11.-
Sexta
Prisión,
Gran
Cascada de Sangre (Chi no Daibakufu)
|
La 6ª prisión en
Saint Seiya se corresponde con el 7° círculo del infierno
en la Divina Comedia de Dante. Se divide en 3 valles (3 peldaños).
Los
3 valles son:
---> Valle 1: el infierno del lago de sangre, a donde van los
violentos
---> Valle 2: el bosque de los suicidas
---> Valle 3: el infierno de arena ardiente, donde caen los
libertinos
En
la Divina Comedia, se presenta una división similar en
tres escalones: Al final del canto XI, Virgilio explica a Dante
el orden del infierno según la escala de los malos pensamientos
de Aristóteles. El mal está en la injustíca,
pero se puede ser injusto por el suo de la fuerza o la utilización
del fraude.
Se
puede ser injusto:
- por fraude hacia aquel que le acuerda la confianza (traidor)
- por fraude hacia los que no le dieron la confianza (hipócrita,
falso, tranposo)
[Encontramos estas 2 categorías de estafadores en el círculo
siguiente]
Se
puede ser injusto:
- Por fuerza contra los demás y sus bienes (asesino, ladrón)
- Por fuerza contra uno mismo (suicidio, disipación, melancolía)
- Por fuerza contra Dios (blasfemia, sodomía, usura)
[Estas diferentes categorías de mal se corresponden con
tantos peldaños (valles), en el círculo (prisión)
.. ]
El
primer peldaño (o el primer valle)
Aqui
caen quienes eran violentos hacia los demás (asesinos,
ladrones). En Saint Seiya, se trata del infierno del lago de sangre.
Es
en este infierno donde Rune de Balrog quería proyectar
a Seiya con su ataque en la OVA 2, por ser culpable de ser una
persona violenta toda su vida, y haber matado a muchas personas.
Sin
embargo, esta prisión es desgraciadamente zapeada por Kurumada
en su historia (como todas las prisiones siguientes después
de la 6ª y pasa directamente a Giudeca). Los pasajes de Shiryu,
Hyoga y Dohko en estos lugares sólo son sugeridos.
En la Divina Comedia (Canto XII),
el círculo se coloca bajo la custodia del terrible Minotauro.
Reúne a los culpables de violencia contra su prójimo.
Un río de sangre hirviente devora a los que han hecho daño
a otros mediante violencia. Los sanguinarios son ahogados por
el baño de sangre en la ebullición. Los centauros
armados con arcos disparan sus flechas contra aquellos que quieren
escapar de la sentencia. Los centauros son tres: Pholus, Nessus
y Quirón, y simbolizan el triunfo de la bestialidad sobre
la naturaleza racional del hombre. En su texto, Dante describió
cruzan emperadores difuntos: Alejandro, Dionisio (el tirano de
Sicília), Atila, Pirro y Sexto, pero también los
tiranos contemporáneos de su época, como Azzolino
III (el tirano de las Marcas), que masacró a una gran número
de Padovanos.
En la precuela del manga Saint
Seiya The Lost Canvas, Shiori Teshirogi sitúa algunos acontecimientos
en esta prisión, "la gran cascada de sangre",
que está formada por la sangre y las lágrimas concentradas
de los pecadores y criminales caídos en el Hades, una inmensa
presa de sangre localizada entre el tercer valle de la Sexta prisión
y la primera malebolgia de la Séptima prisión.
Nos enteramos que es aquí
donde crece el árbol de los infierno: el Sapindus, el único
en todo el Meikai que produce frutas, Golden Rain Fruits [木欒子の実:
Mokurenji no Mi].

Gran Cascada de Sangre -
chi no daigakufu
Entre el Tercer Valle de
la Sexta Prisión y la Fosa de la Séptima prisión
existe una gran cascada de sangre en la que fluyen la sangre y
las lágrimas de todos los pecadores que se hundieron...
Según el manga precuela Saint Seiya ~ The Lost Canvas
en los tiempos de la mitología, esta sangre era absorbida
por un gran árbol: el Sauce del Infierno.

