ESCENARIOS

                       
                   
                 
 
           
   
 
                   
               
 
                   
 
                   

01 - Puerta del Mundo de las Tinieblas
02 - Río Aqueronte, -Caronte de Aqueronte-
03 - 1ª Prisión : Dicasterion, el
Tribunal Silencioso -Lune de Balrog-
04 - El Valle del Viento Negro (Huracán de las Tinieblas)
05 - 2ª Prisión : Templo Egipcio. -Pharao de Esfinge y Cerbero-
06 - Jardín de las Flores, -Orfeo y Euridice-
07 - 3ª Prisión : La Gruta -Rock de Golem e Ivan de Trol-
08 - 4ª Prisión : Ciénaga del Estigia, el Pantano de la Oscuridad, -Flegias de Lycaon-
09 - 5ª Prisión : Tumbas llameantes y el Laberinto del Minotauro, -Stand de Escarabajo-
10 - 6ª Prisión :
(dividida en tres valles) Laguna de Sangre, Bosque del Infierno y Desierto de Arena Caliente

11 - Cascada de Lágrimas de Sangre y Río Flegetonte.
12 - 7ª Prisión : 10 Fosas o Malebolgias.
13 - 8ª Prisión : Río Cocito (Cocytos), y las 4 Esferas: Caina (templo de Radamanthe), Antenora (templo de Aiacos), Ptolomea (templo de Minos) y Giudecca (aposentos de Hades y Pandora).

Y más alla del Giudecca: La expansion Interdimensional y El Elysion ...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

11.- Sexta Prisión, Gran Cascada de Sangre (Chi no Daibakufu)

La 6ª prisión en Saint Seiya se corresponde con el 7° círculo del infierno en la Divina Comedia de Dante. Se divide en 3 valles (3 peldaños).

Los 3 valles son:
---> Valle 1: el infierno del lago de sangre, a donde van los violentos
---> Valle 2: el bosque de los suicidas
---> Valle 3: el infierno de arena ardiente, donde caen los libertinos

En la Divina Comedia, se presenta una división similar en tres escalones: Al final del canto XI, Virgilio explica a Dante el orden del infierno según la escala de los malos pensamientos de Aristóteles. El mal está en la injustíca, pero se puede ser injusto por el suo de la fuerza o la utilización del fraude.

Se puede ser injusto:
- por fraude hacia aquel que le acuerda la confianza (traidor)
- por fraude hacia los que no le dieron la confianza (hipócrita, falso, tranposo)
[Encontramos estas 2 categorías de estafadores en el círculo siguiente]

Se puede ser injusto:
- Por fuerza contra los demás y sus bienes (asesino, ladrón)
- Por fuerza contra uno mismo (suicidio, disipación, melancolía)
- Por fuerza contra Dios (blasfemia, sodomía, usura)
[Estas diferentes categorías de mal se corresponden con tantos peldaños (valles), en el círculo (prisión) .. ]

El primer peldaño (o el primer valle)

Aqui caen quienes eran violentos hacia los demás (asesinos, ladrones). En Saint Seiya, se trata del infierno del lago de sangre.

Es en este infierno donde Rune de Balrog quería proyectar a Seiya con su ataque en la OVA 2, por ser culpable de ser una persona violenta toda su vida, y haber matado a muchas personas.

Sin embargo, esta prisión es desgraciadamente zapeada por Kurumada en su historia (como todas las prisiones siguientes después de la 6ª y pasa directamente a Giudeca). Los pasajes de Shiryu, Hyoga y Dohko en estos lugares sólo son sugeridos.

En la Divina Comedia (Canto XII), el círculo se coloca bajo la custodia del terrible Minotauro. Reúne a los culpables de violencia contra su prójimo. Un río de sangre hirviente devora a los que han hecho daño a otros mediante violencia. Los sanguinarios son ahogados por el baño de sangre en la ebullición. Los centauros armados con arcos disparan sus flechas contra aquellos que quieren escapar de la sentencia. Los centauros son tres: Pholus, Nessus y Quirón, y simbolizan el triunfo de la bestialidad sobre la naturaleza racional del hombre. En su texto, Dante describió cruzan emperadores difuntos: Alejandro, Dionisio (el tirano de Sicília), Atila, Pirro y Sexto, pero también los tiranos contemporáneos de su época, como Azzolino III (el tirano de las Marcas), que masacró a una gran número de Padovanos.

En la precuela del manga Saint Seiya The Lost Canvas, Shiori Teshirogi sitúa algunos acontecimientos en esta prisión, "la gran cascada de sangre", que está formada por la sangre y las lágrimas concentradas de los pecadores y criminales caídos en el Hades, una inmensa presa de sangre localizada entre el tercer valle de la Sexta prisión y la primera malebolgia de la Séptima prisión.

Nos enteramos que es aquí donde crece el árbol de los infierno: el Sapindus, el único en todo el Meikai que produce frutas, Golden Rain Fruits [木欒子の実: Mokurenji no Mi].

Gran Cascada de Sangre - chi no daigakufu

Entre el Tercer Valle de la Sexta Prisión y la Fosa de la Séptima prisión existe una gran cascada de sangre en la que fluyen la sangre y las lágrimas de todos los pecadores que se hundieron... Según el manga precuela Saint Seiya ~ The Lost Canvas en los tiempos de la mitología, esta sangre era absorbida por un gran árbol: el Sauce del Infierno.

El árbol Mokugenji reviste de particular importancia, se alimenta de la sangre procedente de la gran catarata, es la única forma de vida en el Meikai, y debe su existencia al Octavo Sentido. Este árbol produce unos frutos cuyos minerales son opuestos a los surplices (armaduras de los espectros), estos frutos pueden capturar el corazón de aquellos protegidos por los surplices.

En el manga precuela Saint Seiya ~ The Lost Canvas, Hakkurei, el maestro de Jamir, indica a Tenma, Yato y Yuzuriha un pasaje secreto a través del Yomotsu Hirasaka que los conduce directamente a este lugar. A su vez, Asmita, el caballero de oro de Virgo de la época, proyecta su espíritu para desafiar a Tenma, el caballero de Pegaso de la época, y guiarlo por el camino del Séptimo sentido. El desprendimiento de energía provocado por el despertar de Tenma a este sentido hace crecer numerosos frutos en el árbol Sapindus antes de que este sea destruido, los tres enviados traen de vuelta 108 frutos para así confeccionar un rosario de 108 perlas (tarea de la que se encargará posteriormente Asmita de Virgo) que permitirá encerrar las almas de los espectros inmortales, merced al poder de Hades, y derrotarlos.

A partir de estos frutos Asmita se sacrifica y produce el famoso collar de perlas (aksamala), un rosario con los frutos del Mokugenji (frutos representan a cada uno de los 108 Espectros y siempre que mueren un nuevo fruto nace) que será transmitido a Shaka en la siguiente generación. Este rosario de 108 cuentas (inspirado en los rosarios de oración budistas) servirá para encarcelar y sellar las almas de los espectros de Hades, impidiéndoles resucitar.

Unas palabras a continuación sobre los otros dos valles, aunque no son explotados en el guión de Saint Seiya y que Kurumada sólo los menciona en el mapa del Meikai al principio de volumen 24.

El segundo peldaño (o el segundo valle)

Se trata de un bosque de los suicidas donde se encuentran aquellos que atentaron contra sus propias vidas.

En la obra de Dante (Inferno, Canto XIII), se trata también de un vasto bosque, y este infierno está custodiada por arpías y perros negros. Nos enteramos (después de que Dante, bajo consejo de Virgilio, arranque una rama de un árbol, que se lamenta de inmediato) que los condenados son eternamente transformados en árboles espinosos y retorcidos. Los que rechazaron sus cuerpos (es decir, los suicidas) se presentan ante Minos (aquel que juzga y atribuye las condenas), y este los envía a este bosque al azar, donde de un brote, crece un árbol en forma silvestre en el que perpetuamente surgen hojas que las arpías devoran con avidez, lo que les causa un dolor insoportable. El día del juicio final, no se les permitirá recuperar su forma original (es decir, su cuerpo) porque se han quitado la vida, y debern presentarse en ese gran día desnudos, como gusanos, y cuando la decisión seá dictada, deberán arrastrar sus despojos por si mismos, se les atará el cadáver de cada uno en una rama de espino del condenado. Para Dante, ninguna desgracia puede justificar que una criatura renuncie a la vida, don del Creador. El suicidio es un pecado.

Dante se encuentra con Pierre-des-Vignes, Jacques de Saint-André.

El tercer peldaño (o tercer valle)

Se trata de un infierno de arena ardiente, donde van los que han caído en el placer y el libertinaje.

En la obra de Dante, se trata también de un vasto terreno de arena seca, ardiente, donde nada crece. Pero Dante subdivide este maldito infierno en 3 categorías:
* los blasfemos, cuyo destino se describe en el infierno canto XIV
* Los intelectuales, cuya suerte se describe en el infierno canto XV
* Los sodomitas, los violentos contra la naturaleza (que se corresponden exactamente a los de Saint Seiya) y cuyo destino se describe en el infierno canto XVI.

---> los blasfemos (canto XIV): Algunos estaban tirados en la arena, inmóviles. Otros, sentados, todos acurrucados. Y, finalmente, los últimos errantes, caminando o corriendo, sin detenerse nunca. Las almas en este lugar están sujetas a una lluvia de fuego, que nunca se detiene, y cuando las llamas llegan a la arena, esta se incendia y se agrava el sufrimiento de los condenados. Dante encuentra allí a Capaneo quien, orgulloso y arrogante hasta el final de sus tiempos, se burla de su castigo (y también de los dioses) y no baja la cabeza. También nos enteramos en el canto XIV de los orígenes del Estigia, el Aqueronte y Flegetonte.

---> los intelectuales (canto XV): Dante, pasando cerca de una procesión de condenados, encuentra por casualidad a Brunetto Latini (filósofo y orador) que fue su consejero, y quien lo alentó en sus estudios, era una especie de mentor de Dante. Se entrevista con Brunetto, que le describe las almas que están aquí, diversos eruditos, Francisco de Accursio y Prisciano, respectivamente, jurisconsulto y gramático.

---> los libertinos (canto XVI): Virgilio y Dante se encuentran con tres hombres de Estado (Guido Guerra, Thegghiajo Aldobrandi y Jacques Rusticucci), que fueron ya sea soldados o valerosos caballeros. Muy desfigurados por las llamas, preguntan a Dante si el valor y la cortesía siempre tienen lugar en Florencia. Dante les responde que no, que la riqueza y el orgullo han corrumpido su bella ciudad, finalmente, le piden a Dante que hable de ellos cuando regrese entre los vivos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12.- Séptima Prisión (Dai nana purizon)
(dividida en 10 Fosas llamadas Malebolgias,
Cárceles de mármol)

La 7ª prisión, zapeada en Saint Seiya, no vimos a los Saints atravesarla. Se corresponde con el 8º círculo de Dante en el infierno, que se divide en 10 valles concéntricos denominados fosas o malebolgias ("malos sacos").

Es la mayor de todas las prisiones, las 10 fosas o malebolgias, de diferentes penas cada una, albergan toda clase de estafadores, cada fosa acoge una categoria, es donde son enviados los corruptos, las prostitutas, los hipócritas, los ladrones y otros, los castigos son los más diversos, es el propio infierno dentro del infierno, Seiya y los otros santos no tuvieron que pasar por aquí.

.- Primera Fosa - ichi no maruboruje : castigo de los rufianes y seductores, aquellos que han participado en el comercio de la prostitución, son azotados con latigazos.
.- Segunda Fosa - ni no maruboruje : castigo a los aduladores y cortesanos,
son sumergidos en un pozo de olor repugnante y pestilente.
.- Tercera Fosa- san no maruboruje : castigo a los simoníacos o falsos maestros de la religión,
son quemados cocidos en candelas
.- Cuarta Fosa- yon no maruboruje : castigo a los falsos profetas, adivinos y brujos,
vagan en parejas embozadas, con la cabeza al revés, espalda contra espalda, y deambulan en la confusión,
.- Quinta Fosa - go no maruboruje : castigo a los
morosos, corruptos y prevaricadores o sobornadores deshonestos que trafican con la justicia, son sumergidos en una charca de alquitrán hirviente en ebullición mientras los demonios arponean sus cuerpos. (Según el funcionamiento de la técnica de sombras del Specter Violate de Behemoth en el manga precuela Saint Seiya ~ The Lost Canvas es de aqui de donde procede el alquitrán que ella utiliza)
.- Sexta Fosa
- roku no maruboruje : castigo para los hipócritas, que son obligados a caminar continuamente mientras soportan pesadas capas de plomo dorado.
.- Séptima Fosa - nana no maruboruje : castigo a los ladrones y asaltantes, son mordidos por serpientes.
.- Octava Fosa - hachi no maruboruje : castigo a los malos consejeros y conspiradores, arden hechos llamas.
.- Novena Fosa - kyu no maruboruje : castigo a los
escandalosos, cismáticos y herejes, alborotadores y sembradores de discordia, son todos ellos acuchillados indefinidamente.
.- Décima Fosa - ju no maruboruje : castigo a los
charlatanes y falsarios, los alquimistas, sus cuerpos son cubiertos y devorados contínuamente por la lepra.

FOSA número 1 : acoge a los seductores.
Donde se encuentras encerrados y condenados a ser azotados con latigazos aquellos seductores que vendían o comerciaban a las mujeres. Dante descubre allí dos filas de los condenados desnudos, avanzando hacia los dos acólitos, y los otros en la dirección opuesta pero más rápido, la multitud es azotada constantemente por los demonios. Al mirarlos Dante observa la presencia d Caccianemico, un boloñés que habría sido pagado por un marqués para que le entregara a su hermana, que ya se había prometido a otro, por ello está condenado al sufrimiento eterno. Al igual que Jason quien, habiendo abandonado a Medea, abandona a Hypsiphyle que estaba sola y embarazada, la abandona a su triste suerte.
(pasaje correspondiente de la Divina Comedia: Canto XVIII, parte de los infiernos)

FOSA número 2 : acoge a los aduladores.
Los aduladores son arrastrados por el líquido de la cascada de sangre, los pervertidos son enterrados en basura y residuos. Estos se sumergen en un pozo de olor repugnante y pestilente, Dante reconoce a Alessio Intermini de Lucques, un halagador de todo lo posible, sus mentiras incansables le condenan a este pozo.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Canto XVIII, parte de los infiernos)

FOSA número 3 : acoge a los simoníacos (aquellos que venden o compran beneficios, favores)
El principio del suplicio de esta fosa es el siguiente: los condenados por abuso de poder ejerciendo una profesión sagrada, aquellos que cometieron crímenes por medio de su empleo sagrado, que han aprovechado sus creencias religiosas y los mandamientos sagrados en beneficio propio o para intereses personales, son quemados cocidos en candelas y encadenados en candelabros, son colgados por las piernas en la plataforma y cuando un "sucesor" llega al infierno, lo sustituye en su ubicación.

Dante y Virgilio se encuentran a Simon el Mago, quien a pesar de (como su nombre indica) sus muchas habilidades en la magia, intentó adquirir el don de hacer milagros a los apóstoles. Los condenados son colgados en una especie de mesa o superficie plana agujereada en forma de círculo "una lívida roca traspasado por mil agujeros", donde los simoníacos son colgados cabeza abajo (para simbolizar su olvido del cielo y de Dios) con sus cuerpos al aire solamente a partir de las piernas. Estos son perpetuamente "lamidos" por lenguas ardientes de fuego. Hay uno que sufre y lucha más que los otros: es Nicolás III (condenado por haber abusado de los privilegios adquiridos por su título papal, no vendía las indulgencias sino que beneficiaba a sus próximos de lo que le daba la Iglesia).
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Canto XIX, parte de los infiernos)

FOSA número 4 : acoge a los adivinos y brujos
Los falsos adivinos culpables de mentir, los que hicieron falsos actos divinos, vagan en parejas embozadas espalda contra espalda, uno hacia adelante y otro hacia atrás, tienen atada su cabeza al pecho y van de derecha a izquierda, con la cabeza baja y volteada hacia los demás.

Dante y Virgilio llegan ante una masa de condenados que llora, estos fueron invertidos y caminan hacia atrás para la eternidad. Perciben a Anfiaraus (uno de los reyes que sitiaron Tebas, siendo divino, había predicho que iba a morir, por lo que intentó huir de la batalla, pero la tierra se abrió y se lo tragó para siempre) y Tiresias, que pudo cambiar de sexo golpeando de un solo golpe dos serpientes entrelazadas. Perciben también a diferentes astrólogos como Michael Scot Bonatti.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Canto XX, parte de los infiernos)

FOSA número 5 : Acoge a los sobornados y prevaricadores (los que vendieron la justicia o que violaron grave y deliberadamente sus deberes).
Los corruptos y corrompidos que cayeron en la malversación nadan en una charca de alquitrán hirviente en ebullición, arponeados, golpeados, azotados y torturados por los diablos.

Al llegar a la quinta fosa, Dante se sorprende al verla sumida en la oscuridad, nota, poco después, un enorme charco en ebullición, donde los condenados son arrojados. Un ángel negro aparece con un infeliz sobre sus hombros colgado por los pies, y lo echa en el líquido (es un veterano de Lucca, donde "por oro, todo es blanco o negro"), intenta remontar a la superficie, pero los demonios presentes lo repelen una y otra vez empujándolo al pozo de fuego. Entonces Virgilio aconseja a Dante que se aparte mientras habla con los demonios, estos últimos al verlo se vuelven amenazantes y engañosos, Virgilio los interpela diciendo que uno de ellos debe escuchar lo siguiente y luego podran golpearlo si quieren: un demonio llamado Malequeue se avanza y le pregunta qué es, Virgilio le contesta (como muchas veces en este libro), que no iría a aventurarse a las tinieblas si no estuviera escrito en el cielo que debe atravesar el infierno con un alma aun viva (Dante). Tras estas palabras, los demonios se sienten frustrados y terminan por dejarlos marchar, dándoles incluso una escolta de diablos acompañantes para el viaje.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Canto XXII, parte de los infiernos)

FOSA número 6 : Acoge a los hipócritas.
Los hipócritas y falsos son condenados a caminar contínuamente envueltos con una manta pesada de plomo a la espalda.

Dante está preocupado y se lo expresa a Virgilio, que le responde que él también está preocupado y que pronto escaparán, los demonios vienen a atraparlos. Virgilio toma el brazo de Dante y juntos logran huir hacia el sexto hoyo, donde los demonios, funcionarios del quinto hoyo, no pueden entrar. Alli ven una procesión de muchas almas que llevan vestidos largos, que exteriormente parecen de oro, pero por dentro están hechos de una capa gruesa y muy pesada de plomo. Como siempre, Virgilio y Dante preguntan a los condenados que les cuenten su historia, dos hombres se acercan pesadamente (dada su carga) son dos hermanos (monjes que supuestamente alivian el sufrimiento de los débiles y restauran el orden público, y que por el contrario se divirtieron con placeres diversos y variados ...) siendo posteriormente elegidos magistrados supremos por la República y, aunque eran de las facciones enemigas, se unieron, corrompidos para expulsar a los gibelinos de Florencia. Dante también se encuentra con Caifás, crucificado (el sumo sacerdote que aconsejó la muerte de Cristo, pues él dijo: "Es mejor que uno muera por todos y no todos por uno").
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Canto XXIII, parte de los infiernos)

FOSA número 7, el nido de serpientes: Acoge a los ladrones, que son condenados a yacer rodeados y atacados por serpientes.

Al principio del canto se narra la difícil transición hacia la séptima fosa y el cansancio de Dante, que empieza a decaer. Virgilio mediante un discurso, lo galvaniza y reemprenden su viaje hasta la fosa, que estaba llena de serpientes de todo tipo, pululando en la cavidad y acosando a los condenados, que no tienen refugio en ese pozo oscuro, corren aterrorizados y asaltados por los reptiles.

Cuando las serpientes tocan y envenenan a una víctima, esta inmediatamente se enciende y se quema, reducida a cenizas, pero estas renacen como el ave fénix, el condenado, inexorablemente se levanta, poseído por la confusión, mira y suspira, Virgilio le pregunta su nombre, es Vanni Fucci, quien robó muchos ornamentos de la Iglesia y que acusó injustamente a inocentes, estos fueron ahorcados. Al final del canto, Fucci predijo (de nuevo) el próximo exilio de Dante y la derrota de los blancos, hecho que revolucionó Florencia en esa época.

Al final de su discurso Fucci levanta las manos hacia el cielo y desafia a Dios maldiciéndolo, enseguida una serpiente se enrolla alrededor de su cuello, y otra se le ata las manos, privados de la palabra y sus brazos, huye corriendo. Poco después llega un centauro en cólera que pregunta que había pasado con el blasfemo, el centauro en cuestión es Caco, que, como cuenta Virgilio, después de haber abandonado a Hércules, derramó mucha sangre, y salió en busca de Fucci. Luego, tres espíritus aparecen de repente, uno de ellos es rodeado por una enorme serpiente, que se aferra a él de pies a cabeza como la hiedra, lo muerde y le atraviesa las dos mejillas, estaban tan conectados que no se podía distinguir entre uno o el otro durante el abrazo de modo que, finalmente, las dos cabezas no formaban más que una sola, el condenado, desfigurado, marchó también. Uno de los dos restantes es atacado por una serpiente de fuego en el ombligo, y él también se ve transformado en una serpiente.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Cantos XXIV y XXV, parte de los infiernos)

FOSA número 8, las llamas infernales: Reservada a los malos consejeros. Los conspiradores que en vida han urdido intrigas y complots son condenados a quemarse eternamente en un infierno de fuego y llamas.

En el suplicio del fuego a los condenados, Dante y Virgilio reconocen a Odiseo y Diomedes, Dante le suplica a Virgilio poder ir a entrevistarlos, Virgilio le responde que sí, pero será él quien les hará preguntas, porque teme que los griegos "desprecien" la lengua de Dante. La pareja pasa cerca de ellos, Virgiliolos interpela, Ulises explica que, aunque él y sus compañeros tenían edad elevada, se embarcaron en una última cruzada hacia el oeste, y al ver una gigantesca montaña que se elevaba hacia el cielo (el Purgatorio) Ulises galvanizó a sus tropas para un último viaje, pero dado que ningún ser humano puede llegar el Purgatorio, el mar estalló y tragó su barco.

Tras reunirse con Ulises se encuentran con otro personaje resplandeciente: Guido da Montefeltro, quien fue un político muy hábil de la época, y cuando decidió retirarse y convertirse en monje, Bonifacio VII le pidió consejo, Guido intentó negarse, pero el Papa le prometió las llaves del Paraíso si le daba consejo, entonces aceptó y su consejo tuvo reperusiones terribles sobre muchas personas inocentes, y cuando murió Guido, Santa Francisco de Asís vino a buscarlo, pero un demonio negro lo reclamó citando el consejo equivocado que había dado a Bonifacio, y fue llevado a los infiernos.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Cantos XXVI y XXVII, parte de los infiernos)

FOSA número 9 : Acoge a aquellos que por sus opiniones y malos consejos han dividido a los hombres, a los alborotadores que en vida sembraban la discordia. Aqui son troceados y laminados sus cuerpos.

La fosa está llena de condenados mutilados, el primero que se presenta a Dante es el profeta Mahoma, cortado en dos y en vertical "desde la garganta hasta la cintura”, sus intestinos cuelgan y caen al suelo, y cuando sus heridas cicatrizan, se les reabre a los condenados el cuerpo con una espada. También está alli el abad Dolcini, quien, perseguido por su obispo, decidió huir a las montañas, con cinco mil de los suyos para inventar su propia doctrina, Clemente V lanzó un ataque contra él y lo hizo quemar, pero Dolcini y sus compinches tenía alimentos en el frío y la nieve, Clemente V se fue con las manos vacías, y mientras tanto Dolcini fortificó y afirmó su territorio.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia: Cantos XXVIII y XXIX, parte de los infiernos)

FOSA número 10 : Acoge a los alquimistas, los falsificadores, estafadores, maestros en mentiras o fraude y los charlatanes de todo tipo. Aqui son condenados a arañar el suelo, ven sus cuerpos pudrirse y su piel se les enrojece y corroe de picores y llagas.

Dante y Virgilio llegar a la fosa final, de donde salen gritos inmundos e insoportables, un olor pestilente emerge, como el de los cuerpo gangrenados. Y, de hecho, todos parecen estar afectados por la lepra, los acólitos llegar ante dos condenados sentados, que se rascan sin cesar, para sacarse en vano la corteza horrible que los cubre. Allí van a Griffolino, falsificador de moneda y alquimista, que fue denunciado y enviado a la hoguera. Dante también se encuentra con Capocchio, un compañero de estudios a quien le gustaba estafar a todo tipo de personas, y llevar a cabo investigaciones sobre la Piedra Filosofal, lo que le valió el verdugo.

También se encuentra en esta fosa Gianni Schicchi, quien se hizo pasar por Bose Donati (que murió sin testamento), se puso en su lecho de muerte para dar a Simon (su padre) su rico patrimonio. Para darle las gracias a Schicchi, Simon le dio una hermosa yegua.

Entre algunos falsificadores, alli estaban el maestro Adam, que falsificó florines para los condes de Romen, y para su propio beneficio, fue descubierto y quemado. Y entre los mentirosos: estaba Sinon (espía griego de la Guerra de Troya, fue él quien convenció a los troyanos para que aceptaron el caballo) y Putifar, que trató de seducir a José, y lo envió a prisión.