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LAS 88 CONSTELACIONES

Fuente : LE SCRIBE DU SANCTUAIRE
web francesa de dossieres y artículos sobre Saint Seiya

Artículo original "Constelaciones y Armaduras"
autoría de Vincent, sans pseudo (Francia)

...traducido y adaptado al castellano para los fans de habla hispana

¿Cuántas constelaciones existen en el cielo?

Según los astrónomos, son 88. Pero ese no es un factor absoluto, científicamente hablando, así como no existe una opinión predominante sobre la descripción de cada constelación. En verdad, el número “88” fue una patronización adoptada por la Unión Astronómica Internacional en su Asamblea General de 1930, y se basa en el modelo del astrónomo clásico Ptolomeo. Esa cuenta “oficial” mantiene aquello que ya era conocido por las civilizaciones antiguas, al mismo tiempo en que aumenta las descubiertas más recientemente, especialmente en lo que dice respecto a las constelaciones meridionales. De cualquier forma, no tiene mucho sentido usar ese dato para contar la historia de las Cloths, una tradición que se remonta a la Era de los Dioses.

Una de las características más importantes de Saint Seiya son las numerosas y precisas referencias a la mitología, especialmente la greco-romana, y a la astrología clásica. Los Santos guerreros de Atenea tienen una constelación guía que los protege y les da fuerza.

Una constelación es una agrupación de estrellas cuya posición en el cielo nocturno es aparentemente tan cercana que las civilizaciones antiguas decidieron conectarlas mediante líneas imaginarias, trazando así figuras sobre la bóveda celeste, de hecho las constelaciones pueden estar formadas por astros que en realidad están muy lejos entre sí en el espacio, pero que en los tiempos antiguos los navegantes y filósofos pusieron en relación. En el espacio tridimensional, en cambio, las estrellas de una constelación no están, necesariamente, físicamente asociadas; incluso pueden encontrarse a cientos de años luz unas de otras. Por otro lado, dichos grupos son completamente arbitrarios, ya que distintas culturas han reconocido constelaciones diferentes, incluso hasta haciendo uso de las mismas estrellas. Aun así, algunos conjuntos tienden a reaparecer, ya sea por su configuración tan peculiar —como es el caso de Scorpius, el escorpión—, la magnitud aparente (el brillo) de sus estrellas o debido al paso recurrente de algunos cuerpos celestes —los planetas y la Luna— por sus inmediaciones.

Algunas constelaciones son más antiguas que otras, pues fueron creadas hace muchos siglos por los pueblos que habitaban las regiones del Medio Oriente y el Mediterráneo. Otras, en cambio, tuvieron su origen en tiempos más recientes, cuando los viajes a otros lugares hasta entonces desconocidos llevaron al hombre europeo a explorar los mares del sur (aunque los pueblos que habitaban las regiones australes antes de eso también habrían nombrado sus propias constelaciones).

El cielo, entendido como el conjunto de constelaciones existentes, puede ser dividido en tres partes principales.

DESCRIPTIVO DE LAS CONSTELACIONES (Alucine.com)

(1) - La primera es la formada por el Hemisferio Boreal (constelaciones septentrionales, las ubicadas al norte del ecuador celeste). El nombre de las constelaciones de esta zona derivan principalmente de la mitología griega y árabe, y toman como referencia a animales o seres míticos.

(2) - La segunda parte viene constituida por el Hemisferio Austral (constelaciones australes, al sur), y el nombre de sus constelaciones fue atribuido en épocas sucesivas, con relación a la precedente, por los navegantes que recorrían las primeras rutas en los mares australes. Así, tenemos a la Brújula, la Carina o Quilla de Navío, el Compás, el Telescopio y muchas otras. Hay además algunas denominaciones que se refieren a animales que realmente han existido o que son pura invención, como el Fénix.

(3) - La última parte en la que se divide el cielo es la Eclíptica. Esta zona comprende las 12 constelaciones que forman el Zodíaco Occidental. En la serie, los caballeros de oro, que son los guerreros que endosan armaduras con la efigie de signos zodiacales, pueden unirse para formar la eclíptica y emitir un poder comparable a un rayo del Sol.

NOTA: No hay relación entre los hemisferios y la repartición de los Saints^^

Historia de las constelaciones

Constelaciones antiguas
Debido al tiempo y a la falta de registros históricos, ya nos es imposible conocer el origen preciso de las constelaciones más antiguas del mundo occidental. Tal parece que Leo, el león, Taurus, el toro, y Scorpius, el escorpión, existían desde hacía mucho tiempo en la Mesopotamia de 4000 años antes de la era cristiana (aunque no necesariamente recibían esos nombres).

