ARTICULOS

ABEL Y APOLO
¿Quién es quién?

Tauro Aldebarán (España)
Piscis Evanto (Argentina)
Eduardo de Zeus (Mexico)

Michael Romeo (Francia)

Fuente : TAIZEN BLOGGER
web brasileña de dosieres y artículos sobre Saint Seiya

Artículo "Abel vs Apolo"
autoría de Allan Montenegro (Brasil)

...traducido y adaptado al castellano para los fans de habla hispana
por Tauro Aldebarán (España) y Alejandro (Argentina)

En algunas partes del artículo usamos kanjis (ideogramas) japoneses o letras del alfabeto griego, por lo que si deseáis verlos podéis descargar un pack comprimido de fuentes orientales ... instalarlas os será muy útil para visitar páginas japonesas, entre otras... gracias a Eduardo de Zeus (México)

SUMARIO

- Introducción
- Análisis de Apolo, Helios y Abel
- Comparativo : Apolo mitológico vs Abel de Saint Seiya
- Conclusiones ¿quién es abel?
Teoría A : Abel es una reencarnación de Apolo
Teoría B : Abel es creación de Toei Animation y Apolo es creación de Kurumada
Teoría C : Abel es helios, Apolo es Apolo
Teoría D : Abel es el dios del sol... en roma
Teoría E : Abel es el hijo no-nato de Zeus

INTRODUCCIÓN

Con la emisión en Japón de la película 5 "Tenkai-Hen Overture" (en febrero de 2004), muchos fans de Saint Seiya fuimos sorprendidos por la aparición del Dios Apolo en el universo de los caballeros, ya que anteriormente en la película 3 "La leyenda de los santos escarlata" (estrenada el 23 de junio de 1988, con 74 min.) Toei Animation nos había presentado al dios Febo (Phoibos em griego y Phoebus en latín) Abel, hermano de Atenea, que parecía reencarnar a esa divinidad griega, de forma que tanto Abel como Apolo son presentados como "Dioses Sol".

Parece más que evidente que el "character design" del Apolo del Tenkai se inspira en el Abel del film 3, hecho corriente en Saint Seiya : ciertos personajes de films (o escenas), como el Orfeo del film Eris, inspiran después saints de la serie, sólo hace falta ver el manga que Kurumada dibujaba después de la salida de algún film, el Orfeo de la película de Eris ha inspirado al guerrero divino Mime y al Orfeo de la saga de Hades del manga, el film 2 "la gran batalla de los dioses" inspiró la parte de Asgard de la serie, el film Lucifer ha inspirado cosas en el capítulo de Hades .. etc.

Muchos fans estaban confusos, porque en países como Italia Abel fue llamado Apolo. Por eso, algunos afirman que había un error de doblaje o de traducción, y que en verdad el nombre de Abel seria Apolo, mas eso es una falacia y prueba de ello es todo el material (artbooks, revistas y sites japoneses) que muestran escrito el nombre de este personaje : アベル (Aberu).

Los fans se han interrogado unos a otros y han intentado encontrar una explicación a esta paradoja basándose en la información proporcionada por la mitología griega, ya que Toei Animation no parece dar ninguna solución al respecto. Por mucho tiempo todos ellos se han quebrado la cabeza tratando de comprender esta confusa realidad de dos dioses Sol, y el enigma aun está en el aire.

Lo que sabemos es que en el film 3 Abel es el dios sol y lo presentan como Febo Abel, siendo Febo una de las formas en que los dioses de la mitología griega llamaban a Apolo en el Olimpo, epíteto que significa el "brillante" (equiparable a "Dios Sol"). Apolo es pues el único al que se le conoce como Febo, por eso los fans que vieron el film 3 asociaron automáticamente a Abel con la reencarnación de Apolo, e incluso hay algunos que aun lo creen..

Hemos de asumir que Abel y Apolo son dos dioses diferentes, y que no existieron juntos en la mitologia griega. Para que puedan comprobar esta afirmación, les proponemos a continuación el mito original de Apolo, y toda su relación con el Sol, derivado de la mitología griega que conocemos, y después hablaremos sobre Abel y su “ensamblaje” con el mito de Apolo en el Universo de Saint Seiya.

ANÁLISIS DE APOLO, HELIOS Y ABEL

APOLO

Apolo o Apolón (en griego antiguo Aπόλλων Apóllōn o Aπέλλων Apéllōn, Apóllon) es un dios de la mitología griega y romana, hijo de Zeus y Leto, hija a su vez de un titán, y hermano gemelo de Artemisa (la diosa de la caza). En la mitología etrusca era conocido como Aplu. En épocas posteriores llegó a ser parcialmente confundido o equiparado con Helios, el dios del sol, y de la misma forma su hermana Artemisa fue equiparada con Selene, la diosa de la luna en contextos religiosos. Pero a pesar de las similitudes, Apolo y Helios/Sol permanecen como seres diferentes y separados en los textos literarios y mitológicos.

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Entre los apelativos o epítetos que se aplicaban a Apolo están: Febo ("brillante", en griego, Phoibos, que significa "luz y vida", por lo tanto Febo Apolo), Délico (“de Delos”, la isla de su nacimiento) y Pitio (por haber matado a Pitón, la legendaria serpiente que guardaba un Santuario en las montañas del Parnaso y que fue enviada por la diosa Hera para perseguir a Leto, en represalia por la infidelidad de su esposo Zeus).

El mito original de Apolo, Helio y toda su relación con el Sol.

De acuerdo con la mitología griega, Apolo y Artemis son hijos de Zeus y Leto (hija de Urano, el cielo), y pertenecen a la segunda generación de dioses olímpicos. Los gemelos habían nacido en la isla flotante de Delos, creada por Poseidón para albergar a Leto, que huía de la Serpiente Pitón, enviada por Hera, la reina de los dioses. Tras el nacimiento de Apolo y Artemis, la isla de Delos se convirtió en estable e inmobil.

Apolo fue criado por las musas y por ello fue inicialmente considerado como el dios de la música (Apolo era el mejor tocando la Lira y tuvo como hijo a Orfeo), la poesía, la elocuencia, el augurio, las profecías, el arte, la medicina y la profecía (de ahí viene el famoso oráculo de Delfos). Apolo era el dios que tenía dominio sobre las plagas, la luz del día, la curación, los colonos, la medicina, el tiro con arco, la danza, la razón, el intelectualismo, y era patrón defensor de rebaños y manadas, una verdadra variedad de cosas, algunas son sólo por algunas "veces" y otras parecen ser más oficiales.

Apolo es el dios más venerado de Grecia después de Zeus, Apolo fue el dios que mayor número de santuarios y oráculos tuvo en la antigüedad. Los más famosos son: Delfos, en la región de Fócide, al norte del golfo de Corinto; el de la isla de Delos, una de las Cíclades; y el de Claros, junto a Colofón, en la región de Jonia, Asia menor.

En la leyenda homérica, Apolo era sobretodo el dios de la profecía. Su oráculo más importante estaba en Delfos, el sitio de su victoria sobre Pitón. Solía otorgar el don de la profecía a aquellos mortales a los que amaba, como a la princesa troyana Casandra. Apolo era un dios muy bello y rico en artes, adivino y flechador es como él se define así mismo nada más nacer, pero como tal es temible con quienes le ofenden. Su árbol era el Laurel por esa razón a los atletas victoriosos eran premiados con la corona de Laurel. Asimismo, era un músico dotado, que deleitaba a los dioses tocando la lira, su instrumento preferido. Era también un arquero diestro, entre sus atributos poseía un arco y flechas de oro que le regaló su padre Zeus (Artemis los tenia de plata) con las que mató a Pitón. También era un atleta veloz, acreditado por haber sido el primer vencedor en los juegos olímpicos. Su hermana gemela, Ártemis, era la guardiana de las muchachas, mientras que Apolo protegía de modo especial a los muchachos. Igualmente Apolo era el dios de la agricultura y de la ganadería, de la luz y de la verdad, y enseñó a los humanos el arte de la medicina.

En honor a Apolo se celebraban las fiestas llamadas Pianepsia en Atenas. Se llamaban así, por el nombre griego del mes, Pianepsia, que es para nosotros entre octubre-noviembre. Los juegos Píticos se celebraban cada ocho años, pero desde 582 A. C., lo organizaba el Consejo Anfictónico cada cuatro años en Delfos, el lugar "prohibido" (ádyton). Antes de que construyeran el oráculo, todo aquel que se posara en la cima en donde quedaba ese santuario, quedaba poseído por la divinidad, por esto se nombró a una sola mujer para que estuviese allí.