El árbol Mokugenji
reviste de particular importancia, se alimenta de la sangre
procedente de la gran catarata, es la única forma de vida
en el Meikai, y debe su existencia al Octavo Sentido. Este árbol
produce unos frutos cuyos minerales son opuestos a los surplices
(armaduras de los espectros), estos frutos pueden capturar el
corazón de aquellos protegidos por los surplices.
En el manga precuela
Saint Seiya ~ The Lost Canvas, Hakkurei, el maestro
de Jamir, indica a Tenma, Yato y Yuzuriha un pasaje
secreto a través del Yomotsu Hirasaka que los
conduce directamente a este lugar. A su vez, Asmita, el
caballero de oro de Virgo de la época, proyecta su
espíritu para desafiar a Tenma, el caballero
de Pegaso de la época, y guiarlo por el camino
del Séptimo sentido. El desprendimiento de energía
provocado por el despertar de Tenma a este sentido hace crecer
numerosos frutos en el árbol Sapindus antes de que este sea destruido,
los tres enviados traen de vuelta 108 frutos
para así confeccionar un rosario de 108 perlas (tarea de
la que se encargará posteriormente Asmita de Virgo) que
permitirá encerrar las almas de los espectros inmortales,
merced al poder de Hades, y derrotarlos.

A partir de estos frutos
Asmita se sacrifica y produce el famoso collar de perlas (aksamala),
un
rosario con los frutos del Mokugenji (frutos representan a cada
uno de los 108 Espectros y siempre que mueren un nuevo fruto nace) que será transmitido
a Shaka en la siguiente generación. Este rosario de 108
cuentas (inspirado en los rosarios de oración budistas)
servirá para encarcelar y sellar las almas de los espectros
de Hades, impidiéndoles resucitar.

Unas palabras a continuación
sobre los otros dos valles, aunque no son explotados en el guión
de Saint Seiya y que Kurumada sólo los menciona en el mapa
del Meikai al principio de volumen 24.
El
segundo peldaño (o el segundo valle)
Se
trata de un bosque de los suicidas donde se encuentran aquellos
que atentaron contra sus propias vidas.
En
la obra de Dante (Inferno, Canto XIII), se trata también
de un vasto bosque, y este infierno está custodiada por
arpías y perros negros. Nos enteramos (después de
que Dante, bajo consejo de Virgilio, arranque una rama de un árbol,
que se lamenta de inmediato) que los condenados son eternamente
transformados en árboles espinosos y retorcidos. Los que
rechazaron sus cuerpos (es decir, los suicidas) se presentan ante
Minos (aquel que juzga y atribuye las condenas), y este los envía
a este bosque al azar, donde de un brote, crece un árbol
en forma silvestre en el que perpetuamente surgen hojas que las
arpías devoran con avidez, lo que les causa un dolor insoportable.
El día del juicio final, no se les permitirá recuperar
su forma original (es decir, su cuerpo) porque se han quitado
la vida, y debern presentarse en ese gran día desnudos,
como gusanos, y cuando la decisión seá dictada,
deberán arrastrar sus despojos por si mismos, se les atará
el cadáver de cada uno en una rama de espino del condenado.
Para Dante, ninguna desgracia puede justificar que una criatura
renuncie a la vida, don del Creador. El suicidio es un pecado.
Dante
se encuentra con Pierre-des-Vignes, Jacques de Saint-André.
El
tercer peldaño (o tercer valle)
Se
trata de un infierno de arena ardiente, donde van los que han
caído en el placer y el libertinaje.
En
la obra de Dante, se trata también de un vasto terreno
de arena seca, ardiente, donde nada crece. Pero Dante subdivide
este maldito infierno en 3 categorías:
* los blasfemos, cuyo destino se describe en el infierno canto
XIV
* Los intelectuales, cuya suerte se describe en el infierno canto
XV
* Los sodomitas, los violentos contra la naturaleza (que se corresponden
exactamente a los de Saint Seiya) y cuyo destino se describe en
el infierno canto XVI.
--->
los blasfemos (canto XIV): Algunos estaban tirados en la arena,
inmóviles. Otros, sentados, todos acurrucados. Y, finalmente,
los últimos errantes, caminando o corriendo, sin detenerse
nunca. Las almas en este lugar están sujetas a una lluvia
de fuego, que nunca se detiene, y cuando las llamas llegan a la
arena, esta se incendia y se agrava el sufrimiento de los condenados.
Dante encuentra allí a Capaneo quien, orgulloso y arrogante
hasta el final de sus tiempos, se burla de su castigo (y también
de los dioses) y no baja la cabeza. También nos enteramos
en el canto XIV de los orígenes del Estigia, el Aqueronte
y Flegetonte.
--->
los intelectuales (canto XV): Dante, pasando cerca de una procesión
de condenados, encuentra por casualidad a Brunetto Latini (filósofo
y orador) que fue su consejero, y quien lo alentó en sus
estudios, era una especie de mentor de Dante. Se entrevista con
Brunetto, que le describe las almas que están aquí,
diversos eruditos, Francisco de Accursio y Prisciano, respectivamente,
jurisconsulto y gramático.
--->
los libertinos (canto XVI): Virgilio y Dante se encuentran con
tres hombres de Estado (Guido Guerra, Thegghiajo Aldobrandi y
Jacques Rusticucci), que fueron ya sea soldados o valerosos caballeros.
Muy desfigurados por las llamas, preguntan a Dante si el valor
y la cortesía siempre tienen lugar en Florencia. Dante
les responde que no, que la riqueza y el orgullo han corrumpido
su bella ciudad, finalmente, le piden a Dante que hable de ellos
cuando regrese entre los vivos.