Se cree que el interés de estos antiguos pueblos por la disposición de las estrellas tuvo motivos fundamentalmente prácticos: como ayuda para medir el tiempo y las estaciones (usualmente con propósitos agrícolas y religiosos) y para servir de orientación a navegantes y viajeros cuando tenían que hacer sus travesías durante la noche, ya fuese por mar o por el desierto. Así, formando figuras con las cuales relacionar los patrones de estrellas (y con ello las leyendas e historias de lo que representaban —ver Mitología, Astrología—) les sería más fácil y seguro recordar las rutas a seguir.

Los Griegos reconocieron y nombraron cuarenta y ocho constelaciones. Muchas de estas constelaciones también fueron reconocidas por los árabes, los egipcios, y babilónicos. En 1928, la Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió reagrupar oficialmente la esfera celeste en 88 constelaciones con límites precisos, tal que todo punto en el cielo quedara dentro de los confines de una figura; doce de las cuales, corresponden a la eclíptica y que se conocen como las del zodíaco. Parte de la constelación de Ophiuchus se halla en la eclíptica, de modo que son trece las constelaciones de la eclíptica. Hay, por tanto, 29 constelaciones que están entre la eclíptica y el polo norte celeste. Y 49 constelaciones que se hallan entre la zona de la eclíptica y el polo sur celeste.

Antes de dicho año, eran reconocidas otras constelaciones menores que luego cayeron en el olvido; hoy por hoy ya no se recuerdan. El trabajo de delimitación definitiva de las constelaciones fue llevado a cabo fundamentalmente por el astrónomo belga Eugène Joseph Delporte y publicado por la UAI en 1930.

Los nombres de las constelaciones se dan en latín, porque el latín era el idioma fundamental en la época en que se formalizaron los nombres. Los nombres usados por los Griegos, los egipcios, y la gente fueron traducidos a latín. Por la conveniencia, los civilizaciones antiguas nombraron las constelaciones con ciertas figuras que tenían una cierta similitud con los animales, hombres o mujeres legendarios o mitológicos.

Así como las constelaciones son 88, cada una aporta un elenco detallado de características que se incorporan en el personaje del caballero que las representa, como la forma de su armadura, sus vivencias personales o sus golpes especiales. Todos los caballeros y sus armaduras hacen referencia a las características de una constelación celeste, con la que se encuentran afines, de donde procede la energía cósmica (cosmos) de la que emanan sus poderes y que concentran en el interior de sus cuerpos, así como sus golpes secretos y sus cualidades (por ejemplo Shun tiene un fuerte espíritu de sacrificio asociado al mito de Andrómeda).

Desde la antigüedad, la costumbre de observar el cielo en las tradiciones egipcias, mesopotámicas y del Mediterráneo ha ocupado un lugar importante en las tradiciones y cultura de estos pueblos, de aquí la importancia de que las culturas agrícolas e hidráulicas mirasen con pasión al firmamento.

Fueron los griegos los que comenzaron a nombrar algunas de las estrellas y constelaciones con nombres de su prolífica mitología, costumbre que se ha ido enriqueciendo a lo largo de las diversas épocas de observación e investigación del Universo, de forma tal que durante la Edad Media y el Renacimiento los astrónomos continuaban nombrando a los planetas, las estrellas y las constelaciones con nombres de dioses y héroes de la mitología grecorromana, hasta el siglo XX, en que las notaciones numéricas sustituyeron esta tradición, el Firmamento ha quedado sembrado desde entonces de referencias culturales a los mitos griegos que impregnan incluso a la Astrología, otra de las disciplinas estrechamente emparentada con ambas.

Técnicamente, los 88 reagrupamientos de estrellas reconocidos por la Unión Astronómica Internacional (U.A.I.) en los cuales se divide las esfera celeste son las constelaciones; son alineamientos de estrellas que forman figuras fácilmente reconocibles, creadas por la imaginación del hombre con el objetivo de localizar y designar más cómodamente a las estrellas. Sus nombres están asociados a figuras religiosas o mitológicas (como hemos precisado sobretodo griegas), animales u objetos de la antigüedad. Las más recientes hacen referencia a objetos de uso común por los navegantes, o animales que descubrían durante sus viajes.

De las 88 constelaciones adoptadas por la UAI, casi la mitad provienen de la imaginación de los astrónomos griegos. El Zodíaco, por su parte, apareció durante el siglo V adC, ya dividido en sus 12 constelaciones; su invención se acredita a los babilonios o a los griegos.