Algunos relatos pintan a Apolo como despiadado y cruel. Tal vez a causa de su belleza física, Apolo era representado en la iconografía artística antigua con mayor frecuencia que cualquier otra deidad. Aun joven, Apolo vengó a su madre Leto eliminando a la serpiente Pitón. Junto con la ninfa Caronis, Apolo tuvo un hijo, de nombre Asclepio, que heredó de su padre el don de la medicina. Pero, por utilizar los dones de la medicina para revivir Hipólito sin el permiso de los dioses, Zeus fulminó a Asclepio con uno de sus rayos. Furioso, Apolo atacó con sus flechas a los Cíclopes, que habían forjado los rayos de Zeus. Por esa razó, Zeus expulsó a Apolo del Olimpo.

Aprovechándose del favoritismo que sentía por él Zeus, él mismo se autonombró Dios Sol. Inclusive se atrevió a intentar derrocar a su padre... también se dice que Zeus le sometió, aunque no le perdonó por completo su desacato. Más tarde le fue dado el título de Dios de la Profecía y el Azar. Otro relato explica que efectivamente se auntonombró "Dios Sol", pero que no fue capaz de sublevarse contra Zeus, tratando de destronarlo.

Apolo se fue a vivir a la Tierra, entre los humanos, buscando abrigo junto a Admeto, rey de Tesalia, cuidando de sus rebaños. Durante su exílio, Apolo cantaba y tocaba la lira que le dió Hermes, encantando a todos los seres vivos que lo rodeaban. El dios Pan con su flauta llegó a rivalizar con Apolo, el rey Midas, que era amigo de Pan, afirmó que Pan era mucho más habilidoso. Por esa causa, Apolo le hizo crecer orejas de burro. Otro flautista que rivalizó con Apolo fue Marsias, su destino fue bastante peor: Apolo lo descuartizó vivo.

Un dia, Hermes le robó el rebaño a Apolo, dejando al rey Admeto decepcionado com él. Apolo partió y se fue a ayudar, junto con Poseidón, al rey Laomedoste (padre de Príamo) a construir las murallas de Troya, pero el rey no los recompensó. Así, Apolo mostró una vez más su fúria y lanzó una terrible peste sobre el reino de Laomedoste causando grandes estragos. Apolo también se relacionó con Dafne y tuvo varios hijos con Climene, entre ellos el famoso Faetonte (que más tarde moriria al intentar conducir el carro de Sol de Apolo, quemado junto gran parte de la Tierra). Apolo tuvo que vagar mucho tiempo por la Tierra antes de que Zeus lo perdonase, dándole un nuevo lugar en el Olimpo. Apolo fue nombrado encargado de guiar por el mundo el carruaje que arrastraba al Sol, a partir de entonces Apolo también fue conocido como "Febo" (Febo Apolo - Phoibos Apollon) y asumia el puesto del dios Sol.

HELIOS, el dios bien visible

La mitología griega dice que el verdadero dios del sol es Helios (Helius), hijo de Urano y al morir este ahogado por los titanes, aquel fue convertido por los dioses en el Sol. Los griegos han considerado a Helios como la misma imagen del astro solar, mientras que a Apolo le concedieron la categoría del dios del fuego solar o de la luz, aunque en la mitología romana se han confundido ambas divinidades.

A pesar del estatus de "dios" Helio no pasaba de ser un sub-dios que servia a los olímpicos, no es el caso de Febo Apolo. Por eso, algunos textos de la literatura griega consideraban a Helius y Febo Apolo a una misma persona, asi como a Artemis y Selene (la diosa de la Luna) también fueron consideradas la misma entidad.

Helios y Selene eran gemelos pero luego se aportaron esos símbolos a Apolo y Artemisa.... originalmente Apolo es sólo Dios de las Artes y Artemisa Diosa de la Caza, pero luego serian dioses del Sol y La Luna dejando de lado a Helios y Selene.

Nota: Selene es el personaje mitológico inspirado para Sailor Moon.

Helios desciende de los titanes, y por tanto, es anterior a los dioses olímpicos. Se presume que era hijo del titán Hiperión (otro titan relacionado con el Sol) y de la titánide (su hermana) Thea. Sus hermanas son Selene (la luna) y Eos (la aurora), mientras que Urano y Gea son sus abuelos. Su esposa es la oceánide Perséis, con ella tuvo a Eetes, a Circe, a Calipso y a Pasífae. Con Clímene engendró a siete hijas, las Helíades y un hijo llamado Faetonte. La ninfa Rodo le dió siete hijos, los Helíadas.

Desde épocas muy remotas, en Grecia se realizaban homenajes a Helios; esto no es para nada extraño si tenemos en cuenta que para ellos, así como también para los demás pueblos primitivos, el sol era el astro que les daba calor y vida, benefactor de la humanidad por sobre muchos otros. En realidad, de todos los dioses, el sol, era uno de los pocos visibles. Sin embargo, por las creencias y carácter de los griegos, estos precisaban representar a sus dioses con forma humana, que los mismos tuviesen ascendencia y descendencia. De este culto propio del sol nacieron los mitos cuya figura principal fue llamado Helios.

Esta divinidad resplandeciente se honraba principalmente en Ellis, en la Acrópolis de Corinto, en Argos, en Atenas y en Tracia, así como también en la isla de Rodas, la que le había sido destinada. Allí se encontraba la que fue consideraba como una de las maravillas de la Antigüedad: la famosa estatua del “coloso de Rodas”. Esta obra es del escultor Cares; tenía treinta y cinco metros de altura y por entre las piernas del dios pasaban las naves con las velas desplegadas.

Uno de los tantos mitos que encontramos sobre Helios, nos cuenta que diáriamente este salía por oriente en el lejano país de los etíopes y conducía a través del cielo su ardiente carro del sol, un carruaje de oro y de fuego que Hefesto le había construido, proporcionando luz a dioses y mortales, tirado por cuatro piafantes corceles luminosos que las Horas enganchaban al carro, los caballos alados eran de una radiante blancura y despedían llamas por las narices, tenían las crines de oro. _Sólo Helios podía controlar estos feroces caballos que tiraban de su carro fogoso, cuyos nombres eran: Flegonte (ardiente), Aetón (resplandeciente), Pirois (ígneo) y Éoo (amanecer). El dios aferraba entonces las riendas y cruzaba la bóveda celeste.

El mismo Helios llevaba un yelmo de oro centelleante de joyas, que brillaba con singular belleza y de sus ojos se desprendían rayos maravillosos; cubriendo su cuerpo ondulaba una capa igualmente brillante, que el viento agitaba contínuamente, se le representa como un auriga con un disco solar entorno a la cabeza y montado en un carro tirado por cuatro caballos.

Tirado con el carro, Helios daba la vuelta al cielo proporcionando luz y calor al mundo. Atravesando el cielo de Oriente a Occidente. Una vez alcanzado el Mediodía, que pertenecía al punto más avanzado y alto de su carrera, descendía nuevamente para llegar al anochecer, al país de las Hespérides, país del atardecer, es decir, la península Ibérica, en donde se sumergía en el océano frente los ojos de los mortales, lugar donde sus caballos se bañan y él descansa.

Entonces el mito continúa y recuerda el mito egipcio del viaje de Osiris a través de las sombras, diciendo: una vez que Helios se había esfumado de los ojos de los mortales, al anochecer se sumergía en el océano occidental, subía a una barca que tenía la forma de una gran copa vacía, la que también había construido Hefesto; en ella le esperaban su madre, su esposa y sus hijos, y navegaban durante toda la noche bajo un océano o río subterráneo. Otras versiones decían que lo hacían sobre el océano que rodeaba al mundo, hasta que llegaban por la mañana al punto de partida, su palacio de Oriente; este último trayecto era mucho más breve que el diurno. Con los progresos de la astronomía se fueron abandonando estas creencias. En ese entonces se pensaba que la Tierra era un disco plano rodeado por un océano.

Cuando los dioses se repartieron el mundo, Helios se encontraba ausente, por lo que fue olvidado y no recibió nada en el reparto (esto pretendería demostrar porqué fue relegado a la categoría de dios secundario). El dios sol se quejó ante Zeus de esto y este decidió entregarle una isla que estaba comenzando a surgir en el Mediterráneo: la isla de Rodas. Asimismo le fue concedido el Acrocorinto. Sucedió que Poseidón y Ares discutían para ver quién se quedaba con el istmo de Corinto, hoy abierto por un estrecho canal entre la subpenínsula de Morea (el Peloponeso) y el continente. Como no llegaban a un acuerdo, decidieron pedir un arbitraje al gigantesco Briareo, quien falló a favor de Poseidón. Más tarde el Acrocorinto fue cedido a Afrodita.