12.-
Séptima Prisión (Dai nana purizon)
(dividida en 10 Fosas llamadas Malebolgias, Cárceles de mármol)
|
La
7ª prisión, zapeada en Saint Seiya, no vimos a los
Saints atravesarla. Se corresponde con el 8º círculo
de Dante en el infierno, que se divide en 10 valles concéntricos
denominados fosas o malebolgias ("malos sacos").
Es
la mayor de todas las prisiones, las 10 fosas o malebolgias,
de diferentes penas cada una, albergan toda clase
de estafadores, cada fosa acoge una categoria, es donde son
enviados los corruptos, las prostitutas, los hipócritas,
los ladrones y otros, los castigos son los más diversos,
es el propio infierno dentro del infierno, Seiya y los otros
santos no tuvieron que pasar por aquí.
.-
Primera Fosa - ichi
no maruboruje :
castigo de los rufianes y seductores, aquellos que han participado
en el comercio de la prostitución,
son azotados con latigazos.
.- Segunda Fosa - ni no maruboruje :
castigo a los aduladores y cortesanos, son
sumergidos en un pozo de olor repugnante y pestilente.
.- Tercera Fosa- san no maruboruje :
castigo a los simoníacos o falsos maestros de la religión,
son quemados cocidos en candelas
.- Cuarta Fosa- yon no maruboruje : castigo
a los falsos profetas, adivinos y brujos, vagan
en parejas embozadas, con la cabeza al revés, espalda
contra espalda, y deambulan en la confusión,
.- Quinta Fosa - go no maruboruje : castigo
a los morosos, corruptos y prevaricadores o sobornadores
deshonestos que trafican con la justicia, son
sumergidos en una
charca de alquitrán hirviente en ebullición
mientras los demonios arponean sus cuerpos.
(Según el funcionamiento de la
técnica de sombras del Specter Violate de Behemoth en
el manga precuela Saint Seiya ~ The Lost Canvas es de aqui de
donde procede el alquitrán que ella utiliza)
.- Sexta Fosa
- roku no maruboruje : castigo para los
hipócritas, que son obligados a
caminar continuamente mientras soportan pesadas capas de plomo
dorado.
.- Séptima Fosa - nana no maruboruje
: castigo a los ladrones y asaltantes, son
mordidos por serpientes.
.- Octava Fosa - hachi no maruboruje :
castigo a los malos consejeros y conspiradores, arden
hechos llamas.
.- Novena Fosa - kyu no maruboruje :
castigo a los escandalosos, cismáticos y herejes,
alborotadores y sembradores de discordia, son
todos ellos acuchillados indefinidamente.
.- Décima Fosa - ju no maruboruje
: castigo a los charlatanes y falsarios, los alquimistas,
sus cuerpos son cubiertos y devorados
contínuamente por la lepra.