La compilación exhaustiva de constelaciones más antigua que se conoce se remonta a Claudio Ptolomeo, quien en el siglo II adC presentó un catálogo de 1022 estrellas, agrupadas en 48 constelaciones, en su obra Almagesto (la obra fue escrita en griego, con el título ? µe???? S??ta??? —He Megále Síntaxis— (El gran tratado). Dicho trabajo, que será la base de muchos compendios astronómicos occidentales posteriores hasta finales de la Edad Media, sólo incluía las estrellas visibles desde Alejandría, lugar desde donde Ptolomeo llevó a cabo sus observaciones.

· La observación y la clasificación de las constelaciones se remonta a las civilizaciones más antiguas : griegos, egipcios, mayas, chinos… cada pueblo veía imágenes de sus propias leyendas, pero extrañas similitudes fueron observadas en los diferentes sistemas, como por ejemplo la constelación de Leo que figura entre las griegas y las chinas con el mismo grupo de estrellas.

Anteriormente existian 130 constelaciones (ahora extintas): Antinous (Sirviente de Hadrian), Apes (Mosca), Apis (Abeja), Apparatus Chimicus (Ahora Fornax), Argo Navis (Navio), La bateria de volta, Cancer Minor, Cerberus**, Cor Caroli (corazón de Carlos I), Corona Firmiana, Custus messium, Felis, Frederici Honores Gallus (gallo), Gladii Electorales Saxonici, Globus aerostaticus (balón de aire), Horologium Oscillatorium, Jordanus, Lilium, Lochium Funis, Machina Electrica, Marmor Sculptile, Mons Maenalaus, Musca Borealis, Noctua, Officina Typographica, Phoenicopterus y Polophylax.

· En 139, Claudio Ptolomeo en su obra « Almagesta », además de las doce constelaciones del Zodíaco Ptolomeo recogió en su inventario otras 36 figuras, con lo que determina 48 constelaciones basándose en sus propias observaciones y en los atlas antiguos ya existentes :

Andromeda (Andrómeda), la princesa
Aquila, el águila
Ara, el altar
Argo Navis, el navío Argo.
Auriga, el cochero
Boötes, el boyero o pastor
Canis Major (Can Mayor)
Canis Minor (Can Menor)
Cassiopeia (Casiopea), la reina
Centaurus (Centauro)
Cepheus (Cefeo), el rey
Cetus, la ballena o monstruo marino
Corona Australis (Corona Austral), la corona del sur
Corona Borealis (Corona Boreal), la corona del norte
Corvus, el cuervo
Cráter, la copa
Cygnus, el cisne
Delphinus, el delfín
Draco, el dragón
Equuleus, el pequeño caballo
Eridanus, el río Erídano, un río mitológico
Hercules (Hércules), el héroe
Hidra, la hidra o serpiente de mar, un monstruo mitológico
Lepus, la liebre
Lupus, el lobo
Lyra, la lira
Ophiuchus (Ofiuco), el serpentario
Orión (Orión), el cazador
Pegasus (Pegaso), el caballo alado
Perseus (Perseo), otro héroe
Piscis Austrinus (Pez Austral), el pez del sur
Sagitta, la flecha
Serpens la serpiente (Ofiuco divide esta constelación en dos partes: Serpens Caput, la cabeza de la serpiente, y Serpens Cauda, la cola de la serpiente
Triangulum el triángulo
Ursa Major (Osa Mayor)
Ursa Minor (Osa Menor)

Las 48 constelaciones inscritas por Ptolomeo en el Almagesto fueron las únicas reconocidas en el mundo occidental hasta el final de la Edad Media. Con excepción de Argo Navis, que fuera dividida en cuatro constelaciones más tarde, todas ellas fueron adoptadas sin cambios por la Unión Astronómica Internacional.

El mundo occidental perdió el gran tratado astronómico de Ptolomeo por muchos años. Fueron los astrónomos árabes quienes heredaron el Almagesto (de ellos proviene el nombre por el cual se conoce generalmente) y expandieron sus observaciones. Estos destacados estudiosos del cielo añadieron algunas constelaciones que ya no se utilizan actualmente y expandieron otras ya existentes (como Eridanus, a la cual asignaron otra serie de estrellas más al sur). Su propósito fue describir e incorporar estrellas que no eran visibles desde Alejandría, pero sí desde el sur de sus dominios. Tras muchos años, hacia fines de la Edad Media, la obra de Ptolomeo es recuperada en Europa a través de traducciones en latín de fuentes árabes.