Según los relatos de la Odisea, Helios era dueño de un rebaño de bueyes y ovejas; estos eran animales de una blancura purísima y dorada cornamenta, y los cuidaban las helíadas, hijas de Helios y de la oceánide Clímene. Entonces, los compañeros de Ulises decidieron un día comerse los animales de estos rebaños, a pesar de las insistentes advertencias del héroe, cuando se encontraban pastando en la isla de Sicilia. Esto provocó la ira del luminoso dios, pero ante su impotencia para sancionarlos, acudió a Zeus en requerimiento de ayuda, avisándole: Si no consigo vengar la pérdida de mi rebaño, me esfumaré de la vista de todos. Ante semejante panorama, Zeus se vio obligado a transigir y produjo una tormenta de tales proporciones que todas las naves de Ulises zozobraron y todos murieron, excepto Odiseo, que no había querido participar en el festín sagrado.

Según nos cuenta Homero, a Helios no se le escapaba nada a su mirada de los que sucedia; así fue como él fue quien sorprendió a Ares y Afrodita cuando se amaban a escondidas de Hefesto, y terminó por descubrirlos. Cuando Hades raptó a Perséfone, fue él quien reveló a Deméter el nombre del raptor de su hija. El iluminado dios era pues un divino soplón . Como no podía vengarse por sí mismo, ya que no pertenecía al grupo de los dioses primordiales, acudía a la amenaza de retirarse hasta el infierno, para alumbrar a los muertos bajo la tierra si no se le ayudaba a cumplir sus deseos de escarmiento.

Este dios también fue pródigo en amores y en descendientes. Su legítima esposa fue Perseis, una de las hijas de Océano y de Tetis, quien le dio varios hijos: Circe, la maga; Eetes rey de Cólquida; Pasifae, esposa de Minos; y Perses, este hijo destronó a su hermano Eetes y más tarde fue muerto por su propia sobrina, Medea. Además, se unió a la ninfa Rodo, de la que tuvo a los siete helíades, que eran seis varones y una hija mujer llamada Electrione. Con Clímene, hermana de Perseis, según cierta versión, tuvo a Faetonte, así como a las ya mencionadas helíadas (no confundir con helíades). Los helíades se distinguían por su inteligencia y se les atribuye la perfección de la arquitectura naval, así como la división de los días en horas. Tenages, uno de los seis, contaba con una particular inteligencia, lo que generó en el resto de sus hermanos una cruel envidia, al punto que terminaron matándolo. Luego huyeron a Lesbos, Cos, Egipto y Caria, solamente Oquimo se quedó en Rodas y con el tiempo llegó a ser rey de la isla y de Cércago.

Los antiguos creían que la Tierra se mantenía inmóvil y que los demás astros, estrellas y planetas, incluido el sol (concepción egocéntrica) daban vueltas alrededor de ella como centro del sistema. Esto no era aparentemente tan ilógico, pues ¿no es el sol el que nace o se levanta, recorre la bóveda celeste y se pone, desapareciendo en el horizonte? ¿No es la Tierra la que parece que se halla inmóvil en la inmensidad?. Con los progresos de la astronomía se fueron abandonando estas creencias. En ese entonces se pensaba que la Tierra era un disco plano rodeado por un océano.

En una oportunidad, como Epafos, hijo de Zeus y de Io, dudaba del origen divino de Faetonte, este le pidió a su padre una prueba que certificase ante los ojos de todos que era su hijo. Helios, jurando por la Estigia, prometió concederle lo que quisiera, y fue así que Faetonte le solicitó que le fuera permitido conducir el carro de fuego del Sol por el término de un día. Helios había hecho un juramente sagrado, y aunque trató de disuadirlo, debió conceder el favor, lo aconsejó sobre la tarea a realizar y luego entregó las riendas del soberbio carro. Pero entonces los caballos luminosos que descubrieron las ineptas manos del nuevo cochero se desbocaron, alejándose de su órbita, y se acercó tanto a la tierra que ríos y océanos se secaron y si Zeus no hubiese intervenido rápidamente el Universo entero habría podido quedar envuelto en llamas. El poderoso dios indignado lanzó a Faetonte a las aguas del río Erídano, de donde fue recogido su cuerpo por sus hermanas, las helíadas, quienes rindieron honores fúnebres y lo lloraron de tal manera que sus lágrimas forman el ámbar que se encuentra en la actualidad a orillas de aquel río; finalmente éstas fueron transformadas en álamos.

Desde épocas muy remotas, en Grecia se realizaban homenajes a Helios; esto no es para nada extraño si tenemos en cuenta que para ellos, así como también para los demás pueblos primitivos, el sol era el astro que les daba calor y vida, benefactor de la humanidad por sobre muchos otros. En realidad, de todos los dioses, el sol, era uno de los pocos visibles. Sin embargo, por las creencias y carácter de los griegos, estos precisaban representar a sus dioses con forma humana, que los mismos tuviesen ascendencia y descendencia. De este culto propio del sol nacieron los mitos cuya figura principal fue llamado Helios.

Según nos cuenta Homero, a Helios no se le escapaba nada de los que sucedía; así fue como sorprendió a Ares y Afrodita cuando se amaban a escondidas de Hefesto, y terminó por descubrirlos. Cuando Hades raptó a Perséfone, fue quien reveló a Deméter el nombre del raptor de su hija. El iluminado dios era pues un “divino soplón”. Como no podía vengarse por sí mismo, ya que no pertenecía al grupo de los dioses primordiales, acudía a la amenaza de retirarse hasta el infierno, para alumbrar a los muertos bajo la tierra si no se le ayudaba a cumplir sus deseos de escarmiento.

Según los relatos de la Odisea, Helios era dueño de un rebaño de bueyes y ovejas; estos eran animales de una blancura purísima y dorada cornamenta, y los cuidaban las helíadas, hijas de Helios y de la oceánide Clímene. Entonces, los compañeros de Ulises decidieron un día comerse los animales de estos rebaños, a pesar de las insistentes advertencias del héroe, cuando se encontraban pastando en la isla de Sicilia. Esto provocó la ira del luminoso dios, pero ante su impotencia para sancionarlos, acudió a Zeus en requerimiento de ayuda, avisándole: –Si no consigo vengar la pérdida de mi rebaño, me esfumaré de la vista de todos. Ante semejante panorama, Zeus se vio obligado a transigir y produjo una tormenta de tales proporciones que todas las naves de Ulises zozobraron y todos murieron, excepto Odiseo, que no había querido participar en el festín sagrado.

Cuando Helios fue con el chisme a Hefesto del adulterio de Afrodita, esta luego de todo lo sufrido, se vengó inspirando en el sol una pasión incontrolable por Leucótoe, hija del rey de Babilonia, Orchamos y de Eurinome. Para poder acercarse a la joven sin que esta desconfiara, tomó el dios los rasgos de su madre Eurinome, pero Clitia, hermana de Leucótoe, que se encontraba celosa de la felicidad de esta, le advirtió a su padre de todo lo que estaba sucediendo, y el soberano en represalia condenó a su propia hija a ser enterrada viva. El pobre Helios corrió a salvarla, pero le resultó imposible con sus rayos revivirla por lo que la convirtió en el árbol del incienso. Luego de todo lo acontecido, Clitia, intentó enamorar al dios, pero viendo que todos sus esfuerzos eran inútiles, se dejó morir; durante nueve días y nueve noches se aventuró a la impiedad del tiempo, sin más agua ni comida que sus propias lágrimas, hasta que Helios conmoviéndose, posó sus rayos sobre ella y al instante sus miembros se convirtieron en tallo, y su cabeza la transformó en la brillante flor de heliotropo (en griego: “que da la vuelta al sol”). Esta, a pesar de estar unida a la tierra por la raíz, se volvía ligeramente hacia Helios, a quien no había dejado de adorar ni un instante.

Este dios también fue pródigo en amores y en descendientes. Su legítima esposa fue Perseis, una de las hijas de Océano y de Tetis, quien le dio varios hijos: Circe, la maga; Eetes rey de Cólquida; Pasifae, esposa de Minos; y Perses, este hijo destronó a su hermano Eetes y más tarde fue muerto por su propia sobrina, Medea.

Cuando el culto a Apolo alcanzó su apogeo, Apolo sustituyó a Helios como conductor del carro del sol. Por ello Apolo se identifica con Helios, dios del sol, quien es de una generación antes de él. Apolo es dueño de rebaños de vacas, que su hermano Hermes le roba. De oro es el manto, su túnica, su lira, el arco y la faretá, y también sus sandalias.

ABEL

En cuanto al dios Abel, los datos intrigantes que aporta la película sobre él son :
- que es hijo de Zeus y hermano de Atenea
- que es un dios “expulsado” del Panteón por su padre Zeus, que temía su poder.
- que es un dios del sol protegido por los Corona Saints (caballeros del disco solar)
- posee una naturaleza divina equivalente a Zeus, reviviendo y tomando a su servicio a los 5 santos de oro que murieron en la batalla de las 12 casas (Saga, DM, Afrodita, Shura y Camus), además, puede leer la mente de cualquier persona y tiene la habilidad de devolver todos los ataques que son lanzados contra él.