FOSA número 1 : acoge
a los seductores.
Donde se encuentras encerrados y condenados a ser azotados
con latigazos aquellos seductores que vendían o comerciaban
a las mujeres. Dante descubre allí dos
filas de los condenados desnudos, avanzando hacia los dos acólitos,
y los otros en la dirección opuesta pero más rápido,
la multitud es azotada constantemente por los demonios. Al mirarlos
Dante observa la presencia d Caccianemico, un boloñés
que habría sido pagado por un marqués para que
le entregara a su hermana, que ya se había prometido
a otro, por ello está condenado al sufrimiento eterno.
Al igual que Jason quien, habiendo abandonado a Medea, abandona
a Hypsiphyle que estaba sola y embarazada, la abandona a su
triste suerte.
(pasaje correspondiente de la Divina Comedia:
Canto XVIII, parte de los infiernos)


FOSA número 2 : acoge
a los aduladores.
Los aduladores son arrastrados por el líquido de
la cascada de sangre, los pervertidos son enterrados en basura
y residuos. Estos se sumergen en un pozo de olor repugnante
y pestilente, Dante reconoce a Alessio Intermini de Lucques, un
halagador de todo lo posible, sus mentiras incansables le condenan
a este pozo.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XVIII, parte de los infiernos)
FOSA número 3 : acoge a los simoníacos (aquellos
que venden o compran beneficios, favores)
El principio del suplicio de esta fosa es el siguiente: los condenados
por
abuso de poder ejerciendo una profesión sagrada,
aquellos que cometieron crímenes por medio de su empleo
sagrado, que han aprovechado sus creencias religiosas y los mandamientos
sagrados en beneficio propio o para intereses personales, son
quemados cocidos en candelas y encadenados en candelabros,
son colgados por las piernas en la plataforma y cuando un "sucesor"
llega al infierno, lo sustituye en su ubicación.
Dante y Virgilio se encuentran a Simon el Mago, quien
a pesar de (como su nombre indica) sus muchas habilidades en la
magia, intentó adquirir el don de hacer milagros a los
apóstoles. Los condenados son colgados en una especie de
mesa o superficie plana agujereada en forma de círculo
"una lívida roca traspasado por mil agujeros",
donde los simoníacos son colgados cabeza abajo (para simbolizar
su olvido del cielo y de Dios) con sus cuerpos al aire solamente
a partir de las piernas. Estos son perpetuamente "lamidos"
por lenguas ardientes de fuego. Hay uno que sufre y lucha más
que los otros: es Nicolás III (condenado por haber abusado
de los privilegios adquiridos por su título papal, no vendía
las indulgencias sino que beneficiaba a sus próximos de
lo que le daba la Iglesia).
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XIX, parte de los infiernos)
FOSA número 4
: acoge a los adivinos y brujos
Los falsos adivinos culpables de mentir, los que hicieron
falsos actos divinos, vagan en parejas embozadas espalda contra
espalda, uno hacia adelante y otro hacia atrás, tienen
atada su cabeza al pecho y van de derecha a izquierda, con la
cabeza baja y volteada hacia los demás.
Dante y Virgilio llegan ante una masa de condenados que
llora, estos fueron invertidos y caminan hacia atrás para
la eternidad. Perciben a Anfiaraus (uno de los reyes que sitiaron
Tebas, siendo divino, había predicho que iba a morir, por
lo que intentó huir de la batalla, pero la tierra se abrió
y se lo tragó para siempre) y Tiresias, que pudo cambiar
de sexo golpeando de un solo golpe dos serpientes entrelazadas.
Perciben también a diferentes astrólogos como Michael
Scot Bonatti.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XX, parte de los infiernos)

FOSA número 5
: Acoge a los sobornados y prevaricadores
(los que vendieron la justicia o que violaron grave y deliberadamente
sus deberes).
Los corruptos y corrompidos que cayeron en la malversación
nadan en una charca de alquitrán hirviente en ebullición,
arponeados, golpeados, azotados y torturados por los diablos.
Al llegar a la quinta fosa, Dante se sorprende al
verla sumida en la oscuridad, nota, poco después, un enorme
charco en ebullición, donde los condenados son arrojados.
Un ángel negro aparece con un infeliz sobre sus hombros
colgado por los pies, y lo echa en el líquido (es un veterano
de Lucca, donde "por oro, todo es blanco o negro"),
intenta remontar a la superficie, pero los demonios presentes
lo repelen una y otra vez empujándolo al pozo de fuego.
Entonces Virgilio aconseja a Dante que se aparte mientras habla
con los demonios, estos últimos al verlo se vuelven amenazantes
y engañosos, Virgilio los interpela diciendo que uno de
ellos debe escuchar lo siguiente y luego podran golpearlo si quieren:
un demonio llamado Malequeue se avanza y le pregunta qué
es, Virgilio le contesta (como muchas veces en este libro), que
no iría a aventurarse a las tinieblas si no estuviera escrito
en el cielo que debe atravesar el infierno con un alma aun viva
(Dante). Tras estas palabras, los demonios se sienten frustrados
y terminan por dejarlos marchar, dándoles incluso una escolta
de diablos acompañantes para el viaje.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XXII, parte de los infiernos)

