ata ??, e? de te?µ????? ?? ep? µa???tat?? a??p???t? µ?? p?ste?sa? ??µßa??e? ?? µe?a?a ??µ??? ?e?es?a? ??te ?ata t??? p??eµ??? ??te e? ta a??a.

La pronunciación latinizada seria esta:

Thucydides Athenaeus xynegrapse ton polemon ton Peloponnesium kae Athenaeum, os epolemesan pros allelus, arxamenos euthys kathistamenu kae elpisas megan te esesthae kae axiologotaton ton progegenemenon tecmaeromenos oti acmazontes te esan es auton amphoteroi parasceve te rase kae to allo Ellenicum oron xynistamenon pros ecaterus, to men euthysm to de kae dianoumenon. Cinesis gar aute megiste de toes Ellesin egeneto kae merei tini ton Barbaron, os de eipein kae epi pleiston andropon. Ta gar pro auton kae ta eti palaetera safos men eurein dia chronu plethos adynata en, ec de tecmerion on epi macrotaton acopunti moe pisteusai xym-baenei u megala nomizo genesthae ute cata tus polemus ute es ta alla.

Ahora, sólo con eso ya tenemos alguna noción de que se trata. Vemos las palabras Peloponeso, Helénicos y también Bárbaros. Estas, juntos a la palabra "polemon" (guerra) nos revelan el sentido principal del texto: La Guerra del Peloponeso.

Con todo, lo que nos permite dilucidar totalmente el sentido de este texto es justamente su primera palabra... Tucídides fue un historiador griego considerado el creador de la historiografia científica (al lado de Herodoto, su contemporáneo). Si bien, se proclamó "historiador" para librarse de una acusación de traición, pues era un Estratego (comandante de estrategia) de Trácia y no consiguió evitar la caida de Anfipolis frente a los espartanos. Del discurso de su defensa nacieron las bases de su mayor (y única) obra, LA HISTORIA DE LA GUERRA DEL PELOPONESO.

Las palabras escrituras en griego cubriendo las paredes, el techo y el suelo de la Sala de Confinamiento del Megas Drepanon (“gran Hoz”, en griego), son el texto integral del primer capítulo de la “Historia de la Guerra del Peloponeso”, autoría del griego Tucídides. Ellas funcionan como el sello que aprisiona al Souma de Cronos.

"El ateniense Tucídides escribió la historia de la guerra entre los peloponenses y los atenienses, comenzando desde las primeras señales, en la expectativa de que ella sería grande y más importante que todas las anteriores, pues veía que ambas partes estaban preparadas en todos los sentidos; además de eso, observaba a los demás helenos adhiriendo a un lado o al otro, unos se unían inmediatamente, los restantes pensando en hacerlo. Con efecto, se trataba del mayor movimiento jamás realizado por los helenos, extendiéndose también a algunos pueblos bárbaros – a bien decir, la mayor parte de la humanidad. En verdad, cuanto a los eventos anteriores y principalmente a los más antiguos, sería imposible obtener informaciones claras debido al lapso de tiempo; sin embargo, de la evidencia que considero confiable reculando mis investigaciones el máximo posible, pienso que ellos no fueron realmente grandes, sea cuánto a la guerras mismas, sea cuánto a otros aspectos".

¿y que tiene que ver eso con el Megas Drepanon, los Titanes, la Titanomaquia ...?

Eso nos lo preguntamos todos, lo más intrigante es que las palabras que ilustran las paredes de la Sala de Confinamento son las mismas que las del primer capítulo de la "Historia" de Tucídides (O sea, el texto es la transcripción integral de su primero capítulo).

Aparentemente todo esto no tiene nada que ver con el contexto de la guerra de los titanes contra Zeus o Atenea. En fin, poco o nada que ver con el contexto de Saint Seiya. No obstante no debemos descartar cualquier posibilidad o teoría sobre la relación de este texto con la trama del Episodio G. Con la continuación del manga tal vez podremos descubrir algo más al respecto. Por el momento quedemonos con lo que tenemos, el hecho concreto. Que justamente ese pasaje ilustra el interior del calabozo. ¿Qué pretendían los autores con esto?