A partir del siglo XVI, cuando de Europa salieron navegantes a explorar los mares del sur, los marinos se encontraron, así mismo, con un cielo desconocido, cuyas estrellas requerían ser identificadas por ellos. Por lo tanto, y para que sirvieran de ayuda en la navegación, se idearon nuevas constelaciones.

· En 1602, Tycho Brahé añade 1 constelación: (49) Coma Berenices (este grupo de estrellas formaba parte hasta entonces de la constelación de Virgo, o incluso Leo en función de las interpretaciones).
· En 1603, el astrónomo alemán Johann Bayer publicó su obra Uranometria, el primer atlas astronómico en cubrir toda la esfera celeste. Además de incluir las 48 constelaciones de Ptolomeo, Bayer añadió 12 constelaciones nuevas (61), trazadas para el hemisferio sur, de donde único se veían. Las mismas habían sido originalmente cartografiadas por el navegante holandés Pieter Dirkszoon Keyser, asistido por Frederick de Houtman, durante un viaje por los mares del sur entre 1595 y 1596 (año en que muere Keyser en la expedición). La inclusión de estos nuevos grupos en el atlas de Bayer —la obra maestra de la época— aseguró su permancencia en la lista de constelaciones reconocidas.

Apus, el ave del Paraíso
Chamaeleon, el camaleón
Dorado, el pez
Grus, la grulla; se conoció como Phoenicopterus, el flamenco, en Inglaterra durante el siglo XVII
Hydrus, la hidra macho
Indus, el indio americano
Musca, la mosca
Pavo
Phoenix, el ave fénix
Triangulum Australe, el triángulo del sur
Tucana, el tucán
Volans, el pez volador
Los nombres tan exóticos (para la época) de estas nuevas constelaciones, muchas de las cuales reflejaban las nuevas realidades descubiertas durante las grandes exploraciones de esos años, les aseguraron un éxito inmediato. Tan es así que rápidamente se incorporaron a la lista de constelaciones antiguas y se siguen usando al presente.

La obra de Bayer trajo otro cambio de percepción en cuando a qué es una constelación. En el pasado, los griegos y demás pueblos de la antigüedad sólo reconocían como parte de una constelación aquellas estrellas que se usaban para trazar las figuras legendarias. Lo demás simplemente era espacio vacío. Bayer, en cambio, con sus planos, comienza a asignar a todo punto en el cielo su lugar como parte de una constelación. A partir de Uranometria otros astrónomos europeos se vieron tentados en imponer sus propias creaciones, aunque no todos lograron el mismo éxito de Bayer.

· En 1624, el también astrónomo alemán Jackob Bartsch introdujo cinco constelaciones nuevas entre las ya existentes, estas constelaciones también se acrediatan a Petrus Plancius. Sólo 3 constelaciones (64) (las tres primeras) se incorporaron definitivamente a la lista de constelaciones actuales; las demás desaparecieron rápidamente.

Monoceros, el unicornio
Camelopardalis, la jirafa
Crux, la cruz
(las estrellas que la componen formaban antes a Centaurus)
Tigris, el Río Tigris
Jordanus, el río Jordán

Para la misma época, Tycho Brahe elevó al rango de constelación el asterismo de Coma Berenices, la Cabellera de Berenice, creada de estrellas pertenecientes anteriormente a Leo y Virgo.

En 1643, Anton de Rheita, tratando de cristianizar un poco el panteón estelar, ampliamente pagano, imaginó una figura de Jesús entre Leo e Hydra, pero dicha nueva constelación no tuvo buena acogida. El mismo también propuso una Mosca (Musca Borealis) al lado de Aries, que más tarde fuera rebautizada como Flor de lis durante el reinado de Luis XIV, el "Rey Sol". Es entonces cuando nombrar constelaciones se convirtió en un juego de corte, con el que los proponentes pretendían lograr la gracia de la monarquía.

· En 1679, en Francia, Augustine Royer crea a su turno 1 nueva constelación : (65) Columba, separando parte de la constelación Canis Major. Además, identificó un grupo de estrellas entre Andrómeda, Cefeo y Pegaso, al cual nombró como el Cetro.

En Prusia, el astrónomo real Gottfried Kirch creó un segundo Cetro al sur de Eridanus, con el fin de hacer lo propio por su monarca. No obstante, ninguno de estos intentos de reivindicación real se impuso en la comunidad, por lo que los grupos nunca lograron el apoyo que necesitaba para integrarse a la lista de constelaciones reconocidas.