Su nombre es de origen hebreo/asirio, y significa "hijo efímero". El nombre es pues de origen semítico y existen numerosas deidades con este foro, entre ellas un dios germánico y un dios chipriota, entre otros.

Su nombre puede ser una referencia a la historia bíblica de los hijos de Adan y Eva. Abel fue asesinado por su hermano Cain, enfurecido por los dones que su hermano recibía de Dios. Aparte del Abel de la Bíblia, que nada tiene que ver con nuestro dios Abel, no hay ninguna otra información al respecto. Aun así, muchos prefieren considerar que Abel viene de la mitologia babilónica, pues varios de sus dioses se llaman "Bel" (que significa "Señor") siendo así los líderes de sus panteones locales. El término se usa para referirse a Marduk de Babilonia, Assur de Assiria y Ninurta del épico Anzu. Se llegó a difundir este concepto de que Abel era un dios babilónico que controlaba el sol y tenia el poder de leer la mente de las personas, bla bla bla.

Abel revive y vuelve, después de millones de años, a la tierra para reencontrarse con su hermana Atenea, su encuentro es idílico hasta el momento en que le revela las razones por las que ha vuelto a buscarla. La Tierra será destruida pronto, como castigo a los pecados de los hombres. Abel presenta este apocalipsis como la repetición del diluvio orquestado por Zeus en los tiempos mitológicos para castigar a la humanidad. Reconoce que sus palabras son terribles.

Aun hoy no sabemos como Abel asumió el lugar del dios sol en el seno del equipo de producción de la película, ¿quién lo ocupaba antes?, ¿qué fuente mitológica usaron como inspiración?,

Apolo no nació como el Dios Sol, era un título ("Phoebus") que debía adquirir, y Zeus había expulsado a Apolo para que este viviera en la Tierra, entre los humanos. Probablemente ese sea el gancho que Kurumada y el equipo de producción utilizaron para incluir a Abel en la hipermitología particular de Saint Seiya.

En la película se dice expresamente que en la era mitológica, probablemente en el momento en el que Apolo fue exiliado a la Tierra, Abel, uno de los hijos de Zeus según la "versión Saint Seiya", se autoproclamó como Dios Sol ("Phoebus Abel") y trató de dominar la Tierra. Si asociamos esa información con lo que sabemos de la mitología podríamos suponer, hipotéticamente, que en ese momento Apolo se había enfurecido contra Abel, ya que vivía en la Tierra y por su orgullo no estaba de acuerdo en ser dominado como los seres humanos, pues, después de todo, ni siquiera en el Olimpo, Apolo sigue siendo un dios poderoso. Zeus, que tampoco estaría de acuerdo con las ambiciones de Abel, apoyaría a Apolo y juntos eliminaron a Abel, dejándolo en el olvido de la historia a partir de entonces. A raiz de la caída de Abel, Zeus habría perdonado a Apolo y le habría concedido el rango de Dios Sol.

Probablemente, es un suponer, el Abel mitológico tuvo mucho más poder que el Abel actual del film 3, pues como se indica en la película fue necesaria la unión de Zeus y Apolo para derrotarlo. Durante toda la película Abel dice que es “un enviado de los dioses”, es evidente que los otros 12 dioses del Olimpo y Zeus no reviven a Abel, porque según el Hipermito, Zeus había desaparecido sin dejar rastro después de dejar la tierra en manos de Atenea. Tal vez los dioses del Olimpo no quieren ensuciarse sus propias manos en ese momento y han prometido a Abel un lugar en el Olimpo si elimina a los humanos.

Como pueden ver, es compresible que con toda esta información los fans que vieron el film 3 pensaran que Abel era Apolo, pues hay muchas dudas... y ahora, además, con la llegada del film 5 Tenkai-Hen Overture, y ver a Apolo, pues si se fijan bien, ambos tiene muchas similitudes físicas que inducen a la confusión, hagamos ahora un pequeño …

COMPARATIVO

Apolo mitológico vs Abel de Saint Seiya

1. Dicen que Abel era tan fuerte como Zeus, pero Apolo no era tan fuerte como Zeus.

2. Dicen que Zeus, Apolo y otros dioses tuvieron miedo del poder de Abel y lo condenaron al olvido de la Historia... (esto mismo es lo dice el viejo maestro Dohko cuando dialoga con Shiryu -en el idioma original de la versión japonesa-, y aparecen dos dioses detrás de Abel), si “Apolo tuvo miedo de Abel” evidentemente no pueden ser el mismo. Una prueba evidente de que los trabajadores de la Toei Animation no querían realmente confundirnos (aunque si lo hicieron a algunos). Puede que para ellos Apolo fuera el dios del sol de la mitología griega y Abel lo que hizo fue proclamarse a sí mismo con ese titulo haciendo enfurecer al verdadero.

3. Apolo es hermano de Artemis y medio hermano de Atenea (son hijos de Zeus pero de diferente madre), y su relación sentimental con ella es casi nula (por no decir que nula) en la mitología, Atenea en la mitología griega nunca tuvo un amor ni divino ni mortal, ella era virgen en todos los sentidos...

y eso lo contradicen en la película, pues vemos una relación más que íntima y muy afectuosa de Abel con Atenea, no de medio hermanos, sino de hermanos.

De hecho, en el universo de Saint Seiya Atenea se llevaría "bien" con casi toda su familia: Poseidón (su tío), con Ares (su otro medio hermano), con Eris (su media hermana, prima o tía lejana) y con Hades (su otro tío).

4. Abel aparece claramente como el dios Sol, mientras que Apolo no es precisa y específicamente el dios del Sol entre los griegos, es el dios de la luz, pureza, medicina, profecía (que no es lo mismo que leer la mente) y música, ciertamente se relaciona con el sol, por ser símbolo de la luz matinal, así como Artemis de la luz nocturna, de hecho fueron los romanos los que lo conviertieron en dios solar, pero aun así Apolo no es el Sol.

5. A Abel lo expulsaron del Olimpo, ciertamente a Apolo si lo expulsaron dos veces del Olimpo, y lo hicieron mortal, una vez cuando formó parte de una rebelión contra Zeus junto con otros dioses, y la segunda vez cuando mató a los Cíclopes, en venganza de la muerte de su hijo Asclepio.

En el film 3 se menciona que Abel fue encerrando en algún lugar por Zeus y Apolo por sublevarse. Ahora bien, tal vez la traducción no fue hecha correctamente y tal vez lo que dicen ahí es que Abel es Apolo y que trató de imponerse a Zeus y por eso fue castigado.

6. Se nos dice que Abel es un dios que fue destituído y que QUEDÓ EN EL OLVIDO DE LA HISTORIA, así justifican su inexistencia en la mitología griega (no es mala idea).

7. El nombre que se atribuye a Abel, Febo - Phoibos (en griego) y Phoebus (en latìn) -, no quiere decir Sol, Sol en griego es HELIOS, Febo es un epíteto aplicado a Apolo que quiere decir "El Brillante" (o Luminoso), como Palas o Tritogenia es de Atenea y Argifonte de Hermes, aunque Febo es la versión romana de Apolo, asi como Minerva lo es de Atenea.

En la mitología a Apolo se le llama Febo Apolo o Febo o Apollon (en griego), Helios fue inicialmente el dios del sol, sólo que Apolo tomó después su lugar como dios del sol "oficial", eso según algunas versiones de los mitos, por lo que no tomen en cuenta el nombre de Abel, que es aparte y vendria a ser lo mismo que Saori para Atenea, en la película en idioma original se dice que el dios presentado es ABEL, cuando el maestro Dohko relata su mito, así que su nombre seria la mezcla Febo Abel.

Febo Abel es un personaje que no existe como tal en la mitología (a diferencia de Febo Apolo), el nombre Febo se puede relacionar con Apolo, como deidad solar, cuando ya había suplantado en parte al culto de Helios, dios del Sol original.

8. Abel aparece en la ova acompañado de 3 guerreros mitológicos, los caballeros de la corona solar Atlas, Belenger y Jao (el término corona en griego significa disco, el cual es representado estilizado en las cinturas de sus ropajes).

La leyenda del sol y sus guardianes
Según los antiguos, el Astro rey, el Sol era considerado como un ser viviente que podía regir sus vidas y manejar sus destinos. La leyenda nos habla de que el Sol siempre va acompañado de sus eternos compañeros, la constelación de la Carina ó Cresta ó Corona, que representa la Corona del Sol, La constelación de Coma Berenices, que representa la Cabellera del Sol y la constelación del Lince-Leopardis que representa el guardián del Sol, siempre a la diestra de él. Según el antiguo mito, se decía que al mirar hacia el Sol durante un eclipse, el Sol y las constelaciones se asemejan a una persona vista de frente.