La hipótesis más coherente, al menos hasta ahora: - Nada! ¿un homenaje al autor?, ¿simple decoración?, ¿palabras mágicas?

Tucídides (siglo V a.C.) fue un historiador griego considerado el creador de la Historia objetiva, y era contemporáneo de Heródoto, el llamado “Padre de la Historia”. Sin embargo, solo se hizo "historiador" para librarse de una acusación de traición, ya que era el estratega (comandante de estrategia) de la Tracia y no consiguió evitar la caída de Anfípolis frente a los espartanos. Del discurso de su defensa nació su única obra: “Historia de la Guerra del Peloponeso”. Lo que fue expongo hasta aquí fue quitado y adaptado de la web Taizen (www.taizen.blogger.com.br), del artículo “Eso parece griego...”, de Michael Serra, que se pregunta el motivo de utilizarse tales palabras como sello para la arma divina – pero sin llegar a una respuesta. Como yo nunca descanso delante de un desafío de difícil solución, la probable respuesta vino de un simple libro de Historia General de la Enseñanza Fundamental (1º Grado), de Francisco de Assis Silva (Editora Moderna). Dotado de una capacidad analítico-crítica más aguda que la de Heródoto, Tucídides no se contentaba en sólo narrar los hechos. Por el contrario, buscaba racionalmente, a través de la investigación, descubrir la verdad sobre los acontecimientos antes de escribir sobre ellos. Heródoto creía en la interferencia de lo sobrenatural, de lo inexplicable en la vida humana – fue él, por ejemplo, el primer griego en hablar sobre el mito del Fénix y su importancia para la vida religiosa de los egipcios.

Buscando descubrir las fuerzas sociales por detrás de los acontecimientos históricos, TUCÍDIDES NEGÓ LA IDEA DE QUE EL CURSO DE LA HISTORIA SUFRÍA INTERFERENCIA DE LOS DIOSES. Ahí está, personalmente, la probable razón para que Kurumada haya “decorarado” el calabozo del Megas Drepanon con el inicio del texto de la única obra de Tucídides. Lo que interesa en esa “decoración” es la idea, y no exactamente el contenido, que repele el deseo de Cronos de gobernar el mundo y determinar nuestro camino. Todos ya deben haber notado que la lucha de los guerreros del Santuario contra los Titanes, Gigantes y monstruos se resume en mostrar a los dioses que ellos no son los que deben dictar el destino de los hombres. Nuestro futuro somos nosotros mismos que construimos, sin la necesidad de los dioses, como siempre lo es dicho por Aiolia y los otros Santos de Oro, a todo momento.

Tucídides creía en eso. Y los Sagrados Caballeros de Atena también. Ese humanismo griego (que sirvió de inspiración para el humanismo de la Edad Media, del cual se desarrollaría el Renacimiento de los siglos. XV y XVI) alcanzó su auge justamente en el siglo V a.C., época de Tucídides. En el teatro trágico, por ejemplo, Sófocles escribió: “Hay muchas maravillas, pero ninguna es tan maravillosa como el hombre”. Era profundamente interesado por el ser humano y sus pasiones, más que por los dioses.

Para el también dramaturgo griego Eurípides, el centro de todo era el hombre (antropocentrismo), y el destino humano nace del propio hombre, del poder de su voluntad.

No se debe pensar que la antigua religión griega muere ahí. No. Aún sobrevivirá hasta por lo menos, la decadencia del Imperio Romano (siglos IV d.J.C.), cuando el emperador Teodosio abolió definitivamente los cultos paganos en 392 d.J.C., en favor del Cristianismo. Los griegos continúan creyendo en sus dioses, realizando sus cultos y consultando al oráculo, pero toman sus decisiones, a finales de sus cuentas, de acuerdo con su propia voluntad y necesidad.

Ellos saben que los dioses existen. Sólo que tomaron para sí las riendas de su propio destino.