· En 1687, desde la ciudad de Danzig (hoy Gdansk) en la región polaca de Pomerania, Johannes Hevelius en su obra « Prodromus Astronomiae », propuso otras constelaciones, nombra 7 novedades (72) :

Canes Venatici, los perros de caza
Scutum (Sobieski), el Escudo de Sobieski; ésta es la única constelación moderna que responde a un personaje histórico real (Jan III Sobieski, rey de Polonia), pero como generalmente sólo se le conoce como Scutum, la relación con este monarca pasa totalmente desapercibida.
Lacerta, la lagartija, asterismo que correspondía al Cetro de Augustin Royer
Leo Minor, el pequeño león
Lynx, el lince, un grupo de estrellas tan tenues, que el propio Hevelius decía que se necesitaban los ojos de un lince para poder verlas
Vulpecula, la pequeña zorra
Sextans, el sextante

A diferencia de las anteriores, estas nuevas propuestas no estaban asociadas a algún monarca. Por ello, probablemente, lograron la aceptación de público con mayor facilidad. La excepción fue Scutum, que tuvo que perder el apellido para ser aceptada debidamente (hoy no se recuerda, para nada, que una vez tuvo abolengo).

Hevelius también propuso otros grupos que no tuvieron la suerte de estas siete. Éstas fueron:

Cerberus, el Cerbero o Cancerbero de la mitología
Mons Maenalus, la montaña
Triangulum Minor, el pequeño triángulo

· En 1750, Nicolas-Louis de Lacaille, un abad, astrónomo y matemático francés, que durante los años 1750 y 1751 vivió en el cabo de África del Sur, se propuso proseguir con la relación sistemática de las estrellas del cielo del hemisferio sur. En su obra Coelum australe stelliferum, publicada póstumamente en 1763, incluyó otros asterismos con el fin de cubrir espacios que todavía no respondían a constelación alguna. Las invenciones de Lacaille se diferencian de todas las anteriores, pues honran las creaciones del ingenio humano (que era la mentalidad de su época), en vez de animales y figuras mitológicas. Nicolas Louis de la Caille aumenta el número de constelaciones con 16 novedades: (88)

Antlia, la máquina neumática
Circinus, el compás
Caelum, el buril
Fornax, el horno
Horologium, el reloj
Mensa, la mesa
Microscopium, el microscopio
Norma, la regla
Octans, el octante
Pictor, la paleta del pintor
Reticulum, la retícula
Sculptor, el escultor
Telescopium, el telescopio, el primer grupo en honrar a aquellos que se dedican y se han dedicado al estudio de los astros

A Lacaille también se debe el desmantelamiento de Argo Navis en cuatro constelaciones menores, que son las que llegan hasta nuestros días:

Carina, la quilla
Puppis, la popa
Vela, la vela
Pyxis, la brújula

· En 1928, la Unión Astronómica Internacional (UAI) publica una nomenclatura oficial con las 88 constelaciones, que desde entonces no ha cambiado.

LISTA DE CONSTELACIONES
(Enciclopedia Libre WIKIPEDIA)

MAPAS DE LAS CONSTELACIONES (Step.es)

DESCRIPTIVO DE LAS CONSTELACIONES (Alucine.com)

Las representaciones más antiguas de las constelaciones se encuentran en vasos y tablas de los sumerios. Las constelaciones eran y son un grupo de estrellas que vistas desde la tierra adoptan varias figuras (claro que con la ayuda de la imaginación) las cuales fueron identificadas por varios pueblos de la antigüedad, siendo el más antiguo el Zodiaco de Dendera en Egipto. Los Sumerios crearon el concepto de los 12 signos del zodiaco y la división de 360 grados de la esfera celeste, el concepto de hora, minuto y segundo también se los debemos. Pero fueron los griegos quienes le dieron el carácter mitológico a varias constelaciones, y gran parte de los nombres con los que son denominadas hoy se conservan de esa época. Sin embargo el auge de las constelaciones viene desde la edad media y sobretodo del Renacimiento, cuando son usadas por los navegantes para atravesar los mares; así constelaciones como Norma, Antlia, Microscopium, etc. son más modernas. (1750, De La Caille).

Constelaciones perdidas

Además de los grupos que se han mencionado previamente, que fueron propuestos, mayormente, durante el siglo XVII, y que nunca gozaron del aval de la comunidad, hay otra serie de asterismos que tuvieron una existencia muy efímera.

Un caso muy particular es el de la constelación de Antínoo (o Antinous), probablemente la única constelación antigua que cayó en desuso. Se supone que Antínoo era la figura de un joven griego a quien el emperador Adriano favorecía. Sus estrellas correspondían a un pequeño grupo al sur de Aquila, el águila. Según versa la historia, Adriano creó esta constelación en el año 132 tras la muerte del adolescente (quien supuestamente se sacrificó para salvar la vida al emperador).