Pero Apolo en el Tenkai no trae sus propios guerreros, porque los "tentoushi" (guerreros / ángeles celestiales o del Olimpo) Odysseus, Theseus y Touma representan guerreros mitológicos y sirven a la diosa Artemis.

CONCLUSIONES
¿Quién es Abel?

Del material expuesto, aparte del Abel de la Bíblia, que parece que no tenga nada que ver con nuestro Abel, no hay ninguna información definitiva sobre esta divinidad, por lo que podríamos sacar muchas teorías e hipótesis de fans al respecto de Abel y Apolo (si tenéis alguna otra podéis enviárnosla y la incluiremos), quedaros con la que más os guste.

- TEORÍA A : ABEL ES UNA REENCARNACIÓN DE APOLO

Abel podría ser Apolo y viceversa, ya que en el film 3 donde lo enfrentaron los santos era solamente su reencarnación, por lo tanto no estaba usando su verdadero cuerpo y ahora en el film 5 sí lo está usando (tal como se dio en el caso Hades-Shun). No obstante, hay que recordar que tras haber sido herido con la flecha de Sagitario su cuerpo terminó destruyéndose, algo que no sucedió, por ejemplo, con Julián al ser liberado del espíritu de Poseidón. Este puede ser un argumento en contra de la teoría de la reencarnación, pues tal parece que el espíritu y la materia de Abel, en la película, terminan siendo inescindibles.

- TEORÍA B : ABEL ES CREACIÓN DE TOEI ANIMATION Y APOLO ES CREACIÓN DE KURUMADA

¿Lo pillaron?, teniendo en cuenta las divergencias existentes entre Kurumada (el autor del manga de Saint Seiya) y Toei Animation (la productora del Anime de Saint Seiya) que acabó con su ruptura, no seria descabellado afirmar que Toei quisiera usar y presentar a Apolo en la película 3 pero Kurumada se negó (a saber por que motivo, quizás Kurumada queria guardarse al dios olímpico para su próxima trama), y en consecuencia en el film 3 de los santos escarlata Toei presentara e "inventara" su versión del dios Apolo (Abel) con referencias más o menos vagas sobre Helios... quizás no sea necesario ir más lejos.

El dios Abel no existe en la mitologia griega, sería entonces una creación arbitraria de los guionistas del film 3 (del mismo nombre), por lo que podemos imaginar que para ellos es un substituto de Apolo, para no hacer una duplica si Kurumada decidiera hacerlo aparecer más adelante. Para justificar su ausencia en la mitologia Abel los de la Toei dicen que él fue borrado de la Historia. Así, en el film 5 Tenkai Hen Overture Kurumada pudiera por fin presentar a sus fans “su versión” del dios griego Apolo, (como un re-make del Abel de Toei). Pues cuando Toei hizo este film Kurumada, seguramente, no tenia planeado todavía hacer la saga Tenkai Hen y pues después se le ocurrio la idea e hizo su propio Apolo.

También cabe la posibilidad que el diseño de Apolo pudiera haberse basado en Abel, como pasa con Kanon, que es un clon de Saga (este último era muy popular y Kurumada utiliza el mismo modelo con el fin de obtener une reacción positiva de los fans), todo es posible, pero, aunque es de muy alta probabilidad que se hubiera operado este caso (dos versiones del dios Apolo), en la consideración global de la historia acaba resultando un insalvable y verdadero disloque, estos japoneses...

La verdad que es bastante intrigante todo el asunto Apolo-Abel, deberíamos recordar que ambas peliculas tienen 10 años de diferencia y la existencia del Tenkai jamás fue planeada cuando crearon a Abel, asimismo, recordemos que las 4 peliculas anteriores al Tenkai no guardan ninguna continuidad con la trama de la serie, devanarse los sesos pensando que hay dos Apolos está un poco "fuera de lugar" pues estas producciones suelen contar historias paralelas de la trama principal.

La elaboracion de Toei es dudosa, ya que en muchos casos, y para no variar sus adaptaciones e investigaciones mitológicas, dista mucho de las ideales y reales, además de que llegan a carecer de sustento en muchos temas y se separan de las que con el tiempo los fans investigan y creen correctas...

- TEORÍA C : ABEL ES HELIOS, APOLO ES APOLO

Si interpretamos la herencia mitológica de Apolo ¿entonces Abel sería el titán Helios (primer governante del Sol) o su reencarnación?, Helios (el Sol) pertenece a la segunda generación de titanes (es nieto de Gaia y Urano), el término titán designa a los descendientes de las divinidades preolímpicas, sin duda seria otro de los muchos errores cometidos quizás por la gente de la Toei.

Curiosamente y como lo han constatado algunos fans, en el libreto de algunos CD's piratas de los soundtracks de la película de los santos escarlata aparece "Abel Helios" en el cásting de la tapa posterior, en esa versión del CD las páginas están en blanco y negro, y al final el pirata-autor anotó burdamente el nombre de los personajes del casting, cometiendo ese estupido error "Abel Helios" (mientras convierte a Saori Kido en Camille y a Jao en Gaia !).

Abel quedaría totalmente fuera de ser llamado Apolo (o como hemos dicho podría ser el Apolo que la TOEI quiso)... pero ¿dos "Febos"?, otra confusión y misterio que debe resolverse. Pero los fans tendemos a creer que el Apolo que sale en el film 5 Tenkai-Hen Overture seria “el auténtico”, ya que la historia está creada por el mismo Kurumada, suerte que no corrieron las anteriores películas..

- TEORÍA D : ABEL ES EL DIOS DEL SOL... EN ROMA

Como sabrán, los dioses romanos tienen las mismas caracteristicas que los griegos, pero les cambiaron los nombres, Zeus es Jupiter, Hades es Pluton, Atenea es Minerva, Poseidon es Neptuno, etc. Asi que quizás Toei no cometió un error... bueno en realidad sí pero no tan grave.

Aqui tienen varias páginas web que proporcionan un artículo sobre las similitudes entre los dioses griegos y romanos, podrán observar que Apolo, en la mitología romana, era llamado "Febo" - -

- TEORÍA E : ABEL ES EL HIJO NO-NATO DE ZEUS

Hay otra posibilidad sutil, y nos está brindada por las palabras de Dohko de Libra, cuando dice a Shiryu : "Abel, de enorme poder, acabó siendo temido por dioses de la talla de Zeus y Apolo, un dios que fue destituido y que quedó en el olvido de la historia."

Según la leyenda de Abel contada por el viejo maestro en la película, el dios Abel era hijo de Zeus (madre desconocida), y él mismo se autoproclamó "Dios del Sol", teniendo ambiciones desmesuradas (al menos los dioses del Olimpo las encontraron desmesuradas, así que verdaderamente debió ir demasiado lejos). Por esas razones, Zeus y Apolo lo exiliaron de una forma equiparable a su crimen : simplemente borraron su existencia del hilo de la historia de la humanidad, hecho que explica fácilmente porque ningun Abel aparece en la mitologia griega que conocemos (¡que astutos los guionistas! serían congruentes con uno de los enigmas mitológicos), el caso de Abel sería especial, la Toei Animation, sin querer opacar la creación de la obra de Kurumada, decidió traer a la vida “personajes mitológicos olvidados”.

Este último aspecto intenta probar que Apolo es más antiguo que Abel. Imaginamos que Abel ha querido identificarse con el Sol no sólo porque es un signo de poder, sinó también para tomar el lugar de Apolo, que es visto muy a menudo como el número 2 del Olimpo. En el film 3 se dice que fueron los dioses del Olimpo los que permitieron a Abel volver a la tierra, esta aventura era pues un preludio a lo que sucede en el film 5 "Tenkai-Hen Overture".

Siguiendo esta teoría, podríamos interpretar que desde que Zeus fuera el soberano absoluto del mundo temió que los hijos le hiciesen lo que él había hecho con su padre Cronos. Según el mito, Zeus tuvo relaciones con la ninfa Metis, hija del gran titán Océano, conocida por su gran prudencia y sabiduría, así como por su belleza. Ella aconsejó y ayudó a Zeus en su lucha contra Cronos y los demás titanes, y tras la victoria, él la desposó como muestra de agradecimiento. Ocurrió que ella quedó embarazada y Zeus decidió consultar a un oráculo acerca de su descendencia. El oráculo le dijo que de Metis obtendría dos hijos: una hija que igualaría a su padre en cuanto a sabiduría (Atenea), y un hijo, que igualaría a su padre en poder y nacería Rey de los dioses (que podría ser Abel, pues encajaría perfectamente).