FOSA número 6 : Acoge a los hipócritas.
Los hipócritas y falsos son condenados a caminar
contínuamente envueltos con una manta pesada de plomo a
la espalda.
Dante está preocupado y se lo expresa a Virgilio,
que le responde que él también está preocupado
y que pronto escaparán, los demonios vienen a atraparlos.
Virgilio toma el brazo de Dante y juntos logran huir hacia el
sexto hoyo, donde los demonios, funcionarios del quinto hoyo,
no pueden entrar. Alli
ven una procesión de muchas almas que llevan vestidos largos,
que exteriormente parecen de oro, pero por dentro están
hechos de una capa gruesa y muy pesada de plomo. Como siempre,
Virgilio y Dante preguntan a los condenados que les cuenten su
historia, dos hombres se acercan pesadamente (dada su carga) son
dos hermanos (monjes que supuestamente alivian el sufrimiento
de los débiles y restauran el orden público, y que
por el contrario se divirtieron con placeres diversos y variados
...) siendo posteriormente elegidos magistrados supremos por la
República y, aunque eran de las facciones enemigas, se
unieron, corrompidos para expulsar a los gibelinos de Florencia.
Dante también se encuentra con Caifás, crucificado
(el sumo sacerdote que aconsejó la muerte de Cristo, pues
él dijo: "Es mejor que uno muera por todos y no todos
por uno").
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XXIII, parte de los infiernos)

FOSA número 7,
el nido
de serpientes: Acoge a los ladrones, que son condenados a yacer rodeados
y atacados por serpientes.
Al principio del canto se narra la difícil
transición hacia la séptima fosa y el cansancio
de Dante, que empieza a decaer. Virgilio mediante un discurso,
lo galvaniza y reemprenden su viaje hasta la fosa, que estaba
llena de serpientes de todo tipo, pululando en la cavidad y acosando
a los condenados, que no tienen refugio en ese pozo oscuro, corren
aterrorizados y asaltados por los reptiles.
Cuando las serpientes tocan y envenenan a una víctima,
esta inmediatamente se enciende y se quema, reducida a cenizas,
pero estas renacen como el ave fénix, el condenado, inexorablemente
se levanta, poseído por la confusión, mira y suspira,
Virgilio le pregunta su nombre, es Vanni Fucci, quien robó
muchos ornamentos de la Iglesia y que acusó injustamente
a inocentes, estos fueron ahorcados. Al final del canto, Fucci
predijo (de nuevo) el próximo exilio de Dante y la derrota
de los blancos, hecho que revolucionó Florencia en esa
época.
Al final de su discurso Fucci levanta las manos hacia
el cielo y desafia a Dios maldiciéndolo, enseguida una
serpiente se enrolla alrededor de su cuello, y otra se le ata
las manos, privados de la palabra y sus brazos, huye corriendo.
Poco después llega un centauro en cólera que pregunta
que había pasado con el blasfemo, el centauro en cuestión
es Caco, que, como cuenta Virgilio, después de haber abandonado
a Hércules, derramó mucha sangre, y salió
en busca de Fucci. Luego, tres espíritus aparecen de repente,
uno de ellos es rodeado por una enorme serpiente, que se aferra
a él de pies a cabeza como la hiedra, lo muerde y le atraviesa
las dos mejillas, estaban tan conectados que no se podía
distinguir entre uno o el otro durante el abrazo de modo que,
finalmente, las dos cabezas no formaban más que una sola,
el condenado, desfigurado, marchó también. Uno de
los dos restantes es atacado por una serpiente de fuego en el
ombligo, y él también se ve transformado en una
serpiente.
(pasaje correspondiente en la Divina
Comedia: Cantos XXIV y XXV, parte de los infiernos)