Otras constelaciones perdidas son:

Apis, la abeja (1603) - ésta se convirtió, posteriormente, en Musca Australis, nuestra actual Musca.
Cancer Minor, el pequeño cangrejo (1613)
Cerberus, el perro que guarde las puertas del infierno.
Custos Messium, el guardián de la cosecha (1775)
Felis, el gato (1805)
Frederici Honores, la gloria de Frederick, rey de Prusia (1787)
Gallus, el gallo (c. s. XVII)
Globus Aerostaticus, el globo aerostático (1798)
Jordanus, el río Jordán
Lochium Funis, creada por Johann Bode utilizando las mismas estrellas de Pyxis (sólo él la reconoció)
Machina Electrica, la máquina eléctrica o generador de electricidad (1800)
Malus, el mástil de la Nave de Argos
Mons Maenalus, la montaña
Musca Borealis, la mosca boreal
Noctua, el búho (el mismo asterismo que Turdus Solitarius)
Officina Typographica, la imprenta (c. s. XVIII)
Phoenicopterus, el flamenco (1787)
Polophylax, el guardián del polo (c. s. XVII)
Psalterium Georgii, el harpa del rey Jorge II (1781)
Quadrans Muralis, el cuadrante (1795)
Ramus Pomifer, la rama del manzano
Robur Carolinum, el roble de Carlos (1679)
Sceptrum Brandenburgicum, el cetro de Brandenburgo (1688)
Sceptrum et Manus Iustitiae, literalmente cetro y mano de la justicia (1679)
Solarium, el reloj solar
Tarandus vel Rangifer, el venado o ciervo(1736)
Taurus Poniatovii, el toro de Poniatowski, rey de Polonia (1777)
Telescopium Herschelii, el telescopio de Herschel
Testudo, la tortuga
Tigris, el Río Tigris
Turdus Solitarius, el tordo (o mirlo) solitario (1776)
Triangulum Minor, el pequeño triángulo
Vespa, la avispa (c. s. XVII)

Las constelaciones en la actualidad

Los límites de las constelaciones, en su gran mayoría, siguen los trazos, igualmente imaginarios, impuestos por la Unión Astronómica Internacional de 1928 a 1930. Estas fronteras utilizan como guía las líneas de declinación y ascensión recta para la época 1875,0 (es por ello que no hay líneas diagonales). Desde entonces, y debido a la precesión (el desplazamiento del eje de la Tierra con respecto a las estrellas), esos límites se han desplazado, pero el área cubierta por cada signo se ha mantenido igual.

En nuestros días, las constelaciones han perdido la importancia que antaño poseían. Ahora los astrónomos profesionales se refieren a los objetos por su posición en la esfera celeste, usando el sistema de coordenadas. En términos generales, sólo los astrónomos aficionados siguen conociendo y estudiando las constelaciones.

Los nombres de las estrellas de una constelación

En la antigüedad, sólo unas pocas estrellas brillantes recibieron nombres propios (inclusive, algunas eran consideradas constelaciones en sí mismas). Posteriormente, los árabes, con su dedicación a la observación astronómica, asignaron nombres a muchas otras. En su gran mayoría respondían a la posición que corresponde a cada astro dentro de su constelación. Aldebarán, la estrella más brillante de Tauro, proviene del árabe an-Dabarab (???????), que significa el que sigue (a las Pléyades). En esa misma constelación también se encuentra Alnath (o Elnath), del árabe an-Nath (?????), que significa (la punta de) el cuerno.

Además de los nombres propios tradicionales (de origen griego, latino o árabe), las estrellas reciben un nombre formado por una letra del alfabeto griego en minúscula, siguiendo en orden decreciente de su magnitud aparente (en términos generales, aunque la secuencia no se aplica en algunos casos). Este sistema fue iniciado por Johann Bayer a comienzos de siglo XVII. Más tarde, John Flamsteed asignó números arábigos para identificar las estrellas de cada constelación. En ambos sistemas, a las letras o números sigue el genitivo latino del nombre de la constelación. Así, Aldebarán y Alnath son también conocidas como Alfa (a) y Beta (ß) Tauri en el sistema de Bayer, u 87 y 112 Tauri en el sistema de Flamsteed, respectivamente. También pueden recibir otros nombres, dependiendo de los diversos catálogos que se han compilado y de los que forman parte. De tal forma, una misma estrella puede recibir muchas denominaciones.