"Metis (cuyo nombre significa “Prudencia”, o, en su parte mala, “Perfidia”) es una deidad de la primera generación. Ella es la hija de Océano y Tetis. Se dice que fue la primera mujer (y la primera amante) de Zeus. Fue ella quien le dio la droga, gracias a la cual Cronos devolvió todos los hijos que había tragado [...]. Luego, Metis se quedó embarazada, Gaia y Urano informaron a Zeus que después de dar a luz a una hija, ella engendraría a un niño que, más adelante lo destronaría a él, como él había destronado antes a Cronos. Entonces, por consejo de Gaia (o de Metis misma), Zeus se tragó a Metis, y así nació Atenea [...] "Abel podría ser ese famoso hermano de Atenea, que tiene como objetivo destronar a Zeus. Aunque podemos explicar su existencia de esta manera, seguimos sin saber por qué su nombre es Abel. No existe ningún Abel en la mitología greco-romana, la Biblia evoca la existencia de un Abel, el segundo hijo de Adán y Eva. Sus hermanos son Caín, el mayor, y Seth, el último (nacidos después de la muerte de Abel). Abel es conocido por ser el primer hombre muerto, asesinado por su hermano Caín, envidioso del afecto que Dios tenía por él ... No es evidente ver una relación entre ese Abel y el hermano de Atenea ... ! Sin embargo, podemos encontrar varios enlaces: en primer lugar, el nombre "Abel" hace inevitable pensar en la historia bíblica y en el fratricidio de Abel y Caín ... ¿qué mejor nombre para evocar la guerra fratricida entre esos dos dioses hermanos? Cabe preguntarse por qué los guionistas escogieron el nombre de Abel, el hermano bueno, en lugar de Caín, el hermano malo, mientras que Abel es presentado definitivamente como un dios maligno ......

La profecía del hijo de Zeus y Metis que pretende destronar a su padre encaja muy bien aquí. Además, ello dramatiza aun más el conflicto entre Abel y Atenea, siendo ambos nacidos del mismo padre y la misma madre, se plantearía entonces una verdadera guerra fratricida.

Abel pudo haber nacido de la cabeza de Zeus, como Atenea, o Metis podría incluso haber ocultado su paradero antes de ser tragada por Zeus. En todo caso, todo aquello relacionado con Abel fue borrado de la historia/mitología. Su semejanza física con Apolo provendría entonces lógicamente de sus lazos familiares con Zeus (ojalá los de la TOEI tuviesen tanto ingenio como algunos fanáticos ¿eh?).

Este hijo (Abel), según el oráculo, destronaría a Zeus igual que él había destronado a Cronos y éste a su vez había destronado a Urano. Sin embargo el oráculo no le dijo cual de los dos hijos nacería primero. Así que Zeus, temeroso de la profecía y de que el fruto de la unión fuera más importante que él, cometió un acto tan horrible como los que su propio padre había cometido años atrás: devoró a Metis, su primera esposa (convertida en mosca), para evitar que diera a luz, por si el primero en nacer fuera el niño. De esta forma eliminaba el peligro, y a la vez mantenía vivo en su interior el espíritu de su amada esposa, para recordarla eternamente.

Sabemos oficialmente que tiempo después la diosa Atenea nació armada de la cabeza de Zeus, pero no se explica nada en la mitología del segundo hijo hermano de la anterior... ¡Abel podría muy bien ser ese niño, hermano de sangre de Atenea, hijo de Zeus, que en Saint Seiya habría venido al mundo y habría intentado usurpar el título de Apolo para tomar el poder del Olimpo !

Está claro que algún miembro de la productora en busca de ese "personaje imponente" decidió buscar en toda la mitología griega (ya que no podían volver a la mitología mnórdica ya muy usada por ellos) encontró a un supuesto hermano gemelo de Atenea:

"Y por lo pronto, Zeus, rey de los dioses, tomó por mujer a Metis, la más sabia entre los inmortales y los hombres mortales, conocida por su gran prudencia y sabiduría, así como por su belleza. Ella aconsejó y ayudó a Zeus en su lucha contra Cronos, y tras la victoria, él la desposó como muestra de agradecimiento. Ocurrió que ella quedó embarazada y Zeus decidió consultar a un oráculo acerca de su descendencia. El oráculo le dijo que de Metis obtendría dos hijos: una hija que igualaría a su padre en cuanto a sabiduría (Atenea), y un hijo, que igualaría a su padre en poder (que podría ser Abel)”.

Esta hija, es decir Atenea, sería tan inteligente como su padre y podría destronar a Zeus igual que él había destronado a Cronos y éste a su vez había destronado a Urano. Mientras que este hijo (posiblemente Abel), según el oráculo, llegaría a ser el Líder de los Humanos para lograr Sacarlo del Olimpo.

La teoría es que Abel, por su estrecha relación con Atenea, podría ser este hijo no nato que la mitología nos narra que nacería Rey de los dioses (entiéndase tan poderoso como su padre), pero que Zeus impidió el nacimiento, fortalece esta teoría el hecho de que se diga que Abel fuera condenado al olvido de la historia, y por eso no se conozca un dios con ese nombre, el hecho de que en el mismo film 3 mencionen a Apolo por separado, pues es uno de los dioses que lo condenan al olvido (aclaración de que no es error de doblaje) hace pensar que no es Apolo, y esto se fortalece con el nuevo film 5 en donde sale el dios Apolo, que es muy similar a Abel en varios aspectos físicos. Este relato mitológico nunca fue aceptado por la mayoría ya que era ilógico que Atenea naciera y el otro hijo no!... por eso ese mito no es tan comercial.

Aunque la mitología no lo planteé así, esta última teoría no resultaría rara en el mundo de Saint Seiya, caracterizado por las fusiones mitológicas, que existiera verdaderamente un hijo de Zeus que haya sido confinado vaya a saber dónde, para evitar inconvenientes. Esta salida puede resultar atractiva, pero queda un obstáculo difícil de esquivar, y es el hecho de que en la película, lo único que diferencia a Abel de Apolo es el nombre (además de varios rasgos de la apariencia), porque su físico y vestiduras, atributos como su belleza y su lira, y sobretodo, el epíteto Febo, además de ser un denominador común de ambos, es elocuente al respecto de las habilidades de ambos personajes.

Podemos encontrar la siguiente explicación: Abel, por su nombre, está condenado a morir, su nombre de alguna lo predestina a morir después de una lucha fratricida. Además, Abel etimológicamente significa "aliento, vapor, existencia precaria". Esta etimología también hace pensar en el hecho de que Abel en realidad es un dios falso (Atenea lo dice: "Los verdaderos dioses conocen el amor y la compasión, Abel! Tú no eres capaz de pretender la condición de dios "), sería tan sólo un pálido reflejo de una deidad verdadera, al igual que es un pálido reflejo del verdadero dios del sol, Apolo. Abel tiende en efecto a "copiar" a su hermano compartiendo con él muchos atributos (lira, música, belleza, sol, luz), en este sentido sería un "vapor", una "existencia precaria", un mero reflejo de una verdadera divinidad; Abel es sólo el dios del falso sol, de la luz como un reflejo.

Abel viene a ampliar la lista de dioses prohibidos o caídos que han luchado contra las Saints de Atenea (Eris, Kairos, Cronos, Lucifer, etc) .. como en el caso de Cairos (aparecido recientemente en el mange precuela The Lost Canvas), Abel es un dios cuyo nombre es olvidado y que trata de recuperar su gloria.

Ciertamente podemos pensar que como Kairos y Coeos, Abel es un dios caído, olvidado por la posteridad. A diferencia del dios del tiempo y del Titán, Abel fue ideado por escritores contemporáneos. En cuanto a su madre, podemos imaginar que fue Metis. Después de todo, Zeus tuvo muchas amantes durante su vida y bien pudimos olvidar alguna.

Gif obra de Juni-Anker (Nicaragua)

Si no habéis tenido bastante, aqui encontraréis varias ...

FICHAS MITOLÓGICAS DE APOLO

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Comentarios a este Artículo

Saint of Athena

¿Quién es el dios del Sol? ¿Apolo, Abel o Helios? O son el mismo? Haciendo referencia a Tenkai-hen, Abel Movie y Episode G.

Si nos basamos en el canon para responder de forma contundente a la pregunta, la respuesta definitiva es que en el universo de SS el dios del sol es Apollon (Apolo).

El Apolo que apareció en el film Tenkai-Hen ya no es canon, pero el que es mencionado en Next Dimension es el que tiene el puesto del dios del sol canónico en SS. Sólo es mencionado por Athena y Artemis, y se dice específicamente que es el dios del sol, Athena lo precisa, ya que Artemis su hermana es la diosa de la luna, y ambos vigilan el tiempo del dia, por lo tanto lógicamente, Apollon es el dios del sol. Abel es crap de las películas XD, o sea, ni siquiera es un dios griego, y está fuera del canon, así que no debemos ni siquiera mencionarlo en este asunto.