FOSA número 8,
las llamas
infernales: Reservada a los malos consejeros. Los conspiradores que
en vida han urdido intrigas y complots son condenados a quemarse
eternamente en un infierno de fuego y llamas.
En el suplicio del fuego a los condenados, Dante
y Virgilio reconocen a Odiseo y Diomedes, Dante le suplica a Virgilio
poder ir a entrevistarlos, Virgilio le responde que sí,
pero será él quien les hará preguntas, porque
teme que los griegos "desprecien" la lengua de Dante.
La pareja pasa cerca de ellos, Virgiliolos interpela, Ulises explica
que, aunque él y sus compañeros tenían edad
elevada, se embarcaron en una última cruzada hacia el oeste,
y al ver una gigantesca montaña que se elevaba hacia el
cielo (el Purgatorio) Ulises galvanizó a sus tropas para
un último viaje, pero dado que ningún ser humano
puede llegar el Purgatorio, el mar estalló y tragó
su barco.
Tras reunirse con Ulises se encuentran con otro personaje
resplandeciente: Guido da Montefeltro, quien fue un político
muy hábil de la época, y cuando decidió retirarse
y convertirse en monje, Bonifacio VII le pidió consejo,
Guido intentó negarse, pero el Papa le prometió
las llaves del Paraíso si le daba consejo, entonces aceptó
y su consejo tuvo reperusiones terribles sobre muchas personas
inocentes, y cuando murió Guido, Santa Francisco de Asís
vino a buscarlo, pero un demonio negro lo reclamó citando
el consejo equivocado que había dado a Bonifacio, y fue
llevado a los infiernos.
(pasaje correspondiente en la Divina
Comedia: Cantos XXVI
y XXVII, parte de los infiernos)


FOSA número 9
: Acoge a aquellos que por sus opiniones y malos consejos
han dividido a los hombres, a los alborotadores que en vida
sembraban la discordia. Aqui son troceados y laminados sus cuerpos.
La
fosa está llena de condenados mutilados, el primero que
se presenta a Dante es el profeta Mahoma, cortado en dos y en
vertical "desde la garganta hasta la cintura”, sus
intestinos cuelgan y caen al suelo, y cuando sus heridas cicatrizan,
se les reabre a los condenados el cuerpo con una espada. También
está alli el abad Dolcini, quien, perseguido por su obispo,
decidió huir a las montañas, con cinco mil de los
suyos para inventar su propia doctrina, Clemente V lanzó
un ataque contra él y lo hizo quemar, pero Dolcini y sus
compinches tenía alimentos en el frío y la nieve,
Clemente V se fue con las manos vacías, y mientras tanto
Dolcini fortificó y afirmó su territorio.
(pasaje correspondiente en la Divina
Comedia: Cantos XXVIII
y XXIX, parte de los infiernos)


FOSA número 10
: Acoge a los alquimistas, los falsificadores, estafadores,
maestros en mentiras o fraude y los charlatanes de todo tipo.
Aqui son condenados a arañar el suelo, ven sus cuerpos
pudrirse y su piel se les enrojece y corroe de picores y llagas.
Dante y Virgilio llegar a la fosa final, de donde
salen gritos inmundos e insoportables, un olor pestilente emerge,
como el de los cuerpo gangrenados. Y, de hecho, todos parecen
estar afectados por la lepra, los acólitos llegar ante
dos condenados sentados, que se rascan sin cesar, para sacarse
en vano la corteza horrible que los cubre. Allí van a Griffolino,
falsificador de moneda y alquimista, que fue denunciado y enviado
a la hoguera. Dante también se encuentra con Capocchio,
un compañero de estudios a quien le gustaba estafar a todo
tipo de personas, y llevar a cabo investigaciones sobre la Piedra
Filosofal, lo que le valió el verdugo.
También
se encuentra en esta fosa Gianni Schicchi, quien se hizo pasar
por Bose Donati (que murió sin testamento), se puso en
su lecho de muerte para dar a Simon (su padre) su rico patrimonio.
Para darle las gracias a Schicchi, Simon le dio una hermosa yegua.
Entre
algunos falsificadores, alli estaban el maestro Adam, que falsificó
florines para los condes de Romen, y para su propio beneficio,
fue descubierto y quemado. Y entre los mentirosos: estaba Sinon
(espía griego de la Guerra de Troya, fue él quien
convenció a los troyanos para que aceptaron el caballo)
y Putifar, que trató de seducir a José, y lo envió
a prisión.