Las estrellas dobles o variables siguen otras nomenclaturas, de acuerdo a sus respectivos catálogos. Igualmente, dentro de los límites de las constelaciones existen otros objetos que no son estrellas (nebulosas planetarias, galaxias, etc.) y que han sido clasificados y denominados siguiendo varios catálogos acidionales (Messier, NGC, IC). El primero que hizo una clasificación de esta índole fue Charles Messier; así, por ejemplo, M31 designa a la Galaxia de Andrómeda.

Las atribuciones de los nombres de las constelaciones se podrían dividir en varios grupos:

1.- Los héroes, animales, objetos y dioses de diversas mitologías (ciertamente las más conocidas y más antiguas);

a) Andrómeda, Casiopea (Madre de Andrómeda y esposa de Cefeo), Cefeo, Hércules, Orión, Perseo.

b) Águila, Ave del Paraíso (Apus, Ave de la india, mito griego de los pájaros sin patas), Boyero de la Osa Mayor (Bootes, el guardián de la Osa Mayor que le siguió por los cielos), Osa Mayor (la que Zeus puso en el Cielo para que no fuera cazada), Osa Menor, Hydrus (Hidra macho), Centauro, Perros de Caza, Cuervo, Cisne, Delfín (el mensajero que triunfó de los que usó Poseidón, como recompensa fue al cielo), Dragón, Unicornio, Liebre (Lepus, animal que caza el cazador Orión con sus perros Can Mayor y Menor), Lobo, Paloma (Columba) (la Paloma que los Argonautas usaban) Pegaso, Fénix, Potro (Caballo menor, Equleus Celeris, hermano de Pegaso), Can Mayor y Can Menor (perros fieles a Orion), Leon Menor, Serpiente (son 2: Serpens Cauda y Serpens Caput, las 2 serpientes de Ofiuco).

c) Altar (Conmemora los altares a los Dioses, fue parte de la constelación del Centauro), Carina, Cochero, Copa (Crater, la copa de Apolo que el Cuervo llenaba de agua), Corona Boreal (Corona del Norte, la corona que la sirena Tetis entregó a Teseo), Corona Austral (Corona de Sagitario - Trenza de Seleme), Cruz del Sur, Escudo, Erídano (río Erídano donde cayó Faetón hijo de Helios conductor del carro del Sol), Flecha, Cabellera de Berenice, Lira, Ofiuco, Vela del antiguo Navío Argos, Popa del antiguo Navío Argos.

2.- Los instrumentos de medida (La Caille): Pyxis-Brújula del antiguo Navío Argos, Caelum-Buril (Instrumento para trabajar el cobre), Circinus-Compás, Maquina Neumática, Microscopio, Octante-Octans, Retículo, Sextante, Telescopio, Horoligium-Reloj, Normus-Escuadra,

3.- Animales exóticos (Bayer): Camaleón, Dorada (Pez Espada, pez dorado, carpa dorada), Jirafa-Camelopardalis (Camello-Leopardo, cabeza camello manchas de leopardo), Ballena, Grulla (símbolo del antiguo Egipto), Indio-Indus, Lagarto, Lince, Mosca, Pavo, Vulpécula - Zorro (al principio se representaba como un ganso), Pez Austral (Pez gigantesco, gran pez del sur), Pez Volador o Volans, Tucán (hermoso pájaro sudamericano con característico pico)

4.- Zodiaco: El Zodíaco es una banda de cielo por donde, aparentemente, transitan el Sol y los planetas. Durante el siglo V adC, dicha región fue dividida en 12 partes iguales (una por cada mes del año) a las cuales dieron el nombre de la constelación más próxima (grupos que muy bien podrían haber existido antes de la invención del Zodíaco propiamente). Estas constelaciones fueron las siguientes. Se ofrecen, primeramente, sus nombres en latín, que son los que se usan comúnmente, luego los nombres en español.

Nro Nombre en latín / Nombre en español
01 Aries Aries, el carnero
02 Taurus Tauro, el toro
03 Gemini Géminis, los gemelos
04 Cancer Cáncer, el cangrejo
05 Leo Leo, el león
06 Virgo Virgo, la virgen
07 Libra Libra, la balanza
08 Scorpius Escorpio, el escorpión
09 Sagittarius Sagitario, el arquero
10 Capricornus Capricornio, la cabra de mar
11 Aquarius Acuario, el aguador o portador de agua
12 Pisces Piscis, los peces

Nota: Aries es la primera constelación del Zodíaco, comienza sus días el 21 de marzo, el primer día del año de muchos de los calendarios antiguos.

Las constelaciones de esta lista son consideradas las más antiguas, teniendo una importancia evidente en la astrología (disciplina que antiguamente se confundía con la astronomía). Hay que señalar que, a esa lista de 12 constelaciones, convendría añadir, modernamente, una decimotercera: Ophiuchus, el serpentario. Actualmente, y astronómicamente hablando, el Sol transita por sus límites, según definidos por la UAI, del 30 de noviembre al 17 de diciembre. Los antiguos probablemente no tomaron esto en consideración (o no lo revelaron) por razones estéticas o astrológicas, o simplemente para el tiempo de los creadores del primer Zodíaco no existía.

5.- Otras: Escultor, Mesa, Formax-Horno, Pintor, Triángulo Austral (Delta Austral como el Delta Boreal o Triángulo) Triángulo (Delta letra, asociada por Herodoto a la delta del Nilo).

CONSTELACIONES Y CABALLEROS
Leyendas

CABALLEROS (ORO, PLATA, BRONCE, CORONA SOLAR)
Caballeros activos en la época de Seiya (aprox una cincuentena).
- ARMADURA SIN CABALLERO (conocido)
- DESCONOCIDAS (Sin caballero/Armadura)

12 Constelaciones Zodiacales

 

Nombre latino

Nombre español

 

Nombre latino

Nombre español

Aries

Carnero

Libra

Balanza/Pinzas

Taurus

Toro 24

Scorpius

Escorpión

Gemini

Gemelos 25

Sagittarius

Sagitario 27

Cancer

Cangrejo 26

Capricornus

Capricornio 28

Leo

León

Aquarius

Acuario29

Virgo

Virgen

Pisces

Peces 30

Variaciones en los nombres españoles de algunas constelaciones:
24Tauro.25Géminis.26Cáncer.27Arquero.28Cuerno de Cabra.29El portador de agua.30Piscis.

Los astrónomos percibieron que el Sol realiza un recorrido anual por la esfera celeste, asociaban las fechas con las constelaciones en este estrecho cinturón (conocido como zodíaco), y asignaban a cada una la fecha en la que el Sol pasaba por ellas. El astrónomo del siglo II Tolomeo dio nombre a los doce signos del zodíaco: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. El Sol pasa por las constelaciones zodiacales en fechas diferentes a las marcadas tradicionalmente.

El Zodíaco es un cinturón imaginario en la esfera celeste, que se extiende aproximadamente 8° a uno y otro lado de la eclíptica: la trayectoria aparente del Sol sobre la bóveda celeste, en la línea del ecuador, que separa el hemisferio norte del sur. La anchura del zodíaco se determinó, originalmente, incluyendo las órbitas del Sol y la Luna y las de los cinco planetas conocidos por los pueblos de la antigüedad (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno). El zodíaco se divide en 12 secciones de 30° cada una, a las que llamamos signos del zodíaco. Comienza en el equinoccio de primavera y continúa hacia el este a lo largo de la eclíptica; cada una de sus secciones recibe el nombre de la constelación que estaba situada dentro de sus límites en el siglo II a.C. Los nombres de los signos del zodíaco son: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

Se cree que los signos del zodíaco tuvieron su origen en Mesopotamia hacia el año 2000 a.C. Los griegos adoptaron los símbolos de los pueblos babilónicos y se los transmitieron a otras civilizaciones de la antigüedad. Los egipcios asignaron nombres y símbolos diferentes a las divisiones del zodíaco. Los chinos también adoptaron la división en 12 secciones pero a los signos les dieron los nombres de varios animales: rata, buey, tigre, gato (o conejo o liebre), dragón, serpiente, caballo, cabra (macho cabrio o oveja), mono, gallo (o gallina), perro y cerdo (puerco o jabalí). Independientemente, la civilización azteca inventó un sistema similar.

REPARTICIÓN CABALLEROS-CONSTELACIONES (76)
- CABALLEROS DE PLATA (22/24 + 3 Santos del Film 1 ?... )
- CABALLEROS DE BRONCE (14/48)
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29 Constelaciones Boreales [Hemisferio Norte]

 

Nombre latino

Nombre español

 

Nombre latino

Nombre español

Andromeda

Andrómeda

Hercules

Hércules

Aquila

Águila

Lacerta

Lagarto

Auriga

Cochero 18

Leo Minor

León Menor

Bootes

Boyero

Lynx

Lince

Camelopardalis

Jirafa

Lyra

Lira

Canes Venatici

Lebreles 19

Ophiuchus

Serpentario 21

Canis Minor

Can Menor

Pegasus

Pegaso

Cassiopeia

Casiopea

Perseus

Perseo

Cepheus

Cefeo

Sagitta

Flecha 22

Coma Berenices

Cabellera de Berenice

Serpens

Serpiente

Corona Borealis