En lo que se refiere a Helios, pues el problema con él es que en la mayoría de los mitos griegos es el mismo Apolo, algunos mitos u obras literarias, como las de Homero, lo consideran un dios aparte, pero la mayoría de los mitos lo considera como el mismo Apolo. Por lo que es más que dudoso que Kurumada alguna vez lo llegue a usar. Lo más seguro es que sólo use a Apollon, que ya fue mencionado en ND, y que apareció en Tenkai-Hen. En el Episode G aparece Hyperion, quien en los mitos griegos también es asociado con Helios, separándolo de Apolo, pues Hyperion es un Titán.

En conclusión, el dios del sol canon es el Apolo que aparece en ND, hasta el momento.

Du Vallon (Chile)

¿Abel está inspirado en el dios egipcio Atón?

Dentro de la antigua religión egipcia existió un dios que comparte características no menos significativas con el personaje de Abel. Este era el dios sol Atón.

Si bien su aparición se remonta a la dinastía XII de Egipto (1980 a 1790 a.C.), su culto se consolidó en la dinastía XVIII (1550 a 1295 a.C.) bajo el reinado de los faraones Amenhotep III y Amenhotep IV, este último también conocido como Akenatón, famoso por ser el impulsor del culto monoteísta a Atón y ser el primer reformador religioso del que se tenga memoria en la historia.

Un antecedente de Atón fue el culto al dios Ra, deidad que simbolizaba la luz y cuya iconografía más habitual era la de un hombre con cabeza de halcón. Si bien en el Imperio Antiguo era sólo una más de las deidades solares, hacia 2400 a. C. se convirtió en el dios oficial de los faraones, quienes se hacían llamar “hijos de Ra” o incluso sus reencarnaciones en la Tierra. Tal como el sincretismo entre Helios, Apolo Febo y el Sol Invictus, el culto a Ra adquirió tal preponderancia, que se buscó su conciliación y unificación a un nivel más extenso en el territorio egipcio, de manera que la identidad del dios experimentó diversas transformaciones o fusiones con otras deidades locales: Amón-Ra (señor de los dioses, producto de la vinculación con el dios tebano Amón); Ra-Horajty (asociado con el dios Horus como personificación del sol y cuya representación definitiva era la de un halcón coronado con el disco solar y una cobra en la frente); Atum-Ra (Atum también era un dios solar, por lo que era inevitable su comparación y fusión con Ra); Jepri (deidad con forma del escarabajo impulsor del sol matinal); entre otros.

Ra era el dios del cielo, el sol y la vida según las creencias egipcias, comparable así con los griegos Zeus y Apolo. Con Horus dio origen al culto de Ra-Horajty:

Este sincretismo, que tuvo su apogeo en la dinastía XVIII (1550 a 1295 a.C.), implicó una evolución a una clara concepción monoteísta alrededor del culto a la imagen de un dios solar. Sin embargo, no fue sino en el reinado de Amenhotep IV (“Amón está satisfecho”), en el que empezó a concentrarse el culto a una única deidad suprema, incluso más allá del propio Ra, en la figura de Aten o Atón.

En sus primeros años de gobierno, tal como su padre Amenhotep III, el faraón Amenhotep IV empezó a gestar un creciente interés en Atón, al punto que dio inicio a la llamada “Revolución de Amarna”. Bajo motivos que aún no son del todo claros, quizás más por razones políticas que espirituales (como reforzar la autoridad real por sobre la eclesiástica), esta revolución llevada a cabo por Amenhotep IV tuvo sus primeras señales con el cambio de nombre del soberano por el de Akenatón (el “útil a Atón”), junto con la construcción de una ciudad destinada al culto de Atón llamada Ajetatón (también conocida como Amarna). Esta se convirtió en la capital y en el eje central de las decisiones político-religiosas de Egipto, de las cuales dependerían las ciudades restantes.

En cuanto a la iconografía del dios Atón, su primera representación era idéntica a la de Horus y Ra, esto es, un hombre con cabeza de halcón. Sin embargo, su imagen definitiva y más conocida es la de un disco solar que desprende rayos de luz que terminan en forma de manos, con algunas sujetando el Anj.

Precisamente, la gran imagen en relieve en las paredes del Templo de Abel, con los rasgos griegos propios del contexto de la película, recuerda en cierta medida a las representaciones egipcias de los faraones rindiendo ofrendas al dios Atón:

A medida que avanzaba su reinado, la reforma impulsada por Akenatón se radicalizó a tal punto, que el culto a dioses como Amón fue prohibido, borrando sus nombres de todos los monumentos y tumbas. Las imágenes humanizadas de los dioses fueron eliminadas tanto en esculturas como en relieves, muebles u otros enseres, mientras que en forma paralela, se impuso la imagen de la familia real adorando al dios solar como motivo central en la religión y en el arte egipcio. El faraón intentó, de esta manera, reducir el gran poder político que el sumo sacerdote y el clero de Amón habían adquirido en el pasado.

La nueva religión se caracterizó por una marcada abstracción y conceptualización de la deidad, lo que conllevó a confusiones y dificultades del pueblo egipcio en cuanto a concebir un dios sin forma e imagen, contrariamente a la tradicional corporización antropomorfa y zoomorfa de sus dioses. También el oficio de las ceremonias religiosas cambió: del secretismo y el acceso restringido al culto de la divinidad, se dio paso a templos abiertos para que cualquier persona rindiera sus honores al dios. Destacó también un himno dedicado al dios, en el que se realza su labor como brillante creador de vida.

De esta manera, el dios Atón se convirtió en la única deidad del culto oficial del Estado, en perjuicio del predominante culto a Amón, mientras que el faraón, cuya consorte real era la reina Nefertiti, pasó a ser su representante en la Tierra y transmisor de su voluntad.

Finalmente, luego de 17 años de reinado, y alrededor de los 30 o 35 años, el faraón Akenatón falleció. Lo sucedió Semenejkara y luego Tutankamón (famoso por el descubrimiento de su tumba en 1922), quienes no pudieron evitar la paulatina decadencia del “atonismo”: los antiguos dioses empezaron a retomar sus posiciones en el culto oficial del Estado, mientras que Atón, quien no pudo arraigarse completamente en la fe de los egipcios, perdió su importancia y su adoración como dios principal en el panteón egipcio fue considerada una herejía. La ciudad de Ajetatón (Amarna) fue abandonada como capital y a la ascensión de la dinastía XIX (época ramésida) se terminó por borrar todo vestigio referido a Akenatón y al culto de Atón mediante la maldición de su memoria (práctica que en Roma se conoció como damnatio memoriae) y a la destrucción de sus esculturas, simbología e imágenes. Así, al igual que Abel, el dios sol Atón fue casi condenado al olvido de la historia.

Como conclusión, cabe destacar el siguiente paralelo entre Atón y Abel:

* Ambos son dioses del sol y de la luz.

* Atón era conceptualizado como el espíritu divino que alentaba la vida en el mundo con su luz. Una de las acepciones del nombre “Abel” es precisamente “aliento” o “hálito”.

* La tradicional iconografía de Atón como un disco solar, cuyos rayos iluminaban al faraón y a su familia real, recuerda a la gran imagen en piedra del Templo de la Corona, en la que los dos ángeles rinden adoración a un disco solar.

* Así como se buscó imponer el culto del dios sol Atón en todo Egipto por sobre el de dioses como Amón y Ra, en Saint Seiya, el Abel mitológico intentó controlar la Tierra usurpando el rol de dios sol, provocando el temor de Apolo, Zeus y de otros dioses.

* El monoteísmo que significó el culto alrededor de Atón terminó por ser considerado una herejía y, al no radicarse en la fe del pueblo egipcio, perdió su fuerza hasta que reinados posteriores borraron casi todo vestigio del dios y de su representante en la Tierra, el faraón Akenatón. En la película, el Abel de la mitología fue derrotado por Zeus y Apolo, quienes borraron su memoria de la Tierra y lo condenaron al olvido de la historia (lo que aparentemente justifica la inexistencia de un personaje llamado Abel en la mitología griega).

Du Vallon (Chile)

La leyenda del hombre de la máscara de hierro

La historia de Abel recuerda en cierta medida a la leyenda del hombre de la máscara de hierro, cuya verdadera identidad es todavía un misterio. Diversos autores y escritores se aventuraron en determinar quién era este misterioso personaje. Por ejemplo, el filósofo francés Voltaire, mientras estuvo encarcelado en La Bastilla y de acuerdo a narraciones de presos más antiguos, afirmaba que este hombre era hijo de la reina Ana de Austria y del Cardenal Mazarino, por lo tanto, un medio hermano del famoso Rey Sol, Luis XIV, quien, para evitar un escándalo o una usurpación, lo confinó en una prisión con una careta de hierro en su rostro. Otros señalaban que el enmascarado era el verdadero padre del monarca –y no el rey Luis XIII–, mientras que el escritor Alexandre Dumas, inspirándose en Voltaire, narra que el enmascarado era un hermano gemelo o mellizo del rey Luis XIV. El asunto lo trata en su novela El Vizconde de Bragelonne, específicamente en su capítulo final "El hombre de la máscara de hierro", el cual ha sido objeto de diversas adaptaciones cinematográficas, la mayoría muy alejadas a los acontecimientos de la obra. El libro relata cómo este individuo llamado Felipe (o Philippe en las ediciones originales), hijo de los reyes de Francia –Luis XIII y Ana de Austria– y gemelo de Luis XIV, fue separado de su familia al nacer por decisión del propio Luis XIII, a fin de evitar disputas fratricidas entre sus herederos, ordenando su traslado al campo. Allí, el príncipe sería criado bajo estricta vigilancia e ignorando sus orígenes, pero siempre recibiendo los cuidados apropiados para una persona de la nobleza. Luego, tras cumplir cierta edad, el joven –apodado Marchiali– fue encarcelado en La Bastilla, donde continuó recibiendo una atención acorde a su rango real. Allí lo encuentra el obispo Aramis, quien deseoso de derrocar a Luis XIV, le revela al preso sus orígenes y le propone reivindicar sus derechos como heredero al trono. Esta reivindicación no sería que otra que reemplazar al rey Luis XIV y usurparle la corona, desafío que Felipe acepta, pese a sus dudas iniciales. El plan de Aramis –quien en realidad manipulaba a Felipe para sus propios intereses– tiene éxito y ambos gemelos intercambian sus posiciones: Luis XIV termina encerrado en La Bastilla y Felipe asume el trono, haciéndose pasar por su hermano. Sin embargo, el superintendente Nicolás Fouquet, a quien Aramis revela torpemente su plan, corre en búsqueda de Luis XIV y lo libera de su cautiverio. Finalmente, el impostor Felipe es descubierto y conducido por el mosquetero D’Artagnan a la Isla de Santa Margarita, en cuya prisión es encerrado de por vida bajo el suplicio de una máscara de metal en su rostro. Por su parte, Luis XIV siguió gobernando firmemente hasta el final de sus días como el Rey Sol.

La coincidencia entre dicha historia con la de Abel no es tan lejana. Cómo afirma una teoría acerca del origen del personaje, Zeus y Metis iban a tener dos hijos según la profecía del oráculo: una mujer que igualaría en sabiduría a su padre (Atenea) y un varón que lo igualaría en poder para convertirse en el rey de los dioses (Abel). Esto provocó el temor de Zeus, quien se tragó a Metis a fin de evitar el nacimiento de quienes amenazarían su reinado. Sin embargo, contra todo obstáculo, Atenea logró nacer –emergiendo de la cabeza de Zeus–, mas no su hermano varón, cuya suerte no fue más que la de ser el hijo no-nato de Zeus… esto al menos en la mitología, ya que la película de Saint Seiya, mediante un acertado giro argumental, retrata que este hijo efectivamente nació: es Febo Abel, el hermano perdido de Atenea. Dumas da un golpe parecido: inventa a un personaje nuevo, Felipe, y jugando con la historia, lo introduce en su novela como el hijo perdido de los reyes de Francia, y a su vez, como gemelo de Luis XIV, a quien disputará el derecho al trono. Aquí sobresale la temática de la “guerra entre hermanos” o “guerra fratricida”, que en Saint Seiya se hace presente no solo entre Abel y Atenea, sino también entre Shun-Ikki, Saga-Kanon o Syd-Bud (siendo gemelos estos dos últimos dúos y cuyas historias también recuerdan a la del monarca y el gemelo prisionero o escondido).

Por otra parte, Dohko es quien ofrece más detalles acerca del personaje de Abel, al señalar que, teniendo tanto poder como su padre, intentó tomar el control de la Tierra usurpando el título de dios sol a su medio hermano Apolo, quien junto a Zeus y otros dioses temerosos de su poder, lo enfrentaron y lo derrotaron, condenando su nombre al olvido de la historia. No es menor señalar que en la vida real, Luis XIV adoptó el sobrenombre de “Rey Sol” inspirándose sobre todo en el mismo dios Apolo –a quien personificó en un baile–, cuyas pinturas y esculturas son predominantes en el famoso palacio de Versalles (que guarda cierto paralelismo con el Templo de la Corona, al ser el centro de concentración del poder real y por sus paradisiacos jardines y parques).

De hecho, el mismo rey, en diversas pinturas, es retratado bajo la forma de Apolo o Helios, como forma de demostración del poder absoluto que, semejante a la “luz del sol”, abrasa gloriosamente a toda la corte y a Francia.

En tanto, en la otra vereda y en paralelo con Abel, Felipe es el “sol escondido” o “sol efímero”, el heredero perdido cuya existencia significó una amenaza para el trono de Francia, pero que tras el episodio de la breve usurpación del trono, su derrota y castigo no fueron otros que la oscuridad y el olvido a través de la máscara de hierro, justificando con ello el misterio de su existencia, según Dumas. Un diálogo extraído de la novela El Vizconde de Bragelonne, en el que Aramis le revela a Felipe sus orígenes, nos ilustra ciertas semejanzas entre los personajes en cuestión:

––Pues bien, en sucintos términos voy al poneros al corriente de lo que ha pasado en Francia de veintitrés a veinticuatro años a esta parte, es decir la fecha probable de vuestro nacimiento, o lo que es lo mismo, desde el momento que os interesa.

––Decid, ––dijo el joven, recobrando su actitud seria y recogida.

Entonces Aramis le contó, con grandes detalles, la historia de los últimos años de Luis XIII y el nacimiento misterioso de un príncipe, hermano gemelo de Luis XIV. El prisionero oyó este relato con la más viva emoción.

––Dos hijos mellizos cambiaron en amargura el nacimiento de uno solo, porque en Francia, y esto es probable que no lo sepáis, el primogénito es quien sucede en el trono al padre.

––Lo sé.

––Y los médicos y los jurisconsultos, ––añadió Aramis, ––opinan que cabe dudar si el hijo que primero sale del claustro materno es el primogénito según la ley de Dios y de la naturaleza.

El preso ahogó un grito y se puso más blanco que las sábanas que le cubrían el cuerpo.

––Fácil os será ahora comprender que el rey, ––continuó el prelado, ––que con tal gozo viera asegurada su sucesión, se abandonase al dolor al pensar que en vez de uno tenía dos herederos, y que tal vez el que acababa de nacer y era desconocido, disputaría el derecho de primogenitura al que viniera al mundo dos horas antes, y que, dos horas antes había sido proclamado. Así pues, aquel segundo hijo podía, con el tiempo y armado de los intereses o de los caprichos de un partido, sembrar la discordia y la guerra civil en el pueblo, destruyendo ipso facto la dinastía a la cual debía consolidar.

––Comprendo, comprendo, ––murmuró el joven.

––He ahí lo que dicen, lo que afirman, ––continuó Aramis; ––he ahí por qué uno de los hijos de Ana de Austria, indignamente separado de su hermano, indignamente secuestrado, reducido a la obscuridad más absoluta, ha desaparecido de tal suerte que, excepto su madre, no hay en Francia quien sepa que tal hijo existe.

Además, y aún siendo medios hermanos, Apolo y Abel comparten atributos y rasgos físicos muy similares, como hermanos gemelos, pese a que cada uno tuvo diferente destino, tal como Luis XIV y el enmascarado Felipe.

Cabe señalar, que Voltaire describía al hombre de la máscara de hierro como un joven alto y hermoso, de buena obediencia, a quien le gustaba la ropa fina, la tranquilidad y de tocar la guitarra o la cítara (tal como Abel con su lira).

Aparte de la teoría del medio hermano o del gemelo de Luis XIV –descartada casi al 100% por investigaciones efectuadas al respecto–, algunos autores tienen otros candidatos a ser el hombre de la máscara de hierro: Eustache Dauger, Nicolás Fouquet, el dramaturgo Molière, el mosquetero D’Artagnan, el italiano Ercole Antonio Mattioli (de cuyo nombre Dumas apodó a Felipe como Marchiali), entre otros. Hasta el día de hoy y pese a las hipótesis que se han tejido al respecto, la identidad del enmascarado continúa siendo un misterio.

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Tauro Aldebarán (